Apocalipsis:

¡Venceremos!

 

 

EL TÍTULO

El título de este libro se toma de la palabra griega apokalupsis, que significa «revelación», y que aparece en las primeras palabras del texto: «La revelación de Jesucristo». En muchas Biblias, el libro lleva el título de «El Apocalipsis de Juan», pero en realidad es el Apocalipsis de Jesús por medio de Juan.

 

LOS ANTECEDENTES

  La última división del Nuevo Testamento, «la división de libros proféticos», se compone de un solo volumen: el libro de Apocalipsis.

Como ya se dijo, la palabra griega que significa «revelación» es apokalu psis. La literatura apocalíptica es una clase especial de literatura. Hay muchos ejemplos de ella en libros no inspirados que se escribieron en el período intertestamentario, pero solo hay pocos ejemplos en la Biblia: partes de Ezequiel, la última parte de Daniel, algunos pasajes de Zacarías y el libro de Apocalipsis. La literatura apocalíptica se producía en períodos de tribulación. Se escribía en símbolos (códigos cuyo propósito era «revelar» el mensaje a las personas para quienes se escribía, y mantenerlo oculto de las personas para quienes no se escribía). Tal literatura anunciaba el futuro (en términos generales) para animar a los que estaban siendo oprimidos.

 

   Existen básicamente cuatro tipos de símbolos usados en Apocalipsis:

1)    Referencias antiguotestamentarias. Es esencial un conocimiento del Antiguo Testamento para entender el libro.

 

2)    Números. Para los antiguos, ciertos números transmitían conceptos específicos. Por ejemplo, el «3» era el número de la divinidad y el «4» era el número de la humanidad. Así, 3+4 («7») era un número completo o perfecto, como lo era 3x4 («12»). Otro número completo era el «10» o cualquier múltiplo de «10». La mayoría de los números de Apocalipsis se relacionan de algún modo con el «3». el «4» o el «10».

 

3)    Referencias históricas. La mayoría de las referencias históricas se relacionan con el Imperio Romano. Note, por ejemplo, que «Babilonia la grande» (representada como una ciudad en el capítulo 18) está sentada sobre «siete montes» (17:9). Esta parece ser una referencia a la ciudad de Roma. 4) Símbolos únicos que no se encuentran en ningún otro libro. Estos deben interpretarse a la luz del contexto. Algunos de estos se identifican en el texto (por ejemplo, el «gran dragón» de 12:9 es Satanás).

 

   Debido a su simbolismo, Apocalipsis se presta para fantasiosas interpretaciones. Algunas de estas son relativamente inofensivas. Otras, tales como el punto de vista «futurista» (premilenarismo), contradicen otros pasajes bíblicos. El propósito primordial del libro era consolar a los cristianos que estaban bajo severa persecución. El enfoque futurista («interpretar» el libro de modo que corresponda a los titulares de prensa de hoy, y considerar que la mayor parte del libro todavía se cumplirá en el futuro) no habría sido de mayor consolación para cristianos que estaban a punto de ser arrojados a los leones.

 

   Al leer el libro, busque «la idea global» de cada escena; no se deje atrapar por los detalles. El libro tiene un mensaje sencillo: Aunque las cosas parezcan estar mal ahora, si usted se mantiene en el bando de Dios, usted vencerá, ¡usted ganará!

 

   El autor del libro se identifica sencillamente como Juan (1:1, 4, 9). A quien más parece corresponder esto, es al apóstol Juan, que estaba exiliado en la isla de Patmos (1:9), en el Mar Egeo, en las afueras de la costa de lo que hoy es Turquía. Los destinatarios originales del libro eran «las siete iglesias que están en Asia» (1:4), siete congregaciones propiamente dichas que se ubicaban en la provincia romana de Asia (que hoy es la costa occidental de Turquía). El tiempo de la escritura era un tiempo de severa persecución por parte del gobierno romano, probablemente durante el reinado de Nerón o de Domiciano. En vista de que la persecución de la época de Nerón fue más localizada, muchos eruditos se inclinan más por la época de Domiciano. Si se escribió al final del reinado de este, la fecha del libro sería cerca del 94- 96 d.C.

 

COMPENDIO

1. CRISTO ANDA EN MEDIO DE LOS SIETE CANDELEROS: las siete iglesias (1-3).

 

II. EL LIBRO QUE TENÍA SIETE SELLOS: una revelación (4-7).

 

III. SE TOCAN LAS SIETE TROMPETAS: una advertencia (8-11).

 

IV. PRESENTACIÓN DE LOS ENEMIGOS DE LA IGLESIA: el gran dragón escarlata y las dos bestias (12-14).

 

V. SE DERRAMAN LAS SIETE COPAS DE LA IRA DE DIOS: castigo (15-16).

 

VI. DESTRUCCIÓN DE LOS ENEMIGOS DE LA IGLESIA: incluida Babilonia la grande, excepto el dragón (17-19).

 

VII. LA DESTRUCCIÓN DEL DRAGÓN, Y LOS CIELOS NUEVOS Y LA NUEVA TIERRA (20-22).

 

LECCIONES DE APOCALIPSIS

   El «número de la bestia» (13:18) no es un número literal que algún día se estampará en las frentes de los hombres. El número «6», que es casi «7» (lo completo), era considerado por los antiguos como un número que representaba tanto el engaño (en vista de que es casi “7”) como el fracaso (en vista de que no es «7»). El número “666” significa sencillamente que puede ser que la bestia (las fuerzas del mal) engañe a mucha gente, pero al final fracasará. ¡El mal no prevalecerá!

 

   Los “mil años” de Apocalipsis 20 no se refieren a un período literal de tiempo. El «1000» es 1Ox1Ox1O, esto es «lo completo» intensificado. Esto se refiere al reinado completo, perfecto, total, de Jesús, que comenzó cuando El ascendió al cielo (Hechos 2:33- 36; 1ª  Corintios 15:25). Puede parecer como si el mal dominara el mundo, pero es Jesús el que domina. ¡«Los buenos» ganarán!

 

   Hoy, cuando miramos a nuestro alrededor, es fácil desanimarnos. ¿Cómo podemos ganar contra tales probabilidades? Cuando los cristianos de finales del siglo primero veían a su alrededor, ellos veían el «invencible» poderío de Roma. ¿Cómo podía sobrevivir el cristianismo? El punto es que sobrevivió. Por el poder del Señor, ¡triunfó poderosamente sobre el Imperio Romano! El mensaje para nosotros es que permanezcamos con el Señor, sigamos siendo fieles, venga lo que venga (2:10). Alguien dijo: «Leí el último capítulo del libro, ¡y me enteré de que nosotros seremos los ganadores!».

 

La iglesia que lo tenía todo

(Apocalipsis 3:14—22)

 

   A ciento veintiocho o más kilómetros al este de Éfeso, cerca de Hierápolis (Colosenses 4:13), yacen las extensas ruinas de Laodicea. La ciudad no ha sido excavada, y los topes de enormes arcos y de otras estructuras sobresalen del suelo rocoso como gigantescos sepulcros a manera de triste recuerdo de una ciudad orgullosa y de una congregación orgullosa que creía tenerlo todo.

 

   Hay tres cosas que deben hacerse notar acerca de la ciudad. En primer lugar, Laodicea era un centro financiero; era la ciudad más rica de Asia. La gente estaba orgullosa de su riqueza y orgullosa de ser autosuficiente. En segundo lugar, era un centro médico. Algunos de los médicos más famosos del mundo residían allí. Se especializaban en enfermedades de los oídos y de los ojos. En tercer lugar, era famosa por su industria textil, especialmente por las telas que se hacían de la lana de alta calidad de sus ovejas de color negro azabache.

 

I. INTRODUCCIÓN (3:14).

A.    Es probable que la congregación fuera iniciada mientras Pablo se encontraba en Laodicea (Colosenses 2:1; 4:15-16).

B.   La descripción de Jesús.

1.    «El Amén». Esta es la única vez que se usa esta palabra como nombre propio. Denota «el testigo fiel y verdadero».

2.    «El comienzo de la creación de Dios» (Colosenses 1:15-17). Jesús es del cielo. Se puede confiar en El.

 

II. CENSURA (3:15—17).

A.    Póngase usted en el lugar de esta congregación cuando se reúne para escuchar la lectura del libro de Apocalipsis. Oyen que se elogia a Filadelfia. No dudan de que el elogio de ellos será mayor. ¡Luego oyen los versículos 15-17! ¡No hay elogio alguno para esta congregación! Otra iglesia (Sardis) no recibió elogio como grupo, pero tenía «algunos nombres» que eran fieles. ¡Esta carta no contiene alabanza para ninguno!

B.   Un contraste de puntos de vista.

1.    ¡Jesús llama tibios a los cristianos laodicenses!

a.     No eran fríos ni calientes. No se habían rendido, pero estaban conformes con lo mínimo.

b.     Jesús dice que hubiera preferido que fueran fríos o calientes. Desea que estén completamente adentro o completamente afuera. Los cristianos tibios, que todavía afirman pertenecer al Señor, son mayor obstáculo para la causa de Cristo que aquellos que han abandonado su fe, pero han sido consecuentes con la decisión.

c.      «Vomitaré» proviene del griego (emeo), del cual obtenemos «emético». El agua tibia es un emético de uso corriente para provocar el vómito. (Nota: Hierápolis, que estaba cerca, aún es famosa por sus manantiales de agua tibia.)

2.    Se consideraban a sí mismos espiritualmente ricos, que no tenían necesidad de nada; es probable que esta actitud reflejara la riqueza financiera de ellos. No obstante, Jesús describe el grupo como «desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo».

a.     En lugar de ser personas a ser admiradas, se les compara con objetos de lástima.

b.     En un centro de riqueza material, son espiritualmente «pobres». En un centro médico, están «ciegos». En un centro de producción de costosos trajes, están «desnudos».

 

III. CONSEJO (3:18-19).

A.    Necesitan... (verso 18).

1.    Para su pobreza: «... oro refinado [probado] en fuego», esto es, verdaderas riquezas, tesoros en el cielo.

2.    Para su desnudez: «... vestiduras blancas», esto es, depender de Jesús (7:14; 19:8).

3.    Para su ceguera: «... colirio», la perspectiva correcta de lo que realmente importa.

B.   Jesús habla claramente porque los ama (verso 19).

 

IV. PUNTO FINAL (3:20-22).

A.    En esta carta tan mordaz, Jesús extiende la más tierna invitación (verso 20); desea penetrar su caparazón de conformismo.

B.   Jesús pone punto final con una de las más grandes promesas de cualquiera de las cartas (verso 19). Sentarse con El en Su trono sería el más alto de los honores, en contraste con el honor temporal de ser un laodicense.

 

CONCLUSIÓN

   No permita que el orgullo le impida obedecer al Señor. Usted no es autosuficiente. Usted necesita al Señor. Permítale entrar y vivir en su vida.