LA HISTORIA DE RESTAURACIÓN

 

B.J. Humble  (Parte 7- B )

 

LA SOCIEDAD MISIONERA CRISTIANA AMERICANA

 

A principios de 1849, Campbell reanudó sus esfuerzos para persuadir a la hermandad de la necesidad de una “organización más eficiente” de las iglesias. Puesto que la autonomía de cada iglesia local había sido un principio abrigador del  Movimiento de Restauración, hubo obviamente serios problemas en la propuesta. ¿Cómo podrían las iglesias independientes llevar a cabo una convención para considerar una organización?  ¿Dónde se realizaría?, y ¿aceptaría la hermandad una organización?  Durante 1849 los boletines de la hermandad discutieron estas preguntas, y gradualmente apareció un consenso editorial- una convención general se realizaría en Cincinnati el 23 de octubre de 1849, junto con la reunión anual de la sociedad bíblica.

 

Cuando se reunió la convención de Cincinnati 10 estados estaban representados en las 156 personas presentes. Muchos predicadores prominentes de la hermandad estaban allí, excepto Campbell. Cualquiera que fuera la razón para su ausencia, sus conceptos estaban representados por su yerno W.K. Pendleton y sus hombre cayó sobre las sesiones. Fue del entendimiento general que una de las funciones de la convención sería la organización de una sociedad misionera para la hermandad. Pero no quedó claro como habría de estar relacionada dicha sociedad a la sociedad bíblica. Se sugirió que la sociedad bíblica fuese reorganizada incluyendo un "departamento de misiones", pero tal plan probablemente no hubiera recibido la aprobación de Campbell. Pendleton, por otra parte, propuso que se organizara una sociedad misionera independiente y que se recomendara a la hermandad como el "objeto de importancia principal" en su obra benevolente. Pero esta decisión podría ofender a muchos hermanos que habían estado apoyando la sociedad bíblica.

 

Este fue el problema más difícil que confrontó  la convención. Fue resuelto en la buena tradición norteamericana del compromiso. La convención decidió:

(1)   que una sociedad misionera sería organizada,

(2)   que la sociedad bíblica se recomendaría a la hermandad para su apoyo, y

(3)   que las dos sociedades serían instruidas para trabajar juntas.

 

D.S. Burnet presidió la convención de Cincinnati y ayudó a formar la constitución de la Sociedad Misionera Cristiana Americana. No es de sorprender; entonces, que la constitución para la nueva sociedad misionera fuese hecha de acuerdo a la sociedad bíblica. La constitución estableció que el objeto de la sociedad misionera sería "promover la predicación del evangelio en lugares desprovistos" en todo el mundo. La sociedad consistiría de delegados anuales, miembros permanentes y directores permanentes. Cualquiera podría hacerse miembro permanente contribuyendo con $20 dólares a la sociedad o director permanente contribuyendo $ 100 dólares. Cualquier iglesia podría nombrar un delegado a la convención anual de la sociedad contribuyendo $ 20 dólares a la sociedad. La constitución también proveía para los oficiales (presidente, 20 vicepresidentes, dos secretarias, tesorero y gerentes), una reunión anual de la sociedad entera, y un cuerpo ejecutivo para la transacción de negocios entre las reuniones.

 

La función final de la convención fue autorizar una carta a Alexander Campbell expresando tristeza porque él no había podido asistir a la reunión en informándole que había sido electo presidente de la nueva sociedad misionera. Poco después Campbell escribió que sus expectaciones de la convención se habían "más que realizado" (aunque la sociedad misionera apenas era la "organización general" por la que Campbell abogaba). El retiro sus objeciones de la sociedad bíblica puesto que ahora había sido aprobada por una convención de la hermandad. Campbell también aceptó la presidencia de la sociedad misionera a la que sirvió por el resto de su vida (1849-1866).

 

La primera obra que la sociedad tomó fue enviar a Jerusalén al Dr. James T. Barclay y su familia, de Sccottsville, Virginia. Como dijo Walter Scott, había "magia en el nombre de Jerusalén", y la hermandad respondió ansiosamente a la idea de establecer la iglesia donde había empezado. La familia Barclay y llegó a Jerusalén en 1850 pero el trabajo fue muy desalentador y se descontinuó en 1853 al vislumbrarse la guerra de Crimea en el Medio Oriente. Otras de las primeras actividades de la sociedad misionera incluyeron enviar a Alexander Cross, un esclavo liberado, a Liberia, África, y a  J.O. Beardslee a Jamaica.

 

LA DÉCADA DE LA OPOSICIÓN

 

La sociedad misionera cristiana americana nunca tuvo el apoyo de toda la hermandad. Inmediatamente después de su fundación hubo oposición y esta nunca fue silenciada. Después de la guerra civil la oposición se extendió tanto que finalmente la iglesia fue dividida, aunque debe entenderse que la sociedad misionera no fue el único problema en la división final.

 

Jacob Creath, hijo, fue el más prominentes de los primeros críticos de la sociedad. Cuando Campbell había iniciado la publicación del bautista cristiano en 1823, había rechazado la sociedad misionera. Las iglesias de la época del Nuevo Testamento, escribió Campbell, "no estaban divididas en sociedades misioneras" porque los primeros cristianos "no sabían nada de las innovaciones de los tiempos modernos". Ellos no se atrevían a "cambiarse a una sociedad misionera, sociedad bíblica, sociedad educativa, apoyar espiritualmente o económicamente a ninguna sociedad, no sea que al hacerlo robaran la gloria de la iglesia, y exaltar las invenciones de los hombres sobre la sabiduría de Dios. Ellos actuaban sólo según la capacidad de la iglesia". Obviamente, Campbell había cambiado sus conceptos en el cuarto de siglo entre 1823 y la fundación de la sociedad misionera cristiana americana. Creath le recordó a Campbell de estos primeros conceptos y escribió: "si usted estaba en lo cierto en el bautsita cristiano, usted está equivocado ahora. Si usted está en lo correcto ahora, estaba equivocado antes". Creath hizo la acusación de que los patrocinadores de la sociedad habían "abandonado totalmente" la regla que "la Biblia sola es la religión de los protestantes".

 

También hubo iglesias, y algunos grupos de iglesias, que adoptaron resoluciones oponiéndose a la sociedad misionera la mejor conocida de éstas, adoptada por la iglesia en Conelsville, Pennsylvania, afirmó que la iglesia "no era una sociedad misionera, sino enfáticamente y preeminentemente la sociedad misionera- la única autorizada por Jesucristo". Y si la iglesia era la sociedad misionera divina, "todas las demás sociedades no son solamente anti- escriturales, sino innecesarias".

 

La iglesia de Conelsville también objetó al hecho que la membresía en la sociedad estaba basada en dinero; y ellos reclamaron que la sociedad era "un precedente peligroso- una desviación de los principios" del movimiento de restauración. En mayo de 1850, los cristianos de Virginia llevaron a cabo una reunión general en Emmaus, y adoptaron resoluciones afirmando que ellos no podían trabajar por medio de la sociedad misionera. Puesto que el Dr. Barclay era de Virginia, ellos querían sostener su obra, y plantearon un "esfuerzo estatal independiente" para recaudar fondos para la misión en Jerusalén.

 

El oponente más importante a la sociedad misionera en los años antes de la guerra sin fue Tolberth Fanning. Fanning (1810- 1874), quien vivió la mayor parte de su vida adulta en los alrededores de Nashville, Tennessee, fue el predicador cristiano más influyente en el sur durante los años de 1850 1860. Fanning era un hombre talentoso y de intereses diversos. Ayudó a fundar la sociedad de agricultura de Tennessee y editó su boletín, el Agricultor. Cuando el Franklin College, entrenó a muchos predicadores y editó o varios boletines religiosos. Cuando se fundó la Sociedad Misionera Cristiana Americana, Fanning fue electo vicepresidentes (aunque no estuvo presente en la convención de Cincinnati) y apoyo la sociedad hasta los principios del año 1850. Pero gradualmente, Fanning llegó a dudar de la sociedad misionera. Fundó en 1856  el Gospel Advocate y afirmó que su "propósito principal" de fundar el nuevo boletín era examinar los temas sobre la organización de la iglesia y la cooperación cristiana. El espíritu de los primeros artículos de Fanning en el Gospel Advocate era muy similar al de Alexander Campbell a principios de su bautista cristiano. Fanning escribió: "la iglesia de Dios es la única sociedad de misionera divinamente autorizada como sociedad bíblica, escuela dominical y sociedad de templanza; la única institución en la cual el Padre celestial es honrado... y el hombre no puede a través de ninguna otra agencia glorificar a su Hacedor". Es erróneo para los cristianos "hacer el trabajo de la iglesia por medio de agencias humanas".

 

Fanning reconocía que las misiones foráneas requerían el apoyo económico de muchas iglesias, pero que recomendó que esto debería ser hecho por medio del acuerdo y cooperación de las iglesias y no la sociedad.  Poniendo como ejemplo la misión del Dr. Barclay en Jerusalén, Fanning afirmó que hubiera sido mejor si el Dr. Barclay hubiese sido comisionado por su congregación local y que la iglesia hubiese solicitado ayuda financiera a las iglesias hermanas. De haber sido hecho esto, dijo Fanning, la misión de Barclay habría tenido la autoridad de los ejemplos escriturales a su favor.

 

Durante los años antes de la Guerra Civil una mayoría de cristianos del sur compartían el concepto de Fanning de que no había autoridad bíblica para las sociedades misioneras. Sin embargo no había rechazo para con aquellos que apoyaban la sociedad. En 1859 Fanning asistió a la convención anual en Cincinnati y fue invitado a dirigirse a la convención y describir el trabajo misionero que las iglesias de Tennessee estaban haciendo. Fanning aprovechó la ocasión para declarar qué muchos cristianos del sur no podían apoyar en buena conciencia la sociedad. En seguida él describir como tres congregaciones de Tennessee estaban cooperando "como iglesias sin la ayuda de la sociedad misionera" para sostener a J. J. Trott en el trabajo misionero entre los indios cherokees. Después de estos piquetes a la sociedad, Fanning debió haber alentado a la asamblea cuando dijo:" pero estoy contento al decir, que por lo que he leído en este lugar, somos uno. Entre nosotros hay una fe, un Dios, un cuerpo y un espíritu".

 

De esta manera, al alcanzar la nación un punto crítico hecho historia, vislumbrando la Guerra Civil, también el movimiento de restauración alcanzó un punto crucial. Los cristianos en el Norte y Sur sostenían conceptos opuestos sobre importantes temas doctrinales- si la sociedad misionera era escritural. Sin embargo, todavía estas diferencias no habían producido el sentido de la división.

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