“Lagrimas de Jesús”

(Sermón 47)

 

 

INTRODUCCIÓN:

A.      El cristo divino era el hombre perfecto. Era sin defecto en la acción y sin pecado en el habla. El transmitía la verdad con su vida tan cristalinamente como lo hizo con sus labios.

B.      Juan 11:35 dice que Jesús lloró junto a la tumba de Lázaro. ¡Su corazón justo se destrozó cuando vio a sus amigos llorando por la pérdida de su amado!

C.      Las lágrimas de Jesús proveen un gran consuelo para el cristiano. ¿Qué enseñan las lágrimas de Jesús?

 

I:- JESUS VE NUESTRO DOLOR.

A.      Esto fue lo que Juan escribió: “Jesús entonces, al verla llorando, y a los judíos que la acompañaban, también llorando, se estremeció en espíritu y se conmovió” (Juan 11:33).

B.      El saber que Jesús ve qué tan grande es nuestro dolor es algo que de alguna manera alivia nuestra carga. Cuando alguien ha experimentado una prueba similar dice: “Entiendo lo que estas pasando”, ello parece darnos más aliento que las palabras vacías de los que no han tenido tal experiencia.

 

II:- JESUS SE COMPADECE DE SUS DISCIPULOS.

A.      Jesús no estaba llorando por Lázaro, pues él sabía que en pocos minutos lo haría salir de la que había sido su tumba durante cuatro días. Estaba llorando por la compasión que sentía por María y Marta.

B.      Jesús entra a nuestro sufrimiento y siente nuestros dolores con nosotros. Cuando no lo puede remover, lo comparte con nosotros.

C.      Una niña pequeña se tardó en regresar de sus juegos. Su madre le preguntó: ¿Dónde has estado? Ella contestó: “Le he estado ayudando a mi amiga”. Se le rompió su muñeca, y le he estado ayudando”. Su madre dijo: “En realidad no pudiste ayudarle a reparar su muñeca, ¿cierto?". No, respondió la niña, “pero sí pude sentarme a su lado y llorar con ella”. ¡Qué gran consuelo es saber que Jesús llora con sus discípulos!.

 

III:- EL PADRE SE AFLIGE POR NUESTRO DOLOR.

A.    Jesús vino a mostrarnos al Padre y decirnos cómo es Dios. Esto fue lo que Juan dijo: “A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer” (Juan 1:18).

B.    ¿Es tocado el cielo con los dolores de la tierra?

1.    Lo que Jesús hizo nos responde con un “Sí”. Ya alguien dijo que la mejor manera de explicar una verdad es envolverla en un ejemplo. ¡Dios envió a Jesús a mostrar a usted con el ejemplo de él, la aflicción que siente por sus lágrimas!

C.    Los niños a menudo citan Juan 11:35 como un fácil cumplimiento de un requisito de la clase Bíblica. Rápida y locuazmente dice: ¡Jesús lloró! Es probable que no entiendan lo que están diciendo.

1.    A pesar de su brevedad (11:35) ¡Es uno de los más grandes versículos de la Biblia!

2.    Es una ventana que nos permite ver la preocupación de Cristo. Nos dice que Jesús ve y se compadece de nuestras pérdidas. ¡Nos dice que el Padre se aflige por nuestro dolor!

 

CONCLUSION:

¡Cuán consoladoras son las lágrimas de Jesús!

 

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