LECCIONES SACADAS DE LA TOALLA

(Juan 13:1-17)

 

 (Sermón 4)

 

INTRODUCCION:

  1. Jesús, en la ultima parte de su ministerio dijo a sus apóstoles: "Ha llegado la hora para que el Hijo del hombre sea glorificado” (Juan 12:23).
  2. Antes de la fiesta de la pascua, sabiendo Jesús que su hora había llegado para que pasase de este mundo al Padre... (Juan 13:1).
  3. Estas cosas habló Jesús, y levantando los ojos al cielo, dijo: Padre, la hora ha llegado... (Juan 17:1).
  4. Los discursos públicos de Jesús habían terminado, pero en la intimidad del aposento alto Jesús tenía el plan de conversar con sus apóstoles acerca de algunas Verdades muy importantes (Juan 13-17).

 

I:- LA LECCION DE HUMILDAD. ( 13:1-5)

A.      Los discípulos tenían necesidad de estas lecciones para así estar preparados para el desafío que Jesús les presentaría. Usted y yo también necesitamos de estas lecciones urgentemente.

B.     Los apóstoles enfrentaban un problema desde el principio del ministerio de Jesús:

1.      ¿Quién es el mayor en el reino? (Mateo 18:1-4)

2.      Petición de Santiago y de Juan: (Marcos 10:35-45)

3.      En el aposento alto, y después de la celebración de la pascua; “hubo una disputa entre sus discípulos, sobre quien sería el mayor entre ellos”(Lucas 22:24).

a.     Jesús sabía que el problema de rivalidad entre ellos no había sido superado. Esta sería la última ocasión en que el Señor estaría con ellos, era importante, pues, darles una enseñanza que fuera ilustrada para que ellos realmente lo comprendieran.

b.      Jesús, no estaba estableciendo una ceremonia relacionada con la cena del Señor como mucho creen.

c.      Estaba ilustrando la enseñanza de la “Humildad y del servicio a los demás”. No tenía en mente establecer un nuevo rito, mas bien utilizó una costumbre antigua de aquellos días para confirmar una nueva enseñanza. ¡LA GRANDEZA DEL SERVICIO!.

C.     Jesús tomó una toalla y se la ciñó... explicar.

1.      Jesús amó a los suyos hasta el fin.  30 veces se menciona la palabra amor en estos tres capítulos, esto por sí mismo ya nos dice el propósito por el cual Jesús lavó los pies de sus discípulos.

2.      Jesús y sus discípulos no estaban sentados tal como lo pinta Da Vinci en su obra maestra, la santa cena.

3.      No sillas con respaldos, no mesa alta y larga. No como Da Vinci pinto el cuadro.

4.      Relatar la manera tradicional de celebrar la Pascua...

D.     El lavar los pies era un elemento esencial de la escena social de aquel tiempo.

1.      Relatar el estado de los caminos en Palestina. Polvo- lodo, etc.

2.      El invitado, se bañaba de los pies a la cabeza para asistir al convite, pero, dado que todos usaban sandalias, los comensales llegaban muy sucios de los pies.

3.      Un buen anfitrión mantenía un gran recipiente con agua, a la entrada de su casa, el invitado se quitaba el calzado y el esclavo le lavaba los pies.

a.    Lavar los pies, sólo lo hacían los esclavos, pues se consideraba que era la más degradante de las labores.

b.      Un judío esclavo no podía ser obligado a lavar los pies a los invitados.

c.       ¿Por qué entonces estaban allí los apóstoles con los pies sucios? Lucas 22:24, dice que hubo una disputa entre ellos sobre quién sería el mayor entre ellos. El aposento estaba lleno de corazones orgullosos. Estaban dispuestos a pelear por un trono, pero no por una toalla. En el calor de esta discusión, Jesús se levanta y se ciñe la toalla... ¡Se dispone a lavar los pies de sus discípulos!

E.      Jesús, no pidió nada de sus discípulos que el mismo no estuviera dispuesta a hacer. (Fil. 2:7-8; Mateo 20:28, Lucas 22:27).

1.      Nosotros también necesitamos tomar la toalla. Hoy día muy poco se enfatiza sobre la humildad, es más para la gran mayoría “humildad” es indicio de debilidad.

2.      Las palabras: “Humilde-Humillación” provienen de la misma raíz. El siervo no era apreciado, eran objeto de abuso y de mal uso.(Lucas 17:7-10).

3.      Pero Jesús lavó los pies de sus discípulos. ¡Que gran lección de humildad!. “El que es el mayor de vosotros, sea vuestro siervo. Porque el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido” (Mateo 23:11,12).

a.    ¡El mundo busca la exaltación!; el seguidor de Jesús busca una oportunidad para servir!.

 

II:- LA LECCION DE SANTIDAD.

A.    Necesitamos limpieza espiritual.

1.     Entonces vino a Simón Pedro... ¿Tú me lavas los pies? ¡No Señor! (6-10).

2.     Jesús dijo: El que está lavado, no necesita sino lavarse los pies, pues todo está limpio.

3.     Vosotros, limpios estáis, refiriéndose al cuerpo físico de ellos. Luego cambió el énfasis, de lo físico a lo espiritual, y añadió: “Aunque no todos”. (Judas Iscariote). El verso 11 explica esto.

B.    La verdad  debemos recalcar que cuando Jesús lavó los pies a sus discípulos, no era por la limpieza física que estaba preocupado sino, ¡por la limpieza espiritual!.

Esto fue lo que le dijo a Pedro: Si no te lavare, no tendrás parte con migo. En lo espiritual esa declaración también se aplica a nosotros. ¡A menos que seamos lavados en la sangre de Jesús—no tendremos comunión con él (Apoc. 1:5). Aunque en otras palabras, pero, es lo mismo que se le dijo a Saulo de Tarso: (Hechos 22:16). Después de que somos lavados espiritual-

mente, “desde la cabeza hasta los pies” en el bautismo, entonces estamos limpios. Pero... 1ª  Juan 1:9- 2.1.

C.    Debemos aprender a ser sumisos.

1.     Debemos permitir que Jesús nos limpie de nuestras almas. Pedro tenía que someterse aún cuando no comprendiera lo que estaba pasando.

2.     Pedro lidió con su orgullo, así como lo hacemos la mayoría de nosotros. Pero la sumisión es una condición para tener parte con Jesús. (1ª  Pedro 5:5-6).

 

III:- LA LECCION DE LA FELICIDAD (13:12-17)

A.    Debemos aprender a lavar pies.

1.     Después de lavar los pies, Jesús se dispone a explicar lo que ha hecho.(12) ¿Saben lo que he hecho?. ¡Qué pregunta tan extraña, por supuesto que sabemos lo que ha hecho! ¡Lavar pies! No-No- ¿Sabéis realmente lo que os he hecho? ¿Entendéis lo que he hecho y por qué?.

2.     Ustedes me dicen Señor, y lo soy, pues, si Yo el Señor os he hecho esto, vosotros también debéis hacerlo. Los apóstoles pensaron que Jesús les diría: ¡pronto tienen que lavarme los pies!. ¡Esto sería justo!  Jesús había lavado 24 sucios pies y 120 inmundos dedos.

B.    ¿Querrá Jesús que andemos lavando pies?

1.     Puede que no sea mala idea.  Jesús lavó los pies de Judas, aún cuando sabía que el le traicionaría.

2.     Creo que yo me sentiría tentado a usar agua hirviendo o agua con cubos de hielo. ¡Cuando le secara los pies a Judas, podría tratar de arrancarle la piel al frotarla!. Pero Jesús le lavó los pies a Judas con el mismo amor y delicadeza que a los otros.

a.     Esta actitud de amor y de servicio, hasta este momento no existía en el corazón de los discípulos de Jesús.

b.     Juan 17 registra la hermosa y profunda oración de Jesús, en ella podemos observar una profunda preocupación  del Señor por sus apóstoles:

c.     Esta es un relato parafraseado de dicha oración: “Padre querido, tengo miedo por ellos, el mundo está dentro de ellos: temo que el egoísmo, los intereses y las rivalidades desgarren la unidad entre ellos. Eran tuyos y me los entregaste, ahora que me alejo de ellos vuelvo a entregártelos. Guárdalos con cariño. En cuanto estaba con ellos yo los cuidaba. Ahora cuídalos Tú.

Tengo miedo por ellos, los conozco bien. No permitas que los intereses los dividan y que las rivalidades acaben por extinguir la paz. Que sean UNO, Padre amado, como Tú y Yo.

Tengo miedo por ellos, los conozco bien. No es necesario que los retires del mundo. Derriba en ellos las altas murallas, levantadas por el egoísmo. Cubre los fosos, allana los desniveles para que ellos sean verdaderamente UNIDAD Y SANTIDAD.

3.     He aquí el gran problema humano. Rivalidades, celos y envidias, que logran separar y dividir. Hermanos, amémonos de verdad, practiquemos la unidad.

C.    ¿Querría Jesús que tuviéramos ceremonias de lavamientos de pies como parte de nuestros servicios de adoración?

1.     Yo creo firmemente que no. Examinando los escritos antiguos esa ceremonia nunca se celebró en la iglesia del Señor. Hay una sola mención de esto en (1ª  Timoteo 5:9-10).

2.     Los requisitos para las viudas no tiene nada que ver con las reuniones de la iglesia sino con el carácter personal y la vida cotidiana. El acto de lavar los pies no tiene nada que ver con los actos de adoración de la iglesia sino con la hospitalidad y el servicio a los necesitados. Era deber de la viudas, como lo es para cada cristiano, practicar el lavamiento de pies de los santos (según la costumbre de aquellos días) pero no en una ceremonia de la iglesia sino en el hogar como parte del servicio de hospitalidad ofrecido a los huéspedes que llegaran a sus casas. (1ª  Cor. 9:27; Gál. 5:13; Heb. 6:10).

3.     Si sabéis hacer esto, bienaventurados seréis… (17). Recordemos que lo que Jesús quiere de nosotros es: “Que el espíritu de Humildad y del servicio prevalezcan en la vida diaria de todos sus discípulos. Si logramos esto habremos cumplido la ley de Cristo” Gálatas 6:2.

 

CONCLUSION:

A.    Cada uno de nosotros debemos hacernos las siguientes preguntas: ¿Estaré sirviendo al Señor? ¿Estaré sirviendo a mis semejantes? ¿Estaré creciendo en capacidad como siervo todos los días?.

B.    Estamos prestos a obedecer cuando el Señor nos ordena hacer algo? ¿Estaremos como Pedro, ¡Nunca Señor!? ¡Jamás  Señor!.

C.    Señor, haz con migo lo que quieras. ¡Lávame desde la cabeza hasta los pies!.

D.   Bien hecho, buen siervo. Entra en el gozo de tu Señor (Mat. 25:21,31-45)

cisnerosme@yahoo.com.mx  http://henrycis.net