EL BAUTISMO...

                                                             SU BELLEZA

 

INTRODUCCIÓN:

A.     Dios creó los cielos y la tierra. Había orden, significado y belleza. Era bueno. Jesús estableció el bautismo como un acto que llevaría la salvación al hombre. El le dio orden, significado y belleza. También es bueno.

B.    El bautismo es acto de obediencia en el Nuevo Testamento, y está rodeado de tan bellos, ricos y variados símbolos.

C.    El bautismo es la representación de la muerte, entierro y resurrección de Jesús.

D.    El bautismo es el nacimiento a la nueva vida. Es un éxodo del cautiverio del pecado hacia la libertad en Cristo Jesús.

E.     El bautismo es acto unitario que experimentamos al llegar a ser parte de Cristo y de su cuerpo.

 

I:- UN DRAMA DE PASIÓN

A.   En Romanos 6:4. Pablo describe el bautismo como una reproducción de la muerte, entierro y resurrección de Jesús.

"Así, pues, por medio del bautismo fuimos enterrados

junto con Cristo y estuvimos muertos, para ser

resucitados y vivir una vida nueva, así

como Cristo fue resucitado de entre los muerto

por el glorioso poder del Padre"

B.   Lo mismo que Jesús murió en la cruz, cuando estamos siendo bautizados, matamos a nuestro viejo hombre pecador. Lo mismo que Jesús fue sepultado en la tumba de José, nosotros al ser bautizados, somos sepultados con Jesús en un sepulcro de agua. Lo mismo que Jesús al levantarse del sepulcro para una vida nueva, el que es bautizado comienza una nueva vida.

1.    En el bautismo establecemos los tres hechos más significativos de toda la historia. Haciéndolo así, participamos de las bendiciones que han sido proporcionadas por la muerte, sepultura y resurrección de Jesús.

 

II:- UN NUEVO NACIMIENTO

A.   En Juan 3:5. El bautismo está involucrado con el nuevo nacimiento. La declaración de Jesús a Nicodemo fue:

"En verdad te digo, que el que no

nace de agua y del Espíritu no

puede entrar en el reino de Dios"

B.   El nuevo nacimiento consiste de ambos: "agua y Espíritu" El Espíritu Santo engendra en nosotros una nueva vida si nos sometemos al bautismo del agua. Así nacemos en la familia de Dios. Pablo nos dice:

"... al ser bautizados, hemos venido a formar

un solo cuerpo por medio de un

sólo Espíritu" (1 Corintios 12:13)

C.   Lo mismo que un nacimiento físico nos conduce a una familia humana, el nacimiento espiritual del bautismo nos conduce a la familia de Dios. El día en que somos bautizados, es nuestro cumpleaños. En ese día nos convertimos en un nuevo hijo en la familia de Dios, con todas sus bendiciones y responsabilidades. Podemos llamar "Padre" a Dios, porque ahora somos sus hijos. Nacidos en su familia.

 

III:- COMO LA SALVACIÓN DE NOÉ

A.      En 1 de Pedro 3:21.  El bautismo se compara con la salvación de Noé. El contexto de este versículo demuestra que el bautismo tiene un profundo significado.

"Y aquella agua representaba el agua del

bautismo, por medio del cual somos salvados ahora.

El bautismo no consiste en limpiar el cuerpo,

Sino en pedirle a Dios una conciencia limpia; y

Nos salva por medio de la resurrección de

Jesucristo"

B.     Dos conceptos de subrayan en el contexto de este pasaje:

1.    El primero es "muerto según la carne".

2.    El otro es "vivificados por el Espíritu". El apóstol Pedro primero sugiere que cuando Jesús fue crucificado él fue muertos según la carne, y cuando fue resucitado fue "vivificado por el Espíritu" (vs. 18) Para ilustrar más estos dos conceptos él nos cuenta del mundo en tiempos de Noé. El viejo mundo fue muerto "según la carne" por la inundación, ya que todos perecieron. Mas Noé y los que con él entraron a el Arca, fueron salvos para entrar a un mundo nuevo. Es el mismo proceso que experimentamos en el bautismo. Nuestro hombre viejo pecaminoso es muerto, y nos permite entrar a un mundo nuevo (Col. 1:13) Tal como Noé fue salvado por el agua. El bautismo en agua nos salva ahora.

 

IV:- UN NUEVO ÉXODO

A.   En 1 Corintios 101-2. El apóstol Pablo describe el éxodo de Israel. El éxodo comenzó al ser bautizados en Moisés bajo la nube y en el mar. Su declaración es:

"...nuestros antepasados estuvieron todos

bajo aquella nube, y todos atravesaron el mar rojo.

Así todos, por decirlo así, fueron bautizados en

Unión con Moisés en la nueve y en el mar"

B.   En este pasaje, un bautismo está relacionado con el éxodo. Hay una semejanza entre los dos. Los hijos de Israel escaparon del cautiverio  egipcio al ser bautizados en Moisés bajo la nube y en el mar. Del mismo modo los cristianos han escapado del cautiverio del pecado al ser bautizados en Cristo en el agua. Dios cuidó de los hijos de Israel en el desierto. Del mismo modo, Dios cuida de los cristianos en el mundo. El bautismo Bíblico indica el comienzo del éxodo de los cristianos hacia el regreso de la patria celestial.

 

IV:- UN ORGANISMO VIVO

A.   En  1 Corintios 12:12-13. Pablo demuestra cómo el bautismo nos coloca en el cuerpo de Cristo.

"Porque Cristo es como un cuerpo que tiene

muchas partes; y estas partes, aunque son muchas,

forman un solo cuerpo. Pues todos vosotros...al ser

bautizados, hemos venido a formar un solo cuerpo

por medio de un solo Espíritu".

(Ver también Gálatas 3:27; Romanos 6:3)

B.   Todos los que son bautizados se convierten en partícipes de las bendiciones y de la íntima coparticipación que se conoce en el cuerpo de Cristo, la iglesia. Un creyente bautizado se convierte en miembro de la iglesia. Participa del Espíritu Santo (1 Cor. 12:13) El es una parte de aquellos que Cristo salva (Hechos 20:28). Toma parte de la confraternidad con otros que son miembros del cuerpo. Sólo aquellos que han sido bautizados en el cuerpo de Cristo pueden conocer la verdadera confraternidad con el Señor.

C.   Al mirar el bautismo a través de estas ventanas descriptivas, nos hace más concientes de su gran importancia. No podemos darnos el lujo de descuidar aquello que Dios ha hecho tan significativo e importante para la salvación.

 

CONCLUSIÓN:

A.   Por favor, no se engañe así mismo. Si usted no ha sido bautizado conforme a las Escrituras, no es salvo de sus pecados.

B.   Puede que al oír el evangelio, creerlo, arrepentirse, confesar la fe en Cristo, sea usted ya una persona distinta en cuanto a su forma de vida, pero sus pecados no han sido lavados(Hechos 22:16). No tiene usted aún la vida nueva en Cristo.  Debe ser bautizado.