LA REFORMA PROTESTANTE

 

«Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo» (1ª  Juan 4:1).

 

   Los primeros intentos por reformar la Iglesia Católica Romana fueron pronto reprimidos por la mano de hierro de la Iglesia y del gobierno. No obstante, durante este período entraron en acción ciertas fuerzas que sirvieron para preparar el camino para un extendido movimiento conocido como la Reforma Protestante. Hubo varios factores que contribuyeron para hacerlo una realidad.

 

EL RENACIMIENTO

   El Renacimiento es un despertar intelectual que se suscita en Europa, despertar que toma un nuevo interés en la literatura, el arte y la ciencia. Este despertar indicó un cambio en los objetivos y los métodos del pensamiento, que dejaron de ser medievales y comenzaron a ser modernos. Anteriormente, la superstición, la ignorancia y el fanatismo habían oscurecido las mentes de las personas. Este renovado interés en la cultura sirvió para levantar el velo de la ignorancia y de la superstición de las mentes de las personas, lo cual dio como resultado que la gente pensara de modo independiente.

 

   Con el aumento de la cantidad de información, también hubo un aumento del descontento con la condición religiosa imperante. El surgimiento de una nueva clase de laicos que ahora podían leer por sí mismos, hizo que se rompiera el monopolio que por siglos había ejercido el clero católico sobre la literatura y la enseñanza.

 

LA IMPRENTA

   Otro factor sumamente importante que preparó el terreno para la Reforma, fue el invento de la imprenta de tipos móviles, por el alemán Johann Gutenberg, hacia el año 1455. Esto posibilitó que los libros se imprimieran más rápida y económicamente que nunca antes.

 

   Anteriormente a la invención de la imprenta, los ejemplares de la Biblia eran copiados laboriosamente a mano, lo cual daba como resultado que el costo de una Biblia fuera prohibitivo para la mayoría de las personas. Cuando un obrero era lo suficientemente afortunado para comprar una Biblia, le costaba todo lo que ganaba en un año. La Biblia fue el primer libro que se imprimió en la nueva imprenta. Este método altamente mejorado hizo que las Escrituras llegaran a ser de uso corriente, propiciándose así la traducción y la circulación de estas en los idiomas más importantes de Europa. Cuando las personas leían el Nuevo Testamento, se enteraban de que la Iglesia Católica Romana se había alejado del modelo de la iglesia neo testamentaria.

 

EL NACIONALISMO

   También, había un creciente espíritu nacionalista, el cual influía en el pensamiento de las personas que comenzaban a clamar por mayor libertad de religión. El patriotismo llevó a muchos a resentir que una potestad de un país extranjero ejerciera dominio sobre sus propias iglesias nacionales. No les agradaba la idea de permitir que el papa, que estaba en otro país, nombrara a los oficiales de las iglesias de ellos. Algunos rehusaron contribuir al sostenimiento del papa así como a la construcción de elaborados y costosos edificios eclesiásticos en Roma.

Los esfuerzos por llevar a cabo la reforma recibieron la implacable oposición del brazo fuerte de la persecución; sin embargo, las ideas eran demasiado poderosas y el número de los participantes demasiado alto para poder ser aplastados para siempre.

 

MARTÍN LUTERO (1483-1546)

   Indiscutiblemente, la figura más prominente de la Reforma fue Martín Lutero. De hecho, se le conoce como el padre de la Reforma. Lutero se había propuesto llegar a ser abogado, pero, después de leer un ejemplar de la Biblia por primera vez, cambió sus planes —lo cual hizo contra los deseos de su padre—. Entró en un monasterio a la edad de veintiún años y estudió en serio. Más adelante dijo:

 

Se opone a la venta de indulgencias

   La construcción de la Catedral de San Pedro en Roma estaba en marcha, y el papa León X estaba ansioso por terminarla. Por lo tanto, se enviaron agentes de este a vender indulgencias, como un medio para recaudar dinero. Un hombre llamado Juan Tetzel, que demostró ser un vendedor consumado de esta malvada práctica, llegó a Alemania. Lutero se opuso vigorosamente a todo el sistema antibíblico. En octubre de 1517, clavó 95 tesis en la puerta de la iglesia de Wittemburg. Estas eran proposiciones en las que censuraba la práctica de vender indulgencias. Retó a quien quisiera debatir con él. Esto, por supuesto, causó reacciones por toda Alemania, reacciones que eran tanto a favor como en contra, y tras estas siguió una gran polémica.

 

Desafía a las autoridades católico-romanas

   El 15 de junio de 1520, León X decretó una bula papal, en la cual le daba a Lutero sesenta días para cambiar de rumbo. El 10 de diciembre de ese año, Lutero quemó el decreto del papa a la entrada de la ciudad. Con este acto, se deshizo de la lealtad a la Iglesia Católica Romana. Publicó tres panfletos, en los cuales se opuso al sacerdocio católico. Llamó a los nobles a librarse de la esclavitud de Roma y a tomar las tierras así como las riquezas que tenía la Iglesia Católica. Desafió la autoridad del papa y censuró el sistema sacramental. También expuso sus puntos de vista acerca de la salvación.

 

   El 3 de enero de 1521, el papa decretó una bula de excomunión. Cuatro meses más tarde, el «Santo»

 

   Imperio Romano declaró prófugo a Lutero, pero este encontró protección en el castillo de Frederick, elector de Sajonia. Lutero fue citado por el emperador Carlos V para que compareciera ante la dieta imperial, que se reuniría en Worms en 1521. Durante el juicio, cuando la asamblea le pidió que se retractara de sus aseveraciones, esto fue lo que respondió: «A menos que se me pruebe que estoy equivocado, con las Escrituras o con la razón evidente, entonces seré prisionero en conciencia de la Palabra de Dios. No puedo retractarme, y no me retractaré.

 

   Cuando volvía de Worms, fue apresado por un jinete enmascarado que parecía un secuestrador, pero que resultó ser un amigo, que trataba de salvar la vida de Martín Lutero. El amigo salvador lo llevó al castillo de Wartburg, donde se mantuvo a salvo durante casi un año. Es asombroso que Martín Lutero se salvara de la pena de muerte a manos de la iglesia que trató desesperadamente de reformar. Murió de muerte natural a la edad de sesenta y tres años el 18 de febrero de 1546, mientras se encontraba visitando su lugar de nacimiento, en Eisleben, Alemania. Williston Walker escribió:

 

En los primeros años del intento de Lutero por establecer la iglesia de la Reforma, él observó con bastante fidelidad el principio de la sola scriptura [solo las Escrituras]. Esto lo llevó a desafiar al papa, a abolir la misa, a enseñar el principio de la justificación por la fe, a abrogar el celibato del clero, a restaurar el oficio de la predicación y a desechar los ayunos obligatorios y muchas otras prácticas católicas. En cierto momento estuvo a favor de la práctica de la inmersión, y procuró en otros aspectos recrear sin concesiones la iglesia neo testamentaria original. Sin embargo, las presiones nacionales, políticas y económicas con el tiempo se conjuraron para desviarlo de su curso de acción.

 

   Martín Lutero era un hombre inteligente y de gran valentía. Trató osadamente de reformar los muchos errores que vio en el catolicismo, pero no dio todos los pasos que lo hubieran situado en el modelo original del Nuevo Testamento. Cuando Lutero murió, sus seguidores no continuaron la campaña de reforma, sino que dejaron que el conjunto de doctrina establecido por él, llegara a ser el sistema aceptado.

 

NOTA: Esta lección es parte de una serie de reimpresiones de V. Glenn McCoy, Return to the OId Paths: A Hístory of the Restoration Movement (Volver a las sendas antiguas: Historia del Movimiento de Restauración) (Yorba Linda, Calif.: McCoy

Publications, 1998), 25—28. Usado con permiso.