“CUIDADOSAS DE SU CASA”

Tito 2:5

 “Las ancianas asimismo… enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos, a ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa…” (Tito 2:3-5).

 

 

I. “Considera los caminos de su casa, y no come el pan de balde” (Proverbios 31:27).

A.   Suple las necesidades de su familia (Proverbios 31:13, 15,19).

B.  “Alarga su mano al pobre, y extiende sus manos al menesteroso” (Proverbios 31:20).

C.  Anima y desarrolla a los suyos.

1.   Su marido es conocido a las puertas, cuando se sienta con los ancianos de la tierra” (Proverbios 31:23).

2.   “Se levantan sus hijos y la llaman bienaventurada…” (Proverbios 31:28).

 

II. Deben “… amar a sus maridos y a sus hijos…” (Tito 2:4).

A.   “La mujer virtuosa es corona de su marido; mas la mala, como carcoma en sus huesos” (Proverbios 12:4).

B.  Requisitos para la viuda enlistada: “…que tenga testimonio de buenas obras; si ha criado hijos; si ha practicado la hospitalidad; si ha lavado los pies de los santos; si ha socorrido a los afligidos; si ha practicado toda buena obra” (1ª  Timoteo 5:10).

 

III. Nos sirven de ejemplo algunas mujeres cristianas:

A.   Dorcas; “Esta abundaba en buenas obras y en limosnas que hacia… le rodearon todas las viudas, llorando y mostrando las túnicas y los vestidos que Dorcas hacia cuando estaba con ellas” (Hechos 9:36-39).

B.  Lidia: “… nos rogó diciendo: Si habéis juzgado que yo sea fiel al Señor, entrad en mi casa, y posad” (Hechos 16:14-15).

C.  Loida y Eunice:

1.   “… trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habité primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también” (2ª  Timoteo 1:5).

2.   “… desde le niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús” (2ª  Timoteo 3:14-17).