UN HOGAR PARA TU CORAZON

(Mateo 6:9-13)

(Texto: Salmo 27:4)

 

(Sermón 80)

 

Introducción:

A.    M e gustaría conversar contigo sobre tu casa.

1.    Crucemos la puerta principal y caminemos un poquito.

2.    Es sabio que a menudo inspeccionemos la casa, ya sabes … examinar si el techo tiene goteras, si las paredes están desnivelados y los cimientos agrietados.

I:- TU CASA ESPIRITUAL

A.    La casa espiritual no se construye de ladrillos, de madera o de paja, sino de cosas invisible e inmateriales, de pensamientos, verdades, convicciones y esperanzas.

B.    ¿Sabías que tienes una casa espiritual?:

1.    Y no es una casa típica. Porque ella evoca tus más queridas ideas y esta casa las superará a todas.

a)    Esta casa es para tu corazón, y es un magnífico castillo.

                 2.   La provisión de Dios

a)      De la manera que existe la casa material para cuidar el cuerpo,

b)      Existe la espiritual para el cuidado del alma.

C.    Nuestra casa espiritual es incomparable (Juan 14:2,3):

1.    El techo nunca gotea, las paredes no se agrietan, y los cimientos jamás tiemblan.

2.    Nunca has visto castillo más espléndido: el observatorio te recreará, la capilla te humillará, el estudio te dirigirá, y la cocina te alimentará.

 

II:- LOS HOMBRES EDIFICADOS SOBRE LA ARENA (Mat. 7:26-27)

A.    ¿Cuáles son los sueños de todo hombre?  Una esposa hermosa, una gran casa, hijos bellos y obedientes.

1.    Ninguno logramos tener todo lo soñado. 

2.    Podemos alcanzar y lograr mucho, si nos lo proponemos, pero a medida que pasa el tiempo comprendemos que no es el todo del hombre, que hay otras cosas importantes ( Ecles. 11:9,10; 12:1-7)

B.    ¿Has pensado en construir alguna vez casa para tu alma?

1.    Lo más probable es que hayas pensado poco en hacerte una casa para el alma.

2.    Construimos casas muy bien elaboradas para nuestros cuerpos, pero nuestras almas quedan relegadas a una casucha en una ladera donde los vientos nocturnos nos congelan y las lluvias nos inundan. ¿Sorprende que el mundo esté tan lleno de corazones fríos?

D.   La historia Bíblica nos confirma que en el pasado hubo hombre y mujeres que trabajaron arduamente para edificar casa para su alma:

1.    Abraham: (Heb. 11:8-10)

2.    Moisés:  (Heb. 11:24-26)

3.    Israel: (Heb. 11:13-16)    Nosotros también (Heb. 11:39-40)

III:-  EL GRAN DESEO DE NUESTRO PADRE

A.    Muchos no tienen casa aquí en la tierra.  Otros tienen casas muy deficientes e incompletas. Otros desearan al menos una casita de cartón aunque sea incómoda, pero...

B.    El Padre dice que no tiene que ser así.

1.    No tiene que ser de esta manera. No tenemos que vivir al aire libre.

2.    Dios quiere que entres, te alejes del frío y vivas… con Él.

3.    Bajo su techo hay espacio disponible.

a)    En su mesa hay un plato preparado.

b)    En su sala hay un cómodo sillón reservado exclusivamente para ti.

c)     Y Él quiere que residas en su casa.

d)    ¿Por qué querrá que tengas una parte en su casa?

e)  Sencillo, es tu Padre.

IV:- EL PLAN ETERNO DEL PADRE

A.    El plan era que vivieras en la casa de tu Padre.

1.    Cualquier lugar que no sea el suyo es insuficiente.

2.    Cualquier lugar lejos de este es peligroso.

3.    Solo el hogar edificado para tu corazón puede proteger tu corazón.

4.    Y tu Padre quiere que habites en Él.

B.    Notemos lo siguiente por favor:

1.    Tu Padre no solo te pide que vivas con Él.

2.    Te pide que vivas en Él. «Porque en Dios vivimos, nos movemos y existimos» (Hechos 17:28).

3.    No pienses que estás separado de Dios, Él en lo alto de una gran escalera y tú en el otro extremo.

4.    Desecha cualquier pensamiento en el sentido de que Dios está en Venus y tú en la tierra.

5.    Puesto que Dios es Espíritu (Juan 4:23), Él está a tu lado.

a)    Dios mismo es nuestro techo.

b)    Dios mismo es nuestra pared.

c)     Y Dios mismo es nuestro fundamento.

C.    Consideremos el siguiente texto: (Salmo 90:1): “Este pensamiento impacta”

1.    ¡Dios como nuestro hogar!

2.    Su hogar es el lugar donde puedes quitarte los zapatos, comer pastelillos y galletas, donde no te preocupa que te vean en traje de baño.

3.    Así como conoces tu casa.

a)    No necesitas que te digan dónde está tu dormitorio; no necesitas que te digan cómo llegar a la cocina.

b)    Después de un día difícil de tratar de abrirte paso en el mundo, es tranquilizante volver a casa, un lugar que conoces bien.

4.    Igualmente conocido para ti puede ser Dios.

a)    Con el tiempo puedes saber a dónde ir para comer, dónde refugiarte para protección, a dónde dirigirte para orientación.

b)    Así como tu casa terrenal es un lugar de refugio, la casa de Dios es un lugar de paz.

c)     La casa de Dios nunca la han saqueado, nunca le han aportillado sus paredes.

V:-  DIOS DESEA SER TU MORADA.

A.    Dios quiere ser tu morada.

1.    No le interesa ser una puerta de escape para el fin de semana, ni un refugio dominical, ni una casita veraniega.

2.    No pienses en usar a Dios como cabaña de vacaciones ni como hogar de retiro para la vejez.

3.    Él quiere que estés bajo su techo ahora y siempre.

4.    Quiere ser tu dirección postal, tu punto de referencia; quiere ser tu hogar.

a)    Escucha la promesa de su Hijo: «El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él» (Juan 14:23).

B.   Para muchos este es un pensamiento nuevo.

1.    Pensamos en Dios como una deidad para discutir, no como un lugar donde habitar.

2.    Pensamos en Dios como un creador al que hay que invocar, no como un hogar de residencia.

3.    Sin embargo, nuestro Padre quiere ser mucho más. Quiere ser aquel en el que «vivimos, nos movemos y existimos» (Hechos 17:28).

C.   La historia cuenta:

1.    Cuando Jehová condujo a los hijos de Israel por el desierto, no les aparecía una vez al día y luego los abandonaba.

2.    La columna de fuego estaba allí toda la noche; la nube permanecía todo el día. Nuestro Dios nunca nos abandona. «Y sabed que yo estaré con vosotros todos los días», prometió (Mateo 28:20).

3.    Nuestro Jehová es la columna de fuego en nuestras noches y la nube en nuestros días. Nunca nos abandona.

D.   Dios nos bendice continuamente.

1.    El cielo no establece diferencias entre el domingo por la mañana y el miércoles por la tarde.

2.    Quizás pases días sin pensar en Él, pero no hay un solo momento que Él no piense en ti.

 

VI:- EL DEBER DE LOS HIJOS DE DIOS

A.    Pablo nos enseña: (2ª  Corintios 10:5). “Todo pensamiento- voluntad”

B.    Nos exhorta a orar «en todo momento» (1ª Tes. 5:17), a no dejar «nunca de orar» (Rom. 12:12), a rogar y pedir «a Dios siempre» (Efes. 6.18), a que «continuemos ofreciéndole el mejor de todos los sacrificios de alabanzas» ( Heb. 13:15) y a que nunca nos cansemos «de orar» (Col.  4:2).

C.    David, el hombre conforme al corazón de Dios, dice: (Salmo 27:4 , 5 ).

1.    ¿Cuál es la casa de Dios que David busca?

2.    ¿Describe David una estructura material?

3.    ¿Anhela un edificio con cuatro paredes y una puerta para poder entrar y nunca más salir?

4.    No. «Dios… no vive en templos construidos por los hombres» (Hechos 17:24). Cuando David dice: «En tu casa, OH Señor, para siempre viviré» (Salmo 23:6), no se refiere a que quiere apartarse de la gente. Dice que su anhelo es estar en la presencia de Dios, dondequiera que sea. David anhela estar en la casa de Dios.

 

CONCLUSIÓN:

¿Te gustaría recorrerla y darle un vistazo? A mí también. Sé cual es el mejor lugar para comenzar. En la sala, sobre la chimenea, cuelga un cuadro. El dueño de la casa lo aprecia mucho. A todo el que entra lo invita a iniciar el viaje contemplando el cuadro para aprender la verdad acerca de nuestro Padre.

 

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