Marcos:

Cristo el Siervo

 

EL TÍTULO

   El evangelio de Marcos lleva el nombre de su autor. Existe acuerdo generalizado en el sentido de que el libro fue escrito por Juan Marcos (Hechos 12:25; 15:37), cuya casa se encontraba en Jerusalén (Hechos 12:12). Su nombre hebreo era Juan, pero lo conocemos más por Marcos, su nombre romano.

 

LOS ANTECEDENTES

   Aparentemente Marcos fue convertido por Pedro (1ª  Pedro 5:13), y es probable que esto sucediera durante la obra que llevó a cabo Pedro en Jerusalén. Los autores primitivos dicen que el relato de Marcos es «el evangelio según Pedro», en el cual Marcos (guiado por el Espíritu) escribió acerca de las prédicas y remembranzas de Pedro. El sermón que pronunció Pedro a los primeros convertidos gentiles en Hechos 10:34-43, podría servir como compendio para este evangelio (note el verso 38). Si Marcos hizo que Pedro revisara su manuscrito, como dice una tradición, su evangelio fue elaborado antes de la muerte de Pedro (entre el 65 y el 68 d. C.).

 

   Marcos era primo de Bernabé (Colosenses 4:10). El comenzó con Bernabé y Pablo en el primer viaje misionero, pero se devolvió (Hechos 13:13). Cuando Pablo y Bernabé tuvieron un desacuerdo acerca de llevar a Marcos en el segundo viaje, Bernabé lo llevó con él a Chipre (Hechos 15:36-41). Aparentemente, Marcos recuperó la confianza de Pablo, porque, años después, estuvo con este en Roma (Colosenses 4:10; Filemón 24; vea 2ª  Timoteo 4:11).

 

   A diferencia del evangelio de Mateo, el de Marcos parece haberse escrito para lectores no judíos. El eliminó asuntos que no habrían sido de interés para los gentiles, tales como las genealogías y (con una excepción) el cumplimiento de profecías. Puso poco énfasis en los antecedentes judíos; cuando sí mencionó tradiciones judías, por lo general las explicó. Muchos autores sienten que Marcos fue dirigido a lectores romanos. El usó frases en latín en las historias, mientras que la mayoría de los demás autores del evangelio, usaron frases griegas.

 

   Mateo hace énfasis en Jesús como Rey; Marcos hace énfasis en Jesús como Siervo. Marcos es un relato de acción, que presenta a Jesús, no como alguien que sencillamente enseña, sino también como alguien que actúa para ayudar a otros. Un pasaje clave es Marcos 10:45: «Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos». Marcos recalca los milagros de Jesús, porque en ellos se puede apreciar a Jesús sirviendo a personas necesitadas.

Los últimos doce versículos de Marcos están ausentes en varios manuscritos importantes. La mayoría de los autores conservadores creen que tales versículos forman parte del texto, esto es, forman parte del original, como una nota añadida posteriormente por Marcos, o como una nota al pie de página, inspirada, que fue añadida por otro autor (como los versículos que ponen punto final a Deuteronomio, a Josué, etc.; vea las notas sobre estos libros). Tenga presente que todas las enseñanzas de Marcos 16:9-20 se encuentran en otros pasajes del Nuevo Testamento; no hay una sola verdad fundamental que dependa de estos doce versículos.

 

COMPENDIO

 

I. EL SIERVO SE PREPARA PARA SERVIR (1:1-13): Jesús recibe sus credenciales.

 

II. EL SIERVO COMIENZA A SERVIR (1:14-8.30).

A.    El comienzo del servicio (1:14-2.12).

B.   Comienzan las críticas (2:6-3.35).

C.   El desafío del servicio; el conflicto (4:1-8:30); la culminación: la buena profesión (8:27-30).

 

III. EL SIERVO SE PREPARA PARA EL MÁS GRANDE ACTO DE SERVICIO: MORIR EN LA CRUZ (8.31—15.47).

A.    Su ministerio final (8:31-10.52).

1.    Trata de preparar a Sus discípulos.

2.    Emprende la marcha hacia Jerusalén.

B.   Un momento crucial: la última semana de Su ministerio (11:1-14:42).

C.   Su crucifixión y sepultura (14:43-15:47).

 

IV. EL SIERVO ES EXALTADO POR LA RESURRECCIÓN (16); la gran comisión (16:15-16).

 

LECCIONES DE MARCOS

   El propósito de Marcos, al igual que el de todos los evangelios, es presentar a Jesús como el Mesías, el Hijo de Dios, nuestro Salvador. Con estas palabras comienza el libro: «Principio del evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios» (1:1). Marcos difiere de otros evangelios solamente en el enfoque. El libro presenta un cuadro conciso de Jesús, luego deja que ese cuadro hable por sí solo.

 

   A Marcos se le ha llamado «el evangelio de la preocupación». Jesús se preocupa por la salud, el hambre, la felicidad, la indefensión y las tribulaciones de las personas. Se nos desafía a ser como El en servir a los demás (10:42-45).

 

   Lea detenidamente la gran comisión dada por Jesús, tal como la recoge Marcos (16:15-16); luego note cómo se lleva a cabo esta en Hechos. Jesús dijo que el evangelio había de predicarse y que la respuesta apropiada la constituían la fe y el bautismo. Cuando estas dos condiciones se llenaban, se tenía como resultado la salvación de pecados pasados. Cuando el evangelio se predicó por primera vez (Hechos 2:36), las personas creyeron en el mensaje y quisieron saber qué debían hacer (Hechos 2:37). Acatando fielmente las instrucciones dadas por Jesús, Pedro les dijo que se bautizaran, y que el resultado de esto sería el perdón de los pecados del pasado (Hechos 2:38). La secuencia indicada por Jesús debe respetarse: Oír la predicación del evangelio, creer, bautizarse y luego recibir la salvación.

 

Jesús es la solución

(Marcos 2:1-12)

 

   Todos tenemos problemas de una u otra índole. Entre estos, están los problemas de matrimonio, los económicos, los de salud, e incluso los problemas emocionales. Jesús es la solución a nuestros problemas, cuales sean estos. La totalidad del Nuevo Testamento declara esta gran verdad, pero para los propósitos de este estudio, analicemos un incidente de la vida de Cristo que se consigna en Marcos 2.

 

I. LOS CUATRO AMIGOS Y EL ENFERMO: JESÚS ES LA RESPUESTA (2:1-4).

A.    Montaje del escenario (versos 1-3).

1.    Jesús volvió a Capernaum después de predicar y sanar en Galilea. Aparentemente necesitaba algún tiempo para recuperarse (1:4-5, 35), pero pronto se propagó la noticia: «¡Jesús ha vuelto!». Pronto la casa donde Jesús se encontraba se llenó de gente.

2.    Cuatro amigos trajeron un paralítico, un hombre «enfermo de parálisis», una terrible condición.

B.   ¿Por qué trajeron estos cuatro a su amigo? Se habían percatado de que Jesús es la respuesta (verso 5).

1.    Tenían fe en el poder de Jesús para ayudar (verso 10).

a.     Esto se había demostrado anteriormente en Capernaum yen el recorrido de Galilea.

b.     Puede que creamos que nadie nos podrá ayudar con nuestros problemas, pero con el Señor, ¡todas las cosas son posibles! (10:27.)

2.    Tenían fe en que Jesús estaba dispuesto a usar Su poder, ¡tenían fe en que El se preocupaba!

a.     En su reciente recorrido, Jesús había sanado a un leproso: «... teniendo misericordia de él, extendió la mano y le tocó...» (1:41). No era necesario que lo tocara para sanarlo; pero lo hizo por compasión.

b.     Necesitamos darnos cuenta de que Jesús no solo es la solución de nuestros problemas; ¡también desea sanarnos! ¡También se interesa por nosotros!

C.   No pudieron entrar debido a la multitud (verso  4).

1.    No se rindieron por ello:

a.     Hicieron lo difícil. No sería fácil subir a su amigo sobre el techo. (El texto no dice nada acerca de alguna escalera.)

b.     Hicieron lo inesperado. Abrieron un hoyo en el techo.

c.      Hicieron lo costoso. Iban a tener que pagar por el daño, o repararlo ellos mismos.

2.    Todos nosotros tenemos amigos que necesitan a Jesús. ¿Estamos dispuestos a hacer lo difícil, lo inesperado y lo costoso para llevarlos al Señor?

 

II. JESÚS Y EL HOMBRE ENFERMO: JESÚS ES LA RESPUESTA A TODOS LOS PROBLEMAS (2:5-12).

A.    Volvemos nuestra mirada hacia Jesús (verso 5).

1.    Jesús no reprendió a los amigos. Jesús siempre está disponible cuando tenemos problemas.

2.    Jesús miró dentro del corazón del hombre y vio que tenía problemas con la culpa (note verso 5). Jesús no estaba diciendo que los problemas físicos del hombre fueran resultado del pecado (Juan 9:1-3); resolvió el problema más importante primero.

B.   Necesitamos entender que Jesús es, sobre todas las cosas, la solución del problema del PECADO.

1.    Jesús no vino a traernos una nueva filosofía de la vida que nos facultara para hacer frente a nuestros problemas. Dios podía haber enviado a un gran maestro que hiciera tal cosa. ¡Pero Jesús vino a morir por nuestros pecados! (Mateo 20:28.)

2.    Si usted sufre un dolor, lo que desea es alivio; pero primero, hágase esta pregunta: «¿Cuál es mi relación con Jesús?». ¡Nos preocupan tantas cosas, que a menudo se nos olvida que la gran cuestión es que somos pecadores con necesidad de salvación! (Romanos 3:23; 6:23.)

C.   En el resto del relato, Jesús demostró que El es la solución de todos los problemas de la vida, no solamente del problema del pecado (verso  6-12).

1.    Siempre hay críticos (versos  6-7). Si Jesús no fuera Dios, El sería un blasfemador digno de muerte. La siguiente pregunta debió haber sido: «¿Podría El ser Dios?». El prejuicio no les permitió darle consideración a esto.

2.    La respuesta de Jesús a los pensamientos de ellos (verso  8—11):

a.     Ciertamente es fácil decir: «Tus pecados te son perdonados» (verso  9).

b.     Jesús usó Su habilidad para solucionar problemas físicos, para probar que El puede solucionar problemas espirituales (versos 10-11). En vista de que el Señor ha solucionado nuestro problema espiritual, El también solucionará todos los demás problemas (Romanos 8.32).

3.    ¡Imagínese usted el suspenso! Si nada sucedía, Jesús quedaba como impostor. Si el hombre se levantaba, ¡Jesús demostraba que El era todo lo que había afirmado! Verso  12.)

a.     Al igual que todos los milagros neo- testamentarios, ¡este fue instantáneo, completo y convincente!

b.     ¡Les asombró! (Mateo 9:8; Lucas 5:26.)

 

CONCLUSION

A.    ¡Jesús es la respuesta a los problemas de la vida!

B.   Si usted tiene problemas, ¡deje que Jesús le ayude!

1.    Solucione primero el problema del pecado (16:16).

2.    Aprenda a confiar en El, para ayudarle a hacer frente a lo que sea que la vida le traiga. El no proveerá un milagro físico; pero sí le dará todos los recursos que necesita: Su presencia amorosa (Hebreos 13:5), Su Espíritu para darle fortaleza (Hechos 2:38), sabiduría de Dios (Santiago 1:5) ¡y una familia preocupada que se llama la iglesia! (Hechos 2:41, 47.)