¿REBAUTISMO?

 

 

A.   ¿Es siempre necesario el rebautismo? El apóstol Pablo cuestionó el bautismo de un grupo de personas diciéndoles:

"Entonces Pablo les preguntó: ¿Qué bautismo, pues,

recibieron ustedes? Ellos contestaron:

El bautismo de Juan. Pablo les dijo: Juan bautizaba a la

gente como señal de que ellos cambiaban de actitud,

pero también les decía que debían creer en el que

iba a venir después de él, es decir, en Jesús, el Cristo.

Al oír esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús"

(Hechos 19:3-5)

B.   Estos doce hombres no habían recibido el don del Espíritu Santo en el bautismo. Según esto Pablo comprendió que este bautismo no era válido. Fueron bautizados de nuevo en el nombre del Señor Jesús.

C.   Este pasaje demuestra que existe una diferencia en porqué y cómo somos bautizados:

1.    Nuestros motivos deben ser verdaderos.

2.    Nuestro entendimiento debe ser claro. Muy a menudo personas se someten al bautismo sin el debido entendimiento. Motivados por sus emociones.

D.   Debemos ser bautizados a causa de nuestra fe en Jesús, no para agradar a un amigo, familiar.

1.    Cuando la gente joven se bautiza porque otros de un grupo de su edad lo están haciendo, el motivo no es correcto.

2.     Porque mamá o papá lo dijo, el motivo es incorrecto.

 

I:- EL BAUTISMO SALVA

A.   Un propósito del bautismo es la salvación. Es un acto que lleva a la salvación a aquellos que están perdidos en el pecado. Jesús dijo:

"El que cree y es bautizado,

será salvado" (Marcos 16:16)

B.   El apóstol Pedro. "El bautismo nos salva".

"Y aquella agua representaba el agua del

bautismo, por medio del cual somos salvados ahora"

(1 Pedro 3:21)

C.   El bautismo como un signo externo de una gracia interior o, porque uno ya ha sido salvado, no es un bautismo válido. Tal práctica es una negación de que el bautismo es para salvación.

 

II:- PERDÓN EN EL BAUTISMO

A.    Un segundo propósito del bautismo es la redención de los pecados. El bautismo es el acto que nos pone en contacto con la sangre de Cristo que quita el pecado (1 Juan 1:7; Apoc. 1:5) Antes del bautismo, la culpa del pecado está sobre nosotros. En el bautismo nuestros pecados son perdonados. Nos volvemos tan puros a los ojos de Dios, como un niño recién nacido. Fue la promesa de Pedro en el día de Pentecostés:

"Cambien de actitud delante de Dios, y bautícese

cada uno en el nombre de Jesucristo, para

que sus pecados les sean perdonados"

(Hechos 2:38)

B.    Si tu bautismo fue solamente una ceremonia de tu iglesia, si no tuvo nada que ver con la redención de tus pecados pasados; entonces has entendido mal el verdadero propósito del bautismo. Debes ser bautizado correctamente.

 

III:- LA PROMESA DEL ESPÍRITU SANTO

A.    Un tercer propósito es el de recibir el don del Espíritu Santo. El apóstol Pedro dijo en día de pentecostés:

"Cambien de actitud delante de Dios, y

bautícese cada uno... y así... Dios les dará el

Espíritu Santo" (Hechos 2:38)

B.    La residencia interna del espíritu Santo es solo para aquellos que han sido bautizados para el justo propósito.

1.    Los doce hombres de Efeso, no recibieron al Espíritu Santo. Ni siquiera habían escuchado sobre él. Su bautismo no fue válido.

2.    Si tu no recibiste el don del Espíritu Santo en tu bautismo, tampoco fue un bautismo válido. Tu como éstos doce hombres en Efeso, necesitas ser rebautizado.

C.   Para recibir la promesa que Dios da al cristiano en el bautismo, debe ser bautizado en la forma corrécta y por el propósito igualmente corrécto.

 

CONCLUSIÓN:

A.   Hay quienes temerariamente enseñan que el bautismo no es para salvación. Dios dice que el bautismo nos salva.

B.   ¿A quién creeremos?  Debemos obedecer al Padre Celestial. El nos ha comunicado todo en sus Escrituras, lo que debemos hacer para ser salvos.