A LA ESPERA DE LA PROMESA”

(Heb. 6:13-20)

 

INTRODUCCIÓN:

  1. Para asirnos de la esperanza puesta delante de nosotros.  La cual tenemos como segura y firme ancla del alma (6:18-19)
  2. Puede que las más trágicas palabras sean las que pronunciaron los dos hombres que Jesús encontró camino a Emaús después de la resurrección (Lucas 24:13-24). Cuando estos hombres comenzaron a contarle a Jesús acerca de los eventos recientemente ocurridos en Jerusalén, sonaban como si todo el mundo se les hubiera derrumbado. Desesperado uno de ellos dijo: “Pero nosotros esperábamos  que él era el que había de redimir a Israel” (Luc. 24:21) Estas son las palabras más patéticas porque representan a hombres cuyos sueños se les han desmoronado.
    1. Cuando a un hombre se le priva de la esperanza, ello equivale a perder la razón por el cual seguir viviendo.
    2. Si los de “camino a Emaús”  no tuvieran el afortunado encuentro con Jesús, ellos se habrían rendido y no volverían a soñar.

 

I:-  UNA VIDA SIN ESPERANZA

A.    No hay nada más desesperante que vivir una vida sin esperanza (Efes. 2:12) La vida pasada.

B.    En el mundo hay mucha desesperanza. Mucha inconformidad, insatisfacción en prácticamente en todos los niveles de la vida.

C.    Una iglesia cansada, debe reactivar la esperanza, hacer que vuelvan esos tiempos “cuando nuestro corazón ardía de gozo por haber encontrado la razón de existir” (Luc. 24:32)

1.    La promesa sigue, Dios no nos ha fallado. (Heb. 4:1)

2.    Un pacto establecido sobre mejores promesas (Heb. 8:6)

3.    Pero es necesaria la paciencia (Heb.10:36)

 

D.   La importancia de mantener viva la esperanza: Los niños tienen la capacidad de creer firmemente a las promesas de sus papás, y por ello pueden vivir felices aguardando el momento cuando papá haga efectiva la promesa dada.

1.    Pensemos siempre en una vida mejor. Una vida eterna.  Lo que hemos de recibir cuando Cristo se manifieste.

2.    En cada trabajo, si hay una recompensa al final, el trabajo será más llevadero, placentero, pensando en lo que se habrá de recibir. El lunes, que enfado con el trabajo, el martes se siente pesado, el miércoles, se piensa en lo que se hace, el jueves se vislumbra el horizonte de la jornada, el viernes hay alegría, el sábado que desesperación que no amanece pronto, es día de paga, podrá el papá satisfacer necesidades de la familia y ver contentos a sus hijos y esposa. Pero viene otro lunes y... (1ª  Juan 2:8; 2ª  Pedro 1:19)

 

II:- LA VIDA QUE ES EDIFICADA SOBRE LA PROMESA

A.    Abraham, es llamado el padre de la fe, y es totalmente cierto.  El recibió la promesa. El creyó en esta promesa. Vivió fiel a esta promesa. La promesa  de Jehová, dio gran sentido a su vida. El fue probado y salió victorioso. Es el padre de la fe y esperanza de los cristianos (Heb. 6:13-17)

B.    Queda un reposo para el pueblo de Dios (Heb. 4:9)

1.    Es llamada la ciudad celestial (Heb. 11:10,16; 12:22; 13:14)

2.    El galardón (Heb. 10:35; 11:26) Que se ha reservado para los fieles.

 

C.    El pueblo de Dios, no está entregado a una causa perdida. Una razón por la que muchos se desaniman es que ellos esperan una realización inmediata de todas sus esperanzas.

D.   El problema: (Heb. 6:10-12)  No sostenían la esperanza de recibir lo prometido.

 

III:- EL HALLAZGO DE UN MODELO

A.    Abraham el modelo de fe: (Heb. 6:15)

1.    Ninguna victoria es fácil. (Heb. 6:14,15) Se refiere a uno de los periodos más críticos de la vida de Abraham (Gén. 22) Ofréceme a tu hijo, tu único hijo Isaac. El mandamiento no tenía sentido para Abraham, pero él de buna gana se esforzó en cumplirlo (Gén. 22:17)

2.    No alcanzó la promesa hasta que fue probado. Esperó pacientemente (Heb. 6:14) Este verbo sugiere un periodo de espera y prueba.

3.    Aprendamos a esperar con paciencia (Salmo 130:5-6)

 

IV:- POR QUÉ PODEMOS ESPERAR

A.    Puede que no nos guste la espera. Puede que persista alguna duda sobre el futuro porque  en nuestras vidas tenemos muchos fracasos. En el mundo hay muchas decepciones:

1.    Promesas vacías. El sueño de que en el mundo exista la paz. La esperanza de que acabe la pobreza.

2.    La promesa de Dios es diferente. Es una promesa jurada (Heb. 6:13) El propósito de jurar es para dar confirmación (6:16). Dios es el  “GARANTE” de sus promesa (6:17)

3.    Asirnos, firme ancla. Palabras grandes (6:18)  La esperanza es el ancla del alma. Es decir la esperanza en Dios, lo que esperamos recibir de Dios, es tan grande, pero tan grande, que nos anclamos, nos quedamos con esta promesa.

 

CONCLUSIÓN: Hebreos asegura que la iglesia no ha sido dejada sola, está  protegida con gran poder y amor (Heb. 7:25)  Cristo vive para siempre, para interceder por nosotros. Anclemos nuestras vidas en la eternidad. Recordemos siempre las promesas enormes de Dios para que nuestra alma siga  anclada en las cosas de Dios, y no sea perturbada por lo que el mundo ofrece.   

 

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