LA VOLUNTAD DE DIOS PARA USTED (REPASO)

Lección  #  11

Usted ha completado diez lecciones del curso ¿Qué Dice La Biblia? Esta última lección es un repaso del curso completo que le ayudará a aplicar las verdades bíblicas a su propia vida.

Lección #1

Dios inspiró y preservó la Biblia para usted. Por medio de hombres inspirados, Dios ha narrado su palabra en la Biblia (2 Tim. 3:16, 17). En efecto, Dios habla hoy en día solamente a través de las Sagradas Escrituras. El Creador revelado en el universo también es el Dios revelado en la Biblia. Como evidencia del origen divino de la Biblia, hemos visto que este libro es verdadero, indestructible y maravillosamente unido y consistente, aunque fuese escrito por más o menos cuarenta autores durante un período de aproximadamente 1.600 años. Las profecías de la Biblia, escritas cientos de años antes de su cumplimiento, demuestran que Dios es su Autor Supremo.

Usted tiene también la promesa divina de que su palabra se ha preservado en una forma completa y exacta (1 Ped. 1:23-25). Pero aun sin esta promesa, se puede asegurar que la Biblia se ha preservado en su totalidad a través de los siglos en una forma íntegra. Los eruditos más renombrados están de acuerdo en que la evidencia para la exactitud del texto de la Biblia, basada en manuscritos, traducciones y citas antiguas, sobrepasa la de cualquier otra obra antigua. Por la providencia de Dios, usted tiene la buena fortuna de tener el mensaje divino traducido con exactitud en su propio idioma.

Lección #2

Dios narró para usted sus relaciones con la humanidad a través de los siglos. Los treinta y nueve libros del Antiguo Testamento contienen el pacto de Dios para con los judíos (Deut. 5:1-3). El Nuevo Testamento contiene en sus veinte y siete libros el pacto divino para con todas las naciones de la tierra (Mat. 28:18-20). La historia bíblica se divide en tres épocas. La Era Patriarcal incluye la caída de Adán, el crecimiento del pecado de parte del hombre, el castigo de Dios por medio del diluvio y el principio del plan de Dios para la redención del hombre (Gén. 1-12). En la Era Judaica, Dios dio a los descendientes de Abraham, o sea, la nación judía, la ley de Moisés a fin de prepararlos para la venida del Mesías, o el Cristo (Gál. 3:24, 25). Sin embargo, Jeremías profetizó que Dios haría más tarde un nuevo pacto o ley con su pueblo (Jer. 31:31-34).

Al fin, Cristo vino para terminar la Era Judaica e inaugurar la Era Cristiana. En cumplimiento a la promesa de Dios a Abraham (Gál. 3:29), Jesús trajo la salvación al mundo pecaminoso y se hizo mediador de un pacto mejor (Heb. 8:6-12; Col. 2:14-17). El antiguo pacto fue clavado en la cruz, siendo quitado. Por supuesto, El Antiguo Testamento todavía tiene su valor como la palabra de Dios, para darnos ejemplos y amonestaciones en cuanto a la obediencia a Dios (Rom. 15:4; 1 Cor. 10:11). En la Era Cristiana, el último período de tiempo en la historia humana, Dios habla a todo hombre por medio de Cristo, quien ha revelado su voluntad en el Nuevo Testamento (Heb. 1:1-2; 9:15).

Lección #3

Dios dio la Biblia como su autoridad final en la religión. Solamente Cristo puede reclamar "toda potestad en el cielo y en la tierra" (Mat. 28:18). Cristo comisionó a sus discípulos a revelar sus enseñanzas al mundo (Mat. 28:19, 20). Para garantizar la exactitud de sus escritos y enseñanzas, Dios envió al Espíritu Santo, el cual los guió a toda la verdad (Jn. 16:13). La voluntad de Dios ha sido ya revelada (Jud. 3; Hech. 20:27), así que cualquier hombre, apóstol o ángel que se atreva a cambiar aún una sola palabra del mensaje original está condenado (Gál. 1:6-9).

Para preservar el mensaje celestial para las generaciones del futuro, los apóstoles narraron toda la voluntad de Dios en forma escrita (2 Tim. 3:16, 17; 11 Ped. 1:12, 15; Jn. 20:30, 31). Los escritores inspirados escribieron el Nuevo Testamento para que todo el mundo pudiera entender y obedecer el mandato divino (Efe. 3:4; Col. 4:16; 2 Tes. 3:14).

Solamente las escrituras pueden hacer al hombre perfecto y completamente capaz para toda buena obra (2 Tim. 3:16, 17). De modo que, cualquier autoridad que no es derivada del Nuevo Testamento es innecesaria. Solamente el Nuevo Pacto contiene el mensaje completo de Cristo; por esto, éste es nuestra única y última fuente de autoridad religiosa.

Lección #4

Dios cumplió su parte al proveer la salvación. Dios sabe que usted es un pecador, como todos los somos (Rom. 3:23). Todos hemos pecado por haber violado personalmente la ley de Dios - de palabra, hecho o pensamiento (1 Jn. 1:8; 1 Jn. 3:4). Como transgresor de la ley divina, usted está perdido, justamente condenado al castigo por un Dios justo (Rom. 6:23; 11:22). Pero Dios es más que justo.

El también es misericordioso, no queriendo que ninguno perezca (2 Ped. 3:9). ¿Cómo pues, pueden las condiciones de la justicia y la misericordia ser satisfechas a la vez? La respuesta es Jesucristo, en quien la justicia y la misericordia se unen (Rom. 3:25, 26). Aunque Jesús satisface las demandas de la justicia divina por su vida perfecta (1 Ped. 2:22) El murió en la cruz, sufriendo así la pena de un criminal común. Dios, por esto, acepta la vida perfecta y la muerte inmerecida de Cristo como la pena que la justicia requiere por los pecados de usted y de toda la humanidad (1 Ped. 2:24; 1 Jn 2:2). Por medio de Cristo, usted puede obtener el don inefable de Dios, la salvación eterna.

Lección #5

Usted puede aceptar la salvación. Dios libremente le ofrece la salvación. Pero para aceptarla, usted tiene que someterse completamente a Cristo, reconociendo que El es más importante que la fama, la fortuna, la familia o los amigos; aún más importante que la vida misma (Luc. 14:25-33; Fil. 3:8).

Para rendirse a Cristo, primeramente tiene que creer en Jesús como el Hijo de Dios (Jn. 3:16). Después, confiando en El, tiene que arrepentirse de sus pecados pasados (Hech. 17:30, 31).

El arrepentimiento es una decisión para dejar el pecado y seguir a Cristo a dondequiera que El le guíe. Entonces, usted, como creyente arrepentido, tiene que confesar públicamente su fe en Cristo (Rom. 10:9-10). De este modo está prometiendo su lealtad al Rey de su vida. Su sumisión inicial a Cristo se cumple al ser bautizado en agua (Hech. 2:38; 1 Pedro 3:21). En el bautismo usted recibirá el perdón de sus pecados (Hech. 22:16); será salvo del castigo de los pecados pasados (Mar. 16:16); entrará en Cristo (Gál. 3:27) y comenzará una vida nueva (Rom. 6:1-6).

Que la forma bíblica del bautismo es por inmersión se demuestra plenamente en la definición de la palabra griega, por los ejemplos bíblicos (Hech. 8:36-39), y por la declaración bíblica que afirma que el bautismo es una sepultura y resurrección (Col. 2:12; Rom. 6:1-6). A los que no han sido bautizados de este modo se les ordena ser bautizados de nuevo (Hech. 19:1-5). Por esto, si usted no ha sido sumergido en agua con el propósito correcto (el perdón de sus pecados), o si al bautizarse no reunía los requisitos bíblicos que son: fe, arrepentimiento y confesión de esa fe (como en el caso de los infantes), usted necesita ser bautizado otra vez, con el pleno entendimiento de lo que Dios requiere.

Después del bautismo usted tiene que continuar sometiéndose a Cristo diariamente (Luc. 9:23) para crecer en el carácter y conocimiento cristiano (2 Ped. 1:5-12). Sin embargo, cuando usted peca después del bautismo es necesario arrepentirse inmediatamente, confesar el pecado a Dios y pedirle a El que le perdone (1 Jn .1:8-10; Hech. 8:22). De otro modo, usted caerá de la gracia y perderá su salvación eterna (Gál. 5:4; Heb. 10:26-31). Por seguir a Cristo hasta la muerte, usted recibirá la vida eterna con Dios y Cristo en el cielo (Apoc. 2:10).

Lección #6

Dios planeó la iglesia de Cristo para usted. Cuando usted se somete a Cristo en el bautismo, Dios le añadirá a su iglesia (Hech. 2:41, 47). Las condiciones para ser miembro de la iglesia son idénticas a las condiciones para la salvación (1 Cor. 12:13; Gál. 3:26, 27). Así que, la iglesia incluye a todas las personas salvas del mundo (Efe. 5:23). Usted debe considerar a la iglesia como de suprema importancia en su vida, porque ella cumple el propósito eterno de Dios para usted (Efe. 3:10-11, 21). Habiendo propuesto la existencia de la iglesia desde el principio, Dios la prometió en la Era Patriarcal (Gén. 12:1-3; Gál. 3:7-9, 14, 26-29), la anunció en la Era Judaica (Dan. 2:1-45; Isa. 21-3), la preparó en los días de Cristo (Mar. 1:15; Mat. 10:7) y la presentó como un hecho establecido en la Era Cristiana (Hech. 2:1-47; Col. 1:13). El símbolo supremo de su valor es que Cristo la compró con su preciosa sangre (Hech. 20:28).

Las razones que Dios tuvo al establecer la iglesia también la hacen de suma importancia. Dios 6 la iglesia fuera del mundo pecaminoso para hacer del cuerpo de los salvos (Efe. 5:23) un reino de servicio (1 Tes. 2:12), un templo de adoración y sacrificio a Dios (1 Pedro 2:5, 9), una nación santa (1 Ped. 1:15, 2:9) y una familia de comunión fraternal (1 Cor. 1:9). No hay otra institución que pueda ofrecerle un llamamiento más alto y noble.

Lección #7

Dios reveló a usted su plan para la organización de la iglesia. La iglesia a veces se considera en un sentido universal (Mat. 16:18), y otras veces en un sentido local (1 Cor. 1:1-2). La organización de la iglesia universal tiene tres componentes básicos: una cabeza, portavoces y un cuerpo. Jesucristo es la única cabeza, y por esto El es el único que puede establecer las reglas para la iglesia (Efe. 1:22, 23). Los apóstoles y profetas del primer siglo son los portavoces de Cristo (Efe. 2:19-20). El Espíritu Santo los guió milagrosamente para revelar y confirmar el mensaje de Cristo (Jn. 16:13; Heb. 2:3-4). Habiendo sido revelada y confirmada completamente la palabra de Dios (Jud. 3), los poderes sobrenaturales cesaron. Pero los mismos apóstoles y profetas del primer siglo continúan guiando la iglesia por medio de sus escritos en la Biblia (2 Tim. 3:16-17). El cuerpo (la iglesia) se compone de todos sus miembros en todo el mundo (Rom. 12:4, 5; 1 Ped. 5:8, 9). Tal como el cuerpo físico obedece los mandatos de la cabeza, así también la iglesia obedece en todo a su cabeza, que es Cristo.

La iglesia universal se divide en congregaciones o iglesias locales. Cada congregación es completamente independiente de las otras. Un grupo de hombres llamados ancianos, obispos o pastores, los cuales tienen que llenar ciertos requisitos bíblicos (1 Tim. 3:1-7; Tito 1:5-9), dirigen la obra y velan por el bienestar espiritual de la congregación donde ellos son miembros (Hech. 14:23; 20:28; 1 Ped. 5:1-2). La Biblia nunca menciona un obispo, anciano o pastor sobre una congregación ni tampoco sobre varias congregaciones, sino al contrario, una pluralidad de obispos sobre una sola congregación. Sirviendo bajo la dirección de los ancianos están los diáconos, predicadores, maestros y demás miembros (Fil 1:1 Efe. 4:7, 11-12). Como miembro de la iglesia, usted será una parte de la iglesia universal y un miembro de una congregación local, donde encontrará abundantes oportunidades para servir a Dios y a su prójimo.

Lección #8

Dios provee para usted el modelo para la unidad de la iglesia. Aunque los creyentes en Cristo están divididos por el sectarismo y confusión religiosa, Jesús deseó y planeó que su iglesia estuviera unida (Jn. 17:17-22; 1 Cor. 1:10-13; Efe. 4:1-6). Las iglesias esparcidas sobre la faz de la tierra en el primer siglo, lejos de ser divididas, tenían características en común. Todas siguieron la misma doctrina que está revelada en el Nuevo Testamento (Gál. 1:6-8). Unidas en amor, las iglesias ayudaron a los santos destituidos en otra congregación a miles de kilómetros de distancia (2 Cor. 8). Usaron solamente los nombres que dan la gloria, no a un hombre o sistema, sino a Dios y a Cristo: la iglesia de Dios, la iglesia de Cristo, cristiano, etc (1 Cor. 1:2; Rom. 16:16; Hech. 11-26).

Las iglesias en todo lugar tenían los mismos requisitos para la membresía en la congregación del Señor: fe, arrepentimiento, confesión y bautismo. La gente no recibió primeramente la salvación para decidir después a qué grupo religioso unirse, sino que, al cumplir los mandamientos para ser salvos, Dios automáticamente les agregó a su iglesia (Hech. 2:47; 1 Cor. 12:13). Cada congregación tenía la misma organización mencionada en la Séptima Lección. Su adoración se caracterizó por: los cánticos sin acompañamiento instrumental (Efe. 5:19), la oración (1 Tim. 2:8), el estudio de la palabra de Dios, la participación en la cena del Señor (Hech. 20:7) y la ofrenda de sus bienes para el servicio del Señor (1 Cor. 16:1, 2).

Al ser obediente al modelo de Dios para la unidad, las muchas congregaciones locales componiendo la única iglesia de Cristo agradaron a Dios sin ser católicas, protestantes ni evangélicas. ¡Qué hermoso cuadro el de la unidad!

Lección #9

Dios desea que usted se dedique a la restauración de la iglesia del Nuevo Testamento. Desgraciadamente, más tarde la iglesia se desvió de la verdad, tal como Jesús y los apóstoles habían pronosticado (Mat. 24:11; 2 Tes. 2:3; 1 Tim. 4:1-5). El plan de Dios para la organización, de tener varios obispos sobre una congregación, fue cambiado gradualmente por el sistema de un obispo sobre varias congregaciones (Hech. 14 :23, Fil. 1:1). La doctrina y la adoración de la iglesia fueron corrompidas por la introducción de tales invenciones como el sacerdocio especial (1 Ped. 2:5) y la adoración de María como mediadora (Luc. 11:27-28; 1 Tim. 2:5), y el cambio en el propósito de la cena del Señor (1 Cor. 11:23-29; Heb. 10:10-12). La conducta de la iglesia se corrompió al prohibir a los obispos que se casaran (1 Tim. 3:2; 4:1-3), y una inmoralidad parecida y abierta se produjo entre los demás líderes y miembros. Los esfuerzos para reformar la iglesia apóstata resultaron en la división del protestantismo: muchas iglesias diferentes a la iglesia primitiva en nombre, organización, doctrina y adoración. Tal división también es contraria a la voluntad de Dios (Efe. 4:4-5; 1 Cor. 1:10-13).

Pero usted tiene otra alternativa. No es ni la iglesia apóstata, ni la división del protestantismo. Usted puede restaurar la verdadera iglesia de Cristo, tal y como existía originalmente. Recuerde que la palabra de Dios es la semilla viva y permanente del reino (1 Ped. 1:23; Luc. 8:11), y que por continuar en su palabra usted será un discípulo verdadero de El (Jn. 8:31). Consecuentemente, al sembrar y continuar en la misma palabra de Dios que produjo la iglesia del primer siglo, usted puede restaurar la misma iglesia de Cristo en su forma no sectario, la cual está compuesta de personas que son sencillamente cristianos. ¡Sí, usted puede ser miembro de la verdadera y original iglesia del Señor Jesucristo!

Primero, usted tiene que hacerse miembro, obedeciendo los mandamientos para obtener la salvación (Lec. #5).

Segundo, debe adorar regularmente a Dios con otros miembros de la iglesia, dedicando especialmente el primer día de cada semana a este fin. Ha de alabar el nombre de Dios por medio de cantos, la oración, la participación en la cena del Señor, el estudio de su palabra y la ofrenda dada para apoyar la obra de la iglesia.

Tercero, si todavía no hay una iglesia en su comunidad, usted tendrá la responsabilidad de establecer una, enseñando a las personas en su alrededor. Un cristiano verdadero procurará compartir su salvación con otros (Fil. 2:15-16).

Cuarto, usted necesitará estudiar la Biblia diligentemente para obedecer sus preceptos divinos, viviendo rectamente ante sus prójimos y dándoles un buen ejemplo de la vida cristiana (Mat. 5:14-15).

Quinto, usted y sus compañeros cristianos deben establecer la organización bíblica en la congregación que asisten, tan pronto que algunos reúnan los requisitos para ser ancianos y diáconos según el plan de Dios.

Sexto, usted tiene que permanecer fiel en el servicio del Señor hasta la muerte (Heb. 3:14).

Lección #10

Usted tiene que prepararse para la segunda venida de Cristo. Aunque la fecha de la segunda venida de Cristo no se puede conocer, es cierto que El puede venir en cualquier momento (Mat. 24:36, 44). La iglesia primitiva creyó, con justificación, que su venida estaba cercana en esa generación (Sant. 5:8-9). Esta fe les inspiró a ellos, tal como debe inspirarnos a nosotros hoy en día, a estar siempre alertas, llevando una vida de constante preparación para su venida. Algún día todo el mundo verá al Señor venir con sus ángeles poderosos en llama de fuego (Mat. 24:30-31; 25:31). Tanto los inicuos como los justos serán resucitados en aquel día (Jn. 5:28-29). Cada uno será recompensado conforme a las acciones, palabras y pensamientos de su vida personal en la tierra (2 Cor. 5:10). No habrá una segunda oportunidad después de la muerte; al morir se sella nuestro destino para la eternidad (Luc. 16:19-31, Heb. 9:27). Tal vez usted no ha considerado el hecho de que tendrá que personalmente dar cuenta de sí mismo a Dios. Jesús viene otra vez por usted. ¿Estará listo?

 

Cuestionario

Nota: es necesario contestar 58 preguntas correctamente para poder pasar a la solicitud de diploma.

Subraye la o las respuestas que crea son correctas

1.      La Biblia fue escrita:  a)  Directamente por la mano de Dios.  b)  Por hombres inspirados por Dios.  c)  Por hombres, sin la ayuda sobrenatural de Dios.

2.      El creador que se ve en el universo:  a)  Está descrito inadecuadamente en la Biblia.  b)  No está descrito en la Biblia.   c)  Está descrito adecuadamente en la Biblia.

3.      ¿Cuál de los siguientes puntos es buena evidencia del origen divino de la Biblia?:  a)  La infalibilidad de la iglesia.  b)  Las falsas enseñanzas de la Biblia.  c)  La veracidad e indestructibilidad de la Biblia.

4.      Aunque la Biblia fue escrita por más o menos cuarenta hombres durante más de 1.600 años, ella es:  a)  Maravillosamente unida y consistente.  b)  Desesperadamente confusa e inconsistente.  c)  Una masa de contradicciones.

5.      Las profecías encontradas en la Biblia, escritas cientos de años antes de su cumplimiento, comprueban que la Biblia:  a9  Es exactamente como cualquier otro libro.  b)  Es una obra humana.  c)  Fue inspirada por Dios mismo.

6.      Dios prometió preservar su palabra revelada en la Biblia:  a)  Parcialmente.  b)    Durante el primer siglo.  c)  Eternamente y en forma completa.

7.      La evidencia para la exactitud textual de la Biblia basada sobre manuscritos, traducciones y citas antiguas:  a)  Es inferior a la de otros libros.  b)  No existe.  c)  Es superior a la de otros libros antiguos.

8.      El Antiguo Testamento contiene el pacto de Dios con:  a)  Los judíos únicamente.  b)  Los cristianos de toda nación.  c)  Las denominaciones.

9.      El Nuevo Testamento contiene el pacto de Dios con:  a)  Los judíos únicamente.  b)  Los cristianos de toda nación de todo tiempo.

10.  Las tres épocas principales de la historia bíblica son:  a)  La Judaica, la Cristiana y el Milenio.  b)  La Patriarcal, la Judaica y la Cristiana.  c)  La Cristiana, la de los Últimos Días y el Milenio.

11.  La promesa de Dios a Abraham, de que su descendencia sería un día una bendición para todas las naciones de la tierra, se cumplió en:  a)  La nación judía.  b)  Jesucristo.   c)  Los Diez Mandamientos.

12.  Dios dio a los judíos (los descendientes de Abraham) la ley de Moisés para:  a)    Perdonar a los pecadores de esa época.  b)  Prepararlos para la venida del Mesías.  c)  Ser la ley de todas las naciones.

13.  Jeremías profetizó que habría:   a)  Dos pactos nuevos.  b)  Ningún pacto nuevo.  c)  Un nuevo pacto.

14.  ¿Qué hizo Jesús al cumplir la ley antigua?:  a)  El incluyó toda la ley antigua en su nueva ley.  b)  Incluyó solamente los Diez Mandamientos.  c)  Clavó toda la ley antigua en su cruz y estableció un pacto nuevo y mejor.

15.  Aunque el antiguo pacto ha sido cumplido:  a)  Todavía nos sirve como ley de Dios para la humanidad de hoy en día.  b)  Todavía nos sirve como ejemplo de obediencia a Dios.  c)  Se ha destruido y no sirve para nada.

16.  La ley o pacto especifico de Dios para usted y toda persona de la Era Cristiana se encuentra en:  a)  El Nuevo Testamento.  b)  El Antiguo Testamento.  c)  En los dos testamentos.

17.  ¿Quién tiene toda autoridad en el cielo y en la tierra?:  a)  La iglesia.  b)  Los "sucesores de Pedro".  c)  Jesucristo.

18.  ¿A quién comisionó Cristo para revelar su doctrina al mundo?:  a)  Sólo a Pedro.  b)  A los profetas de los últimos días.  c)  A todos los apóstoles.

19.  ¿Cuánto de la voluntad de Dios revelaron los apóstoles?:  a)  La mayor parte.  b)    Todo.  c)  Nada.

20.  ¿Quién tiene el derecho de cambiar el mensaje original predicado por los apóstoles?:  a)  Un apóstol.  b)  Nadie.  c)  Un ángel.  d) El "sucesor de Pedro".  e)  Un "profetas" moderno.

21.  A fin de preservar su mensaje para las generaciones venideras, los apóstoles:  a)   Mandaron que ciertos hombres memorizaran sus palabras.  b)  Dijeron que la iglesia siempre tendría hombres inspirados para enseñar la voluntad divina.  c)    Dejaron su mensaje en forma escrita.

22.  El Nuevo Testamento fue escrito para que:  a)  Quienes lo leyeran fueran confundidos y se mantuvieran en la ignorancia.  b)  Sólo los sacerdotes pudieran entenderlo.  c)  Usted y todo ser humano pudiera entenderlo y obedecerlo.

23.  Su autoridad final en religión debe ser:  a)  La Biblia.  b)  Revelaciones modernas.  c)  Su propia conciencia.

24.  ¿Cuántos hombres han pecado?:  a)  Todos.  b)  Algunos.  c)  La mayor parte.

25.  Como transgresores, todos los pecadores están justamente:  a)  Salvos.  b)   Condenados.  c)  Ignorados por Dios.

26.  Por cuanto Dios también es misericordioso, El quiere:  a)  Salvar al hombre.  b)   Condenarlo.  c)  Destruirlo.

27.  La vida perfecta y la muerte sacrificial de Cristo satisfacen la divina:  a)   Misericordia solamente.  b)  Justicia solamente.   c)  Misericordia y justicia.

28.  Dios acepta la vida perfecta y la muerte inmerecida de Jesús como el castigo que la justicia divina requiere por los:  a)  Pecados de Jesús mismo.  b)  Pecados de las personas buenas.  c)  Pecados de toda la humanidad que se rinde a El.

29.  Dios ofrece a todos la justificación que:  a)  Cada uno tiene que ganar por sí mismo.  b)  Nadie puede ganar jamás.   c)  Cristo ganó por nosotros.

30.  Para recibir el don de la salvación de Dios, uno:  a)  No tiene que hacer absolutamente nada.  b)  Sólo tiene que creer que Cristo murió para salvarnos.  c)  Tiene que someter su vida totalmente a Cristo.

31.  Para someterse a Cristo, primero hay que:  a)  Reconocer al Papa romano como cabeza de la iglesia.  b)  Creer en Cristo como el Hijo de Dios.  c)  Estudiar las doctrinas de una iglesia.

32.  Después de creer, usted tiene que arrepentirse de sus pecados, o sea:  a)  Solo sentir tristeza por sus pecados pasados.  b)  Decidir dejar la mayoría de sus malas costumbres.  c)  Decidir dejar todo pecado y seguir a Cristo en todo.

33.  Después de creer y arrepentirse, usted tiene que:  a)  Confesar todos sus pecados.  b)  Confesar su fe en Cristo ante los hombres.  c)  Negar a Cristo ante los hombres.  d) Guardar su fe en secreto.

34.  Usted ha de completar su sumisión inicial a Cristo por:  a)  Unirse a una secta.  b)  Ser bautizado por inmersión en agua.  c)  Ser rociado con agua y aceite.

35.  Usted tiene que ser bautizado para:  a)  Salvar a un pariente difunto.  b)   Salvarse a sí mismo.  c)  Mostrar que ya era salvo antes de bautizarse.

36.  El candidato aceptable para el bautismo es:  a)  Un infante que no tiene fe ni pecado.  b)  Uno que cree pero no quiere someterse a Cristo en todo.  c)  Uno que ha creído en Cristo, se ha arrepentido y ha confesado su fe ante los hombres.

37.  Si usted ha sido bautizado antes de que tuviera suficiente edad para creer, o si el propósito o modo de su bautismo fueron incorrectos, usted:  a)  Necesita ser bautizado de nuevo.  b)  No necesita ser bautizado de nuevo.

38.  Después del bautismo, los cristianos:  a)  Nunca pueden perder su salvación .  b)   Tienen que someterse diariamente a Cristo para no perder su salvación.  c)   Pueden hacer lo que quieran y todavía permanecer salvos.

39.  Después de someterse a Cristo por fe, arrepentimiento, confesión de su fe y bautismo:  a)  Debe unirse a una secta.  b)  Dios le añadirá a su iglesia.  c)  No tiene obligación de unirse a ninguna iglesia.

40.  Puesto que la iglesia cumple el propósito eterno de Dios, usted debe considerar a la iglesia como:  a)  De ninguna importancia.  b)  Buena, pero no necesaria para la vida cristiana.  c)  De suma importancia.

41.  La iglesia es tan importante que Dios:  a)  La propuso después de la muerte de Cristo.  b)  Dejó que los hombres la planearan.  c)  La propuso antes de la fundación del mundo, la prometió, anunció y preparó a través de los siglos antes de establecerla en el día de Pentecostés.

42.  La iglesia es tan importante que:  a)  Cristo la ganó con su propia sangre.  b)   Juan el Bautista la estableció.  c)  Fue dejado a otros hombres que la establecieran.

43.  La iglesia se compone de:  a)  Todas las personas salvas.  b)  Una parte de las personas salvas.  c)  Las personas no salvas.

44.  La iglesia tiene un llamamiento a la salvación, el servicio, la adoración, la santidad y la comunión que es:  a)  Inferior al llamamiento de muchas instituciones humanas.  b)  Más noble que el de cualquier otra institución.

45.  ¿Quién es la única cabeza de la iglesia universal?:  a)  El "sucesor de Pedro".  b)   Jesucristo.  c)  María.  d)  Un "profeta" de los últimos días.

46.  ¿Por medio de quiénes reveló y confirmó Dios el mensaje divino para el mundo?:  a)  Los profetas y los apóstoles del primer siglo.  b)  Los "profetas" de los últimos días.  c)  Pedro y sus "sucesores".

47.  Puesto que la palabra de Dios fue completamente revelada y confirmada en el primer siglo, y fue adecuadamente preservada en forma escrita, los poderes milagrosos:  a)  Continúan aún hoy en día.  b)  Han cesado completamente.

48.  Los mismos apóstoles y profetas del primer siglo continúan en su capacidad original, hablándonos por medio de:  a)  Un ángel.  b)  Otros hombres inspirados.  c)  Sus enseñanzas escritas en la Biblia.

49.  La iglesia universal se divide en:  a)  Sectas.  b)  Sínodos.  c)  Congregaciones o iglesias locales.  D)  Diócesis.

50.  ¿Qué grupo de hombres dirige la obra y vela por el bienestar espiritual de la iglesia local?:  a)  Los arzobispos.  b)  Los ancianos, obispos o pastores.  c)  Los sacerdotes.  d)  Los diáconos.  e)  Un concilio.

51.  ¿Cuántos ancianos u obispos tenía cada congregación del Señor en el primer siglo?:  a)  Ningunos.  b)  Uno.  c)  Varios.

52.  ¿Cuáles de los siguientes no se mencionan ni una vez en la escritura?:  a)  Papa, cardenal y arzobispo.  b)  Diáconos, evangelistas, maestros y miembros.  c)    Ancianos, obispos o pastores.

53.  Como miembro de la verdadera iglesia del Señor Jesús, usted será miembro de una congregación local donde encontrará:  a)  Nada que hacer.  b)  Abundantes oportunidades para servir a Dios y a su prójimo.

54.  Cristo anunció y planeó que su iglesia fuere:  a)  Dividida en sectas.  b)  Unida en su palabra.   c)  Unida en error.

55.  Las muchas congregaciones esparcidas sobre la faz de la tierra en el primer siglo eran unidas:  a)  Por la autoridad papal, el idioma latín y los sacramentos.  b)   Por los ritos, el bautismo de infantes y la fe en una iglesia infalible.  c)  En la doctrina de Cristo, el amor, los nombres bíblicos, la adoración y los requisitos para la membresía.

56.  La iglesia del primer siglo usó:  a)  Nombres de hombres.  b)  Nombres de origen humano.  c)  Nombres que dieron gloria a Dios y a Cristo.

57.  ¿Cuáles de las siguientes formas de adoración NO eran parte de la adoración de la iglesia del primer siglo?  a)  El cántico y las oraciones.  b)  La música instrumental, el incienso y las velas.  c)  La ofrenda.  d)  La cena del Señor y el estudio bíblico.

58.  Por ser obedientes al modelo divino de la unidad, las muchas congregaciones que constituían la iglesia del primer siglo:  a)  Agradaron a Dios.  b)   Desagradaron a Dios.  c)  Eran divididas en sectas.

59.  Todas las congregaciones locales del primer siglo se reunían para la adoración:  a)  Los sábados.  b)  Los domingos, el primer día de la semana.  c)  Un domingo por mes.

60.  La Biblia predijo que más tarde la iglesia:  a)  Cambiaría la verdad original por el error.  b)  Permanecería en perfecta armonía con Dios.  c)  Desarrollaría una unidad más perfecta.

61.  La iglesia se desvió de la verdad por:  a)  Perseverar en el modelo de unidad que Dios reveló en la Biblia.  b)  Cambiar la organización, forma de adoración, propósito de la cena del Señor, etc., descritos en el Nuevo Testamento.  c)  Oír sólo a Cristo.

62.  ¿Qué fruto produjo la palabra de Dios cuando fue sembrada en corazones buenos y sinceros en el primer siglo?:  a)  Sectas.  b)  La Iglesia Católica Romana.  c)    La iglesia no sectario de Jesucristo, compuesta sencillamente de cristianos, ni más ni menos.

63.  Puesto que una semilla siempre da fruto según su tipo, usted puede restaurar la iglesia del Señor tal como era en el primer siglo al:  a)  Predicar las doctrinas humanas.  b)  Predicar una mezcla de la palabra de Dios y las doctrinas humanas.  c)  Predicar la doctrina pura de Cristo, la semilla del reino.

64.  Dios quiere que siempre hagamos su voluntad porque Jesús:  a)  Vendrá después de muchos siglos más.  b)  Ya vino por segunda vez.  c)  Puede venir en cualquier momento del día o de la noche.

65.  Cuando Cristo venga por segunda vez, resucitarán:  a)  Solamente a los justos.  b)  Solamente a los inicuos.  c)  A todos, justos como inicuos.

66.  Cada uno de nosotros será juzgado según:  a)  Los hechos de un sacerdote. b)   Los hechos de nuestros amigos y familiares.  c)  Los hechos de nuestra propia vida.

67.  Después de la muerte, el destino del hombre:  a)  Puede ser cambiado, ya que tendrá una segunda oportunidad.  b)  Puede ser cambiado por las oraciones de sus amigos y familiares.  c)  No se puede cambiar.

68.  ¿Quiénes son los únicos que serán benditos a la segunda venida de Cristo?:  a)   Todos los que pronuncian el nombre del Señor.  b)  Todos los que han sido bautizados.  c)  Todos los que han hecho la voluntad del Señor en todo lo posible.

 

NOTA: Recuerde enviarme el cuestionario para su calificación.  Henrycis52@yahoo.com