VIDA NUEVA... DESPUÉS DEL BAUTISMO

 

 

"El que cree y es bautizado, será salvo"... (Marcos 16:16)

 

"Y mandó que fueran bautizados en el nombre de Jesucristo"... (Hechos 10:48)

 

"No te admires de que te digo"... (Juan 3:7)

 

A.   ¿Has sido bautizado como Jesús mando?  Jesús hizo del bautismo una necesidad para todos aquellos que llegarían a ser sus discípulos. Esto era verdadero en el siglo primero. También lo es en el siglo actual.

B.   Jesús dijo a Nicodemo que el bautismo era una necesidad para aquellos que querían entrar al reino de Dios. Nicodemo era un judío - uno de los elegidos de Dios, pero él todavía no sabía como entrar al reino de Dios. El era un fariseo, la secta más estricta de los judíos, pero a pesar de eso ignoraba como comenzar una vida nueva. Jesús dijo:

"En verdad te digo, que el que no nace de agua

y del Espíritu no puede entrar en el reino de Dios

(Juan 3:5)

C.   El único nacimiento que puede efectuarse después de que el hombre está viejo como Nicodemo, es el nacimiento del bautismo. La única clase de nacimiento que combina el elemento del agua con el Espíritu de Dios es el bautismo.

(Gálatas 3:26-27) Porque todos sois hijos de Dios

por la fe en Cristo Jesús. Porque todos los que habéis

 sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis vestidos. 

 

I:- EL BAUTISMO ES UNA NECESIDAD

A.    Nicodemo se sorprendió que Jesús exigiera un nacimiento de agua y Espíritu para entrar al reino de Dios.

1.    Así hoy en día, algunos se sorprenden al enterarse que Jesús exige el nacimiento del bautismo.

2.    Escuche estas palabras de Jesús; primero fueron dichas a Nicodemo, pero todavía son verdaderas para el hombre actual.

"No te admires de que te diga: Todos

tienen que nacer de nuevo"

(Juan 3:7)

A.   Para tener una vida nueva en Cristo, debemos nacer de nuevo. En el bautismo se imparte "la vida nueva".

 

     II:-  EL ULTIMO  ENCARGO DE CRISTO:

A.   La última declaración de Jesús a sus discípulos está incompleta sin  la práctica del bautismo. El dijo:

"Vayan, pues, a las gentes de todas las

naciones y háganlas mis discípulos; bautícenlas en el

nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo"

(Mateo 28:19)

B.  El predicar el evangelio sin bautizar a aquellos que se les enseña es una negativa a tomar seriamente el gran encargo.