2ª Pedro Y Judas:

Contended por la fe

 

 

EL TÍTULO

   Segunda de Pedro y Judas llevan el nombre de sus autores. Pedro es muy conocido. «Judas [...] hermano de Jacobo (o Santiago)» no es tan conocido; es otro medio hermano de Jesús (Mateo 13:55-56; vea notas sobre Santiago). La autenticidad de estos dos volúmenes ha sido cuestionada, pero tanto las pruebas internas como las externas testifican a favor de su legitimidad.

 

LOS ANTECEDENTES

   En 2ª  Pedro 3:1, el apóstol dice: «Amados, esta es la segunda carta que os escribo...». Si la primera fue escrita después de que se desató la persecución de Nerón contra los cristianos, en el 64 d. C., y si Pedro murió cerca del 65—67 d. C. (vea notas sobre lera Pedro), esta segunda epístola tuvo que ser escrita poco después que la primera. Las dos cartas se complementan entre sí: La primera trata los ataques contra la iglesia que venían de afuera (la persecución), mientras que la segunda trata los ataques que venían de adentro (la falsa doctrina). En 1ª  Pedro 1:14-15, Pedro da a entender claramente que su muerte es inminente y que escribe para recordarles a los hermanos estos asuntos aun después que se haya ido.

 

   La breve epístola de Judas es parecida a 2ª  Pedro (note 2ª  Pedro 2:1-3:3 y Judas 4-19). El propósito de Judas era escribir acerca «de [la] común salvación» (verso 3; cf. 1ª  Pedro 1:9-10), pero él llegó a persuadirse de que necesitaba escribir para animar a los cristianos a «[contender] ardientemente por la fe» (verso 3). Tal vez vio un ejemplar de la segunda carta de Pedro y, al percatarse de que la advertencia de este se había cumplido (verso 17), decidió enviar la misma advertencia a su propio círculo de influencia. Si este escenario es correcto, es probable que la carta se escribiera al finales de los sesenta o principios de los setenta, tal vez desde Jerusalén. Solo podemos conjeturar acerca de las circunstancias. Lo que importa recordar es que tanto Pedro como Judas fueron guiados por el Espíritu Santo, y que a Este, la advertencia le pareció tener suficiente importancia como para repetirla.

 

COMPENDIOS

 

 PEDRO: «¡CUIDADO CON LOS FALSOS MAESTROS!»

 

SALUTACIÓN (1:1-2).

 

1. PROTECCIÓN CONTRA LA FALSA DOCTRINA (1:3-21).

A. Seguir creciendo en el conocimiento (versos 3-11).

B. Seguir recibiendo recordatorios de la verdad (versos 12-21).

 

II. ADVERTENCIA ACERCA DE LA FALSA DOCTRINA (2).

A. La existencia de los falsos maestros (verso 1-9).

B. La expresión de los falsos maestros (vers. 10-16).

C. El final de los falsos maestros (versos 17-22).

 

III. UN EJEMPLO DE FALSA DOCTRINA (3).

A. La negación de la segunda venida de Cristo (versos 1-13).

B. Los requisitos de la segunda venida: la vida que debemos vivir (versos 14-18).

 

JUDAS: «¡CONTENDED POR LA FE!»

 

I. INTRODUCCION (versos 1-4).

 

II. ADVERTENCIA (versos 5—16).

 

III. AMONESTACIÓN (versos 17—25).

 

LECCIONES DE 2ª  PEDRO Y JUDAS

   Hay un desafío que todos los cristianos pueden recibir, sean estos recién convertidos, sean maduros en la fe, sean los que estén a medio camino. Se trata del desafío a crecer (2ª  Pedro 1:5-7; 3:18). Dónde nos encontremos espiritualmente no es tan importante como hacia dónde nos dirigimos.

 

   Los cristianos a veces se quejan de estar «aburridos» con los fundamentos del evangelio, diciendo: «¡Ya eso lo oímos antes!». Sin embargo, necesitamos que se nos recuerden con mucha regularidad estos temas (2ª  Pedro 1:12-15; 3:1). Si no tenemos cuidado, criaremos una generación que no ha aprendido las grandes antiguas verdades, porque hemos convencido a nuestros predicadores y maestros que nos deben enseñar siempre «algo nuevo» (Hechos 17:21).

 

   Los falsos maestros todavía abundan; jamás lo ponga en duda. El destino de ellos, así como la postura que debemos adoptar para con ellos, siguen siendo los mismos. «¡Contended] ardientemente por la fe!» (Judas 1:3).

 

   Hay algunos a quienes les inquieta que Judas aparentemente hace referencia a dos libros judíos que no forman parte del canon (vers. 9, 14-15). Pablo citó de vez en cuando fuentes no inspiradas (Hechos 17:28; 1ª  Corintios 15:33; Tito 1:12). Esto no necesariamente significa que Judas o Pablo estén de acuerdo con todo lo que está escrito en sus fuentes.

Judas termina con una hermosa bendición (verso  24-25).

 

—¡No olviden ese día! (2ª  Pedro 3)—

 

   ¡Qué importante que es la memoria! Pedro estaba «despertando» la memoria de sus lectores (3:1) en relación con lo dicho por los profetas y los apóstoles (3:2), especialmente acerca de «el día del Señor» (3:10). La expresión «día del Señor» se usó frecuentemente en el Antiguo Testamento para hacer referencia a la venida de Dios enjuicio sobre personas o naciones (vea el libro de Joel). En el Nuevo Testamento, el término se usa para hacer referencia al día de juicio final (1ª Corintios 1:7-8; 5:5; 2ª  Corintios 1:14; 2ª  Tesalonicenses 2:2; 2ª  Pedro 3:10, 12).

 

   Nosotros nos embelesamos con las cosas que podemos ver, oír, tocar y saborear; ¡también necesitamos recordar que «un gran día viene»!

 

I. RECUERDE LA PRUEBA DE ESE DÍA (3:1-9,17).

A.    Había burladores (los falsos maestros del capítulo 2) que negaban que Cristo volvería (versos 3-4).

1.    La larga demora desde que se hizo la promesa.

a.     Cristo y los ángeles habían hecho la promesa (Juan 14:1ss.; Hechos 1:11), pero en treinta años Cristo no había regresado.

b.     Hoy alguien podría decir: «Ya han pasado dos mil años desde que se hizo la promesa; ¡El no viene por segunda vez!».

2.    El mundo que sigue su marcha da por sentado un universo estable, fijo, libre de cataclismos.

B.   Pedro responde a los argumentos en orden inverso (versos 5-9).

1.    Este no es un universo «estable, fijo», en el cual no puedan ocurrir eventos catastróficos.

a.     Esta tierra fue destruida por el diluvio (verso 6). La palabra clave que se traduce por «anegado» es la misma de la cual obtenemos «cataclismo». La tierra fue destruida una vez; ¡y esto puede suceder de nuevo!

b.     ¡La próxima vez será destruida por el fuego! (Verso 7.) En esta era atómica en que vivimos, la gente ya no se burla de tal idea. (No obstante, no será el hombre, sino Dios, quien «oprimirá el botón».)

2.    El hecho de que haya pasado el tiempo no prueba que la promesa se haya anulado.

a.     Dios no está atado al tiempo como lo estamos nosotros (verso 8; vea Salmos 90:4).

b.     La demora es un don para la humanidad, al darle oportunidad a todos de arrepentirse (verso 9; vea verso 15). ¡Dios desea que todos sean salvos! (Ezequiel 18:23; Romanos 11:32; 1ª  Timoteo 2:4.)

C.   ¡Ese gran día realmente se verificará! (Verso 10a.) ¡No se deje llevar por las mentes «sofisticadas» de hoy que lo niegan! (Verso 17)

 

II. RECUERDE LA DESCRIPCIÓN DE ESE DÍA (3:7, 10, 12-13).

A.    Vendrá inesperadamente: como ladrón (verso 10a; vea Mateo 24:36, 43-44; Marcos 12:42; 1ª  Tesalonicenses 5:2-3; Apocalipsis 3:3; 16:15). ¡Qué insensatos son los que fijan fechas puntuales para el regreso de Cristo!

B.   Será un tiempo de destrucción sin precedentes (verso 10b; vea 7b; Mateo 24:35).

1.    Los cielos (el sol, la luna, las estrellas) pasarán con grande estruendo (vea verso 12).

2.    Los elementos se fundirán (se desintegrarán, se disolverán; vea verso 11a) con abrasador calor (vea verso 12).

3.    La tierra y sus obras (los logros y creaciones del hombre) se quemarán.

D.   ¡Será un tiempo de juicio! (Verso 7b.)

1.    Lea Hechos 17:30-31; Hebreos 9:27.

2.    La destrucción de hombres impíos (los impenitentes; verso 9). «Perecerán» espiritualmente (verso 9; vea 2ª Tesalonicenses 1:8).

E.    Para los que estén preparados, ¡será también el día de la llegada de los «cielos nuevos y tierra nueva»! (Verso 13; vea Isaías 65:17.)

1.    Allí será donde los justos pasarán la eternidad. Los «cielos nuevos y tierra nueva» darán alojamiento al cuerpo espiritual que resucitará (1ª  Corintios 15), de conformidad con la promesa de Jesús (Juan 14:1 ss.). Allí morará la justicia (Apocalipsis 21-22).

2.    ¡Para algunos será un día feliz! Para otros, será el más trágico de todos los días. ¿Qué será para usted?

 

III. RECUERDE LA PREPARACIÓN NECESARIA PARA ESE DÍA (3:11-14, 18).

A.    La doctrina bíblica de la segunda venida no es simplemente una verdad teológica; si verdaderamente creemos, ¡debe impactar nuestras vidas como ninguna otra cosa puede impactarlas!

B.   «¡Qué clase de personas debéis ser!» (Verso 11; NASB.)

1.    Personas que andan en santa y piadosa manera de vivir (verso 11; vea verso 14), en contraste con los impíos (verso 7).

2.    Gente que está a la expectativa (versos 12-14a).

a.     La palabra «esperando» significa «aguardar con anhelo, estar a la expectativa». (Nosotros debemos «[amar] su venida», 2ª  Timoteo 4:8.)

b.     Los cristianos del siglo 1 oraban fervientemente pidiendo que el Señor viniera (1ª  Corintios 16:22; Apocalipsis 22:20).

3.    Personas llenas de paz (verso 14).

4.    Personas que creen y maduran (verso 18).

 

CONCLUSIÓN

A.    Si usted no es cristiano, o es un cristiano infiel, ¡el Señor ha demostrado su venida porque le ama y desea darle otra oportunidad para responder! (Verso 9)  ¡Usted puede ser salvo hoy si procede al arrepentimiento! (Lucas 13:3; hechos 17:30; 2:38; 8:22-23)

B.   Note las palabras del cántico que cantamos “¿Estas tu bien con Dios?