"ATANDO LAS MANOS DE JESUS"

Marcos 15:1.

(Sermón 33)

 

INTRODUCCION:

 

A.    En Marcos  15:1- Vemos como los enemigos de Jesús le apresaron para mandarlo a Pilato

B.    Así como hemos leído esto, sentimos tristeza en nuestro corazón, y un toque de justa indignación por la manera como le trataron.

C.    Y pensar que existen muchos hoy en día que son culpables por atar las manos de Jesús en sentido figurado. Hoy en día podemos ser culpables de atar las manos de Jesús.

 

I:- REHUSANDO OBEDECER EL EVANGELIO.

A.  En su gran amor por nosotros, Jesús extendió sus manos y murió por nuestros pecados.

1.    Y aún hoy mediante su evangelio el quiere que tomemos ventaja de su sufrimiento en la cruz.

2.    El no quiere que suframos la culpabilidad por nuestros pecados.

3.    En verdad el extiende su "tierna invitación" de (Mateo 11:20-30).

B.  Pero cuando rehusamos obedecer el evangelio.

1.    ¡Las manos de Jesús están atadas!

2.    ¡No hay manera de que la persona reciba los beneficios de la muerte de Jesús!

3.    ¡Para él o ella la muerte de Jesús fue en vano!

C.  ¿Es esto verdad en usted?

1.    Esto es si Ud. no ha obedecido el evangelio. (Mar. 1:15-16; Hech. 2:28)

2.    Y si es así usted un día enfrentará la justa indignación de Jesús (2ª  Tes. 1:7-9)

D. Pero aún los que ya han obedecido el evangelio pueden atar las manos de Jesús ¿Cómo?

 

II:- REHUSANDO SER TRANSFORMADOS.

A.  A la imagen de Cristo. (2ª Corintios 3:18).

1.    Esta transformación incluye una renovación de la mente (Rom. 12:1,2; Efes. 4:20-24)

2.    Esta renovación ocurre por el estudio y meditación de la palabra de Dios (1ª Pedro 1:23; 2:2; Fil: 4:8).

B.  Pero muchos cristianos rehúsan el instrumento por el que pueden ser renovados!

1.    No recibimos "con mansedumbre la palabra implantada la cual puede salvar nuestras almas" (Santiago 1:21).

2.    ¡Atamos las manos de Jesús por resistirnos a la renovación!

C.  Somos culpables de esto.

1.    Siendo negligentes en el estudio de la Biblia.

2.    Perdemos oportunidades de estudiar con otros.

3.    Rechazamos el poder transformador de la palabra de Dios, y somos tan culpables como los que le ataron y le entregaron a Pilato. ¡CULPABLES CUANDO!...

 

 III: REHUSAMOS ORAR.

A.    Jesús ha venido a ser nuestro Sumo Sacerdote:

1.    Vino a ser hombre para este único propósito (Hebreos 2:17,18).

2.    Hace posible esto con solo acercarnos al trono de la gracia en oración (Heb. 4:14-16)

3.    Es nuestro sumo sacerdote. Es capaz de salvar a los que vengan a Dios mediante Cristo (Hebreos 7:25).

B.    Cuando no oramos como debiéramos.

1.    ¡Cuando no oramos, Jesús no puede ser nuestro sumo sacerdote, nuestro intercesor!

2.    ¡Entonces, Figurativamente atamos las manos de Jesús!.

 

IV:- REHUSANDO HACER NUESTRA PARTE EN LA IGLESIA.

A.  la iglesia se describe como "el cuerpo de Cristo" (Efesios 1:22,23).

1.    Como su cuerpo, somos miembros individuales unos de otros (1ª Cor. 12:27)

2.    Como miembros de los unos de los otros, debemos cuidarnos unos a otros (Efe. 4:15,16)

3.    Estamos para la "mutua edificación", para ello Cristo provee mucha ayuda para los miembros de su cuerpo.

B.  Pero cuando fallamos en el cumplimiento de nuestro deber otra vez "atamos a Jesús".

1.    Así como nuestra cabeza física puede hacer poco cuando no movemos nuestros miembros.  Así es Cristo en la iglesia.

2.    Jesús podría hacer mucho por sus miembros si tan sólo los miembros hicieran su parte.

C.  ¿Lo ha considerado de esta manera? Si fallamos en hacer nuestra parte "Cortamos el cuerpo  de Cristo".

 

V:- REHUSAMOS COMPARTIR EL EVANGELIO CON LOS PERDIDOS.

A.    Jesús hizo que sus discípulos fueran y llevaran el evangelio a los perdidos.

1.    Considerar: (Mat. 28:19-20; Mar. 16:15,16; 1ª Pedro 2:9).

2.    En cada caso de conversión Jesús usó un discípulo para hablar las buenas nuevas.

3.    Jesús trabaja igual hoy en día.

4.    Escondemos a Jesús al no decir de su maravillosa gracia.

B.    ¿Estamos atando las manos de Jesús en esta manera?

1.    Cada día hay y muere más gente sin Cristo.

2.    Esto no sucedería si, cada día compartiéramos el evangelio, si hiciéramos nuestra primera prioridad ¡Predicar el evangelio!.

3.    Pero tristemente, en muchos casos, la única preocupación de muchos cristianos es la adquisición de tesoros mundanales.

 

CONCLUSION.

  1. Sí, uno no necesita atar literalmente las manos de Jesús para ser culpables de impedir que Cristo realice la obra de salvación.
  2. Podemos resolver este problema "Soltar las manos de Jesús", "Que en nosotros y a través de nosotros podamos cumplir su gran deseo, Que es:

1.    ¡Salvarnos!

2.    ¡Transformarnos!

3.    ¡Usarnos!

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