FALLA Y RESTAURACIÓN DE PEDRO

 TEXTO: (LUCAS 22:61-62)

 

INTRODUCCION:

A.    Simón, como muchos de nosotros era de un carácter impulsivo por naturaleza. Este carácter le proporcionaba altas y bajas en su vida.

B.    El pasaje en consideración presenta a Simón en la profundidad del pecado y la humillación, quizá la hora más oscura de su vida.

C.    En lo que concierne a Simón, nunca olvidaría esta amarga experiencia. Haremos tres aseveraciones: FUE DERROTADO -   FALLÓ -    SE LEVANTÓ.

 

I:- SIMON PEDRO FUE DERROTADO.

A.    Antes de la caída, Simón Pedro tomó cuatro escalones hacia la derrota:

1.    Jesús le advirtió de la crisis y el peligro que vendría, pero a él le faltó seguridad, se comparó así mismo con los otros y dijo, Señor, aunque estos se escandalicen yo no lo haré. (Mateo 26:31-35; Lucas 22:31-34).

2.    Pensamientos mal dirigidos. Entonces Pedro desenvainó la espada e hirió a Malco. (Juan 18:10).

a.    sus pensamientos fueron hacer lo bueno, ¡pero estaba equivocado!.

3.    Negación, cuando los enemigos de Jesús le llevaron ante la corte del sumo sacerdote, Simón Pedro quien había alardeado de su lealtad y amor, le siguió de lejos. (Lucas 22:54)

a.    Su negación le hizo más notable (Juan 18:15-16).

b.    Compañía maligna. Cuando arribaron al lugar del sumo sacerdote, Pedro entró y caminó hacia la corte. Era la fresca de la madrugada, temprano muy de mañana, y encendieron fuego. Sentado allí junto con los enemigos de Jesús. Algunos son fuertes mientras están entre amigos, pero muy débiles cuando están entre los enemigos. Este fue el caso de Pedro.

 

II:- SIMON PEDRO CAYO.

A.    Mientras estaba sentado alrededor del fuego con los malvados, vino la tentación.

1.    Trató de pasar la primera tentación alegando ignorancia diciendo: Yo no lo conozco. (Mateo 26:70).

2.    Llegó a la segunda con una enfática negación: (Marcos 14:70).

3.    Contestó la tercera con un juramento: (Marcos 14:71).

 

B.    Mientras negaba al Señor. Descendió a lo más profundo del pecado y la vergüenza; fue culpable de falsedad, de perjurio, de blasfemia y deslealtad.

1.    ¿Estamos dispuestos a censurarle? ¿Vamos a culpar a este hermano caído?.

2.    Bajo circunstancias similares, nuestra conducta pudiera ser igual o peor, vergonzosa y trágica.

 

C.    ¿Qué pasó con Pedro?

1.    Simón Pedro, fue un hombre valiente y distinguible, un líder reconocido del pequeño grupo de apóstoles. Cuando desenvainó la espada en Getsemaní se hizo así mismo notable. Todos los ojos voltearon hacia él. El estaba al descubierto. Bajo la mirada de todos los enemigos. ¡ El deber es doblemente dificultoso!.

2.    Simón Pedro, estaba sólo. Sus hermanos habían huido. Ellos habían manifestado menos coraje que Simón. Es verdad que Juan estaba cerca del Señor durante el juicio, pero Juan corría menos peligro, era conocido del sumo Sacerdote. (Juan 18:15-16). Pero, Pedro estaba sólo, indefenso, sin espada.

3.    ¿Pedro fue cobarde y mentiroso cuando se comprometió a sí mismo al Señor? ¡No lo creo!  El con todo su amor, con todo su corazón prometió dar su vida al Señor, y lo demostró sacando su espada para pelear hasta morir.  Pero él estaba equivocado y fue reprendido por el Señor. NO PEDRO, NO ASÍ, NO CON ESPADA ES COMO DEBEMOS PELEAR, PEDRO ERA UN NIÑO, TODAVÍA NO ENTENDIA EL PLAN DE DIOS, SI, UN NIÑO PERO CON ¡UN GRAN CORAZÓN!.

4.    Cuando él fue atacado por Satanás desde otro ángulo, es decir, por medio de la tentación, Pedro no supo que hacer, no era maestro de la retórica(como fue

Pablo). El sólo tenía sus fuerzas físicas. ¡Fue derrotado!.

a.    Nota: Algunos quieren compararle con Judas, pero lo que debemos hacer es contrastarles a ambos. El pecado de Pedro fue cometido por las circunstancias del momento; el de Judas fue premeditado; el motivo de Pedro fue para preservar la vida; el de Judas por avaricia; Uno se arrepintió en vida, y el infortunio del otro fue hasta la muerte.

 

III:- EL SURGIMIENTO DE PEDRO.

A.    Debemos tomar la tentación y el pecado de Pedro como una advertencia, y su arrepentimiento nos debe ser un gran ejemplo a seguir.

1.    Muchos pecados son graves, y solamente unos pocos se arrepienten.

2.    ¿Estamos prontos a usar la debilidad de Pedro como una excusa para nuestros actos?.

 

B.    Observemos qué noble y qué Genuino fue el arrepentimiento de Pedro:

1.    El arrepentimiento de Pedro fue una cosa divina. Principia con el Señor: EL SEÑOR VOLTEÓ Y LO MIRÓ. (Lucas 22:61). La mirada fue elocuente, una mirada que no necesitaba palabras. ¿Qué miró Pedro en los ojos de Jesús que obraron el arrepentimiento en el alma de Pedro?. ¡El debió ver la reprobación en esos ojos!. ¡Debió ver la piedad y el amor abundante para con él!. ¡Debió ver el espíritu de ánimo en esos ojos!. ¡Debió ver algo en ellos que le redimió de su pecado!. (2ª  Corintios 7:9-11).

2.    El arrepentimiento de Pedro fue una cosa solitaria. Salió de la compañía hostil  para estar sólo en la oscuridad, a solas con su pecado y CON SU DIOS. Su arrepentimiento fue genuino, auténtico, su más solitaria experiencia, su humilde penitencia. Lejos de aquellos que le tentaron. Deseaba estar sólo para poder en contarse a sí mismo.

3.    Su arrepentimiento fue una cosa sensitiva. Salió fuera y lloró amargamente, lloró a grito abierto. Cuando ves llorar a un niño, piensas poco o nada de ello. Pero, ¿Haz visto y oído llorar a un hombre?. ¡Es patético! ¡Pedro lloró a grito abierto!.

a.    Las fuentes de la profundidad del alma de Pedro fueron quebradas y lloró como un niño. ¡Su corazón estaba roto!

b.    Dios no necesita truenos para causar el arrepentimiento de un hombre, basta su amor y el corazón del hombre (de un verdadero hombre). ¡Una mirada, una voz callada!.

 

c.     Cuando leemos en la Biblia estos relatos profundos de amor y arrepentimiento, deseamos hacer lo que Juan recostarnos en el Pecho de Jesús para sentir el latido de su corazón y escuchar esa voz callada que nos diga: ¡Hijo mío! ¡Mi hermano y amigo! ¡Ten ánimo! Te sigo amando no obstante tus fallas, perdono tus flaquezas y debilidades, ve y haz ahora mejor lo que tienes que hacer. ¡Nos sentimos redimidos!.

4.    Su arrepentimiento fue una cosa inmediata. No perdió el tiempo. No esperó a que su pecado se hiciera viejo. El tiempo del arrepentimiento es cuando el hombre es capas de ver su pecado. La demora endurece la conciencia, endurece el corazón, y hace más difícil tu reconciliación.

5.    Finalmente el arrepentimiento de Pedro fue genuino. No culpó a las circunstancias que le habían traicionado, no disculpó su negación por estar en un ambiente hostil. No habló mal de los que le tentaron.

a.    Como un príncipe aceptó por completo su responsabilidad. Seguramente Pedro nunca olvidaría este momento, fue como una marca para él.

b.    El resto de su vida, Pedro fue fiel al Señor, no más traiciones, enfrento a muchos a acérrimos enemigos y los venció, pero no con la espada. (Hechos 4:8-13) Ahora Pedro era un maestro en la palabra de Dios. (Hechos 5:41).

 

CONCLUSION:

1.    Tú tienes tu punto débil. (1ª  Cor. 10:12). Somos vulnerables. Debemos reconocer que nadie es invulnerable en su persona.

2.    No nos engañemos, Pedro era un valiente, así lo miramos en el Nuevo Testamento. Fue un hombre honesto aún cuando dijo una mentira. Amó a su señor aún cuando le negó.

3.    Hermanos, tengamos mucho cuidado, el enemigo es fuerte, busca hacernos caer.

 

AL HERMANO CAIDO: Hoy es el día de tu reconciliación, no hay mañana, mira con fe los ojos de Cristo, él te ama, te ofrece el perdón a tus pecados, manifiéstalo con ¿palabras, hechos?, no importa cómo, pero que Dios vea en tu corazón arrepentimiento genuino.

          

¡VEN AHORA, VEN ASÍ CUAL ESTAS!

 

 

 

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