Colosenses:

La Plena Suficiencia en Cristo

 

 

EL TÍTULO

   Esta epístola lleva el nombre de aquellos a quienes se dirige: «a los santos y fieles hermanos en Cristo que están en Colosas» (1:2).

 

LOS ANTECEDENTES

   Colosas estaba ubicada a 128 o más kilómetros al este de Éfeso, en el valle de Lycus, cerca de Laodicea (2:1; 4:13, 15—16) y de Hierápolis (4:13). Si bien Pablo aparentemente jamás visitó esa región (2:1), él tuvo un intenso interés en la causa de Cristo allí. Es probable que las congregaciones de esa región fueran establecidas cuando Pablo estuvo predicando en Éfeso (Hechos 19:10), y tal vez fueron establecidas por Epafras (1:7; 4:12—13).

 

   Colosenses es una epístola hermana de Efesios. Ambas fueron escritas desde Roma por Pablo, cerca de la misma fecha (60—62 d. C.; vea los antecedentes de Efesios), y abarcan muchos de los mismos temas, usando un lenguaje parecido. La epístola a los Colosenses contiene cerca de una cuarta parte de las instrucciones dadas en Efesios (cf. 1:18 y Efesios 1:22-23; 1:20-21 y Efesios 2:l2ss.; 1:25-27 y Efesios 3:1 ss.). No obstante, las epístolas tienen énfasis diferentes. Efesios enfatiza la iglesia de Cristo, mientras que Colosenses enfatiza al Cristo de la iglesia.

 

   A Pablo le llegaron noticias (probablemente por medio de Epafras; vea 1:7—9) de que en las iglesias del valle de Lycus se habían introducido herejías encubiertamente. Es probable que la falsa enseñanza fuera una forma de «gnosticismo», que proliferó en los siglos 1 y II. La palabra «gnosticismo» proviene de la palabra griega gnosis, que significa «conocimiento». Los «gnósticos» afirmaban tener un conocimiento especial, esto es, un entendimiento espiritual especial, al cual tenían acceso solamente unos pocos escogidos. El «gnosticismo» era una combinación nociva de muchas creencias: un poco de cristianismo, algo de judaísmo, mucho de filosofía griega. En la epístola, pueden apreciarse algunas de las características de la «herejía colosense»: una falsa filosofía que afirmaba que había una sabiduría y conocimiento especiales a los cuales tenían acceso unos pocos que se consideraban de la elite de los «maduros» (1:27—28; 2:3, 8); la imposición de fiestas y celebraciones rituales (principalmente del judaísmo) que se combinaban con prácticas ascéticas griegas (2:14-17, 20-23); y el culto a ángeles, que probablemente se consideraban mediadores para llegar hasta un Dios supuestamente distante (2:18, 23).

 

   A Pablo le preocupaba la enseñanza del error, pero más que todo le preocupaba que el error atacaba la esencia del cristianismo: la naturaleza de Cristo (vea los antecedentes del evangelio de Juan) y la plena suficiencia de Este. Pablo señala que no es Cristo acompañado de la sabiduría y la filosofía del hombre lo que necesitamos, antes es Cristo y Su camino todo lo que necesitamos.

 

   Existe una relación especial entre esta epístola y la que se envió a Filemón. Filemón era miembro de la iglesia en Colosas; las epístolas fueron entregadas aparentemente al mismo tiempo (vea las notas sobre Filemón).

 

COMPENDIO

 

INTRODUCCIÓN (1:1-14).

 

I. LA PLENA SUFICIENCIA DE CRISTO ES

 

DECLARADA (1:15—2:5).

A.    Es manifestada por Dios (1:15-23).

B.   Es proclamada por Pablo (1:24-2.5).

 

II. LA PLENA SUFICIENCIA DE CRISTO ES ATACADA (2:6-23).

A.    Un ataque contra la suficiencia de las enseñanzas de Cristo (versos 6-9).

B.   Un ataque contra la suficiencia del bautismo de Cristo (versos 10-13).

C.   Un ataque contra la suficiencia del pacto de Cristo (versos 14-17).

D.   Un ataque contra la suficiencia del culto de Cristo (versos 18-23).

 

III. LA PLENA SUFICIENCIA DE CRISTO ES APLICADA (3:1-4:6).

A.    Plenamente suficiente para la vida cristiana (3:1-17).

B.   Plenamente suficiente para las relaciones con los demás (3:18-4:6).

1.    Las relaciones con los de la casa (3:18-4:1).

2.    La relación con Dios (4:2-3).

3.    La relación con los incrédulos (4:5-6).

 

CONCLUSIÓN (4:7-18).

 

LECCIONES DE COLOSENSES

   Hay quienes se preocupan por las epístolas perdidas del Nuevo Testamento». Se refieren a 4:16 y a la epístola a Laodicea, entre otras. No hay tales «epístolas perdidas del Nuevo Testamento». Sí, es probable que hubiera otras epístolas escritas que no se conservaron (1ª  Corintios 5:9), pero ellas nunca formaron parte del Nuevo Testamento. Dios conservó providencialmente todo lo que necesitamos para llegar a ser cristianos, para vivir la vida cristiana y para ir al cielo (2ª  Timoteo 3:16-17).

   Compare Colosenses 3:21 y Efesios 6:4 sobre el desafío de ser un progenitor, especialmente el de ser padre. «No provoquéis a ira» no significa que el padre no debe disciplinar a sus hijos por temor a que se enojen (Hebreos 12:11). Antes, está hablando de la forma como los padres disciplinan. La frase que sigue es la clave: «para que no se desalienten». El castigo desmedidamente duro desalienta, como también desalienta el abandono. Los hijos interpretan la no disciplina como una señal de que los padres no están interesados en ellos. Toda disciplina debe hacerse en amor.

 

Colosenses 1.28 es un buen resumen de lo que todo predicador o maestro debe esforzarse por hacer: anunciar, amonestar y enseñar, con sabiduría divina, para ayudar a las personas a crecer en Cristo. En este contexto, «perfecto» significa «que ha alcanzado plena madurez» (vea 4:12).

 

— Cuando un culto llega a la ciudad—

(Colosenses)

 

   El tiroteo y posterior punto muerto que se suscitó en las instalaciones del culto de los Branch Davidians, en Waco, Texas, a comienzos de marzo de 1993, fue un evento que acaparó la atención del mundo; sin embargo, tal culto no es más que la punta del iceberg. Los cultos florecen en todo el mundo. Solo en los Estados Unidos, se estima que unas tres millones de personas, mayormente entre las edades de 18 y 28 años, están envueltos en actividades de cultos. Los cultos ejercen especial atracción de los solitarios, de los desorientados por crisis personales y de los que tienen dificultad para asumir el control de sus vidas.

 

   Es difícil definir un culto, pero por lo general se observan las siguientes características: Aunque afirman ser cristianos, por lo general incorporan elementos de otras cosmovisiones. Aunque defienden la Biblia de boquilla, por lo general su lealtad es en primer lugar para alguna otra autoridad, que a menudo es una poderosa personalidad que les dice qué deben creer acerca de la Biblia. Invariablemente hay ciertos métodos de control mental (y a veces físico), control que puede ser sutil o manifiesto.

 

   Cuando Pablo estuvo prisionero en Roma, llegaron noticias de enseñanzas de un culto que se estaba propagando en la iglesia de Colosas. La respuesta de Pablo nos enseña qué hacer «cuando un culto llega a la ciudad».

 

I. PABLO RESPONDIÓ DE INMEDIATO.

A.    Pablo no ignoró la situación ni esperó que se superara por sí sola. El no podía viajar a Colosas, pero sí podía escribir. Esta epístola es su pronta respuesta al problema.

B.   El cultismo es un fenómeno insidioso que, si no se controla puede ganar adeptos rápidamente, minar la verdad del evangelio y alterar la paz y la armonía de la iglesia.

1.    Pablo dijo que había que «fijarse» en los que así hacían, y apartarse de ellos (Romanos 16:17). «Fijarse» significa percatarse, prestar atención. En la NASB se lee: «tengan el ojo puesto». Es lo contrario de «pasar por alto».

2.    Los dirigentes de la iglesia deben tomar la iniciativa en este «fijarse» (Hechos 20:28—31; Tito 1:9-11).

 

II. PABLO DESENMASCARÓ EL ERROR DEL CULTO.

A.    El error que se había introducido en Colosas era aparentemente una forma primitiva de gnosticismo, que trataba de combinar elementos del cristianismo con la filosofía griega y el ritualismo judío (vea notas sobre Colosenses). El no vaciló en censurar el error de ellos.

1.    Previno de forma general a la congregación contra los falsos maestros (1:23; 2:4, 8).

2.    Puntualizó muchos errores de los cuales ellos eran culpables. Al responderles, usó ingeniosamente la terminología de culto de ellos.

a.     Afirmaban que tenían «sabiduría» y «conocimiento» especiales, y que de este modo podían entender «misterios».

(1)  Pablo dijo que la verdadera sabiduría se encontraba en Cristo (1:28; 2.3; 4:5).

(2)  También dijo que el «misterio» había sido revelado en Cristo (1:26- 27; 2.2; 4.3; vea notas sobre Efesios).

b.     Afirmaban que para ser sabio, además del cristianismo, uno tenía necesidad de elementos del judaísmo y de la filosofía griega.

(1)  Pablo hizo notar que la antigua ley y sus ordenanzas fueron clavadas en la cruz (2:14, 16). La «circuncisión» del Nuevo Testamento era espiritual, no camal (2:11).

(2)  Uno no necesita la filosofía ni las tradiciones humanas (2:8-9, 20-22).

c.      Tenían su propio sistema de culto («religión auto fabricada», 2.23) que promovía el temor supersticioso de entidades espirituales (2:15) y la adoración de ángeles (probablemente como intermediarios para llegar a Dios, 2:18).

(1)  Pablo dijo que todo esto tenía «cierta reputación» (2:23), pero carecía de sustancia.

(2)  Jesús derrotó a todos «los principados y a las potestades» (1:15) cuando murió en la cruz (2:14; Génesis 3:15; Apocalipsis 12:11); no había necesidad de temerles, y menos de adorarles (Apocalipsis 19:10).

(3)  ¡Cristo era plenamente suficiente para llegar a Dios! (2:19; vea también lera Timoteo 2:5.)

d.     Ellos afirmaban que las ordenanzas cristianas, tales como el bautismo, eran incapaces de producir el resultado deseado; ellos recomendaban sus ritos y rituales especiales para alcanzar la «madurez’> y la superioridad.

(1)  Pablo dijo que cuando uno es levantado del sepulcro acuoso del (Viene de la página 25) bautismo, tiene una nueva vida en Jesús (2:12—13).

(2)  La madurez no se obtiene por medio de la filosofía humana, sino por medio de Cristo, por vivir la vida que Cristo desea que vivamos (1:28; 2:10; 3:1 ss.; 4:12).

B.   Hay quienes dicen que nuestras prédicas y enseñanzas deben ser siempre positivas, jamás negativas. Tal concepto es contrario al sentido común y a lo que enseña la Biblia (2ª  Timoteo 4:1-4). Necesitamos ser siempre positivos en nuestro enfoque y predicar «amor» (Efesios 4:15), pero a veces no nos queda más remedio que desenmascarar el error. Jesús dijo: «Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces» (Mateo 7:15; cf. Efesios 5:6; 2ª  Pedro 2:1; 1ª  Juan 4:1).

 

III. PABLO EXALTÓ A CRISTO.

A.    Sobre todo, al enfrentar el error del culto, Pablo exaltó a Cristo, recalcando que los falsos maestros no ofrecían nada que Cristo no pudiera dar. Cristo era «plenamente suficiente» para las necesidades de ellos y lo es para las nuestras. Algunas de las aseveraciones cristológicas más profundas del Nuevo Testamento se encuentran en esta epístola (1:15-19; 2:9-10).

B.   ¡Mantengamos a Cristo en el centro de nuestras enseñanzas, de nuestros pensamientos y de nuestras vidas! (1ª  Corintios 2:2; Gálatas 6:14.)

 

CONCLUSIÓN

A.    Debemos mantenernos al corriente de los peligros espirituales; sin embargo, los nuevos cultos pueden brotar como hongos. ¿Cómo podemos nosotros estar siempre preparados para hacer frente a cualquier peligro contra el evangelio? Debemos saturar nuestras mentes con las verdades del Nuevo Testamento, especialmente con las verdades acerca de Jesús. A los que están entrenados para detectar billetes falsos, se les enseña primero las características de los billetes verdaderos; entonces estarán en condiciones de detectar cualquier diferencia.

B.   ¡Que Dios nos ayude a mantenernos fieles a El, a Su Hijo y a Su Palabra!