“Y VOSUTROS, PRDRES…”

Efesios 6:4

 

Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor” (Efesios 6:4).

 

 

I. La enseñanza y la amonestación siempre han constituido parte del plan de Dios.

A.   “Por tanto, guárdate, y guarda tú alma con diligencia, para que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto… antes bien, las enseñaras a tus hijos, y a los hijos de tus hijos” (Deut. 4:9-11).

B.  “Y estas palabras… estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos…” (Deuteronomio 11: 18-21).

C.  “Y las enseñareis a vuestros hijos…” (Deuteronomio 11:15-21).

D.  “… y cuando vuestros hijos preguntaren a sus padres mañana, diciendo: ¿qué significan estas piedras? declararéis a vuestros hijos” (Josué 4:1-7, 21, 22).

E.   “Y todos tus hijos serán enseñados por Jehová” (Isaías 54:l3).

 

II. “Escrito está en los profetas: Y serán todos enseñados por Dios” (Juan 6:44-45).

A.   “Instruye al niño en su camino, y aun cuan do fuere viejo no se apartará de él”. (Proverbios 22:6).

B.  “… criadlos en disciplina y amonestación del Señor” (Efesios 6:1-4).

C.  “… desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras…” (2ª  Timoteo 3:14- 17; 2:15).

 

III. “Pero es necesario que el obispo… tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad”  (1ª  Timoteo 3:2-4).

A.   “Castiga a tú hijo en tanto que hay esperanza; mas no se apresure tu alma para destruirlo” (Proverbios 19:18).

B.  “Corrige a tu hijo, y te dar descanso, y dar alegría a tu alma” (Proverbios 29:17)

C.  “Y le mostraré que yo juzgaré su casa para siempre… porque sus hijos han blasfemado a Dios, y el no los ha estorbado” (1ª  Samuel 3:13).

III. “Corona de los viejos son los nietos, y honra da los hijos, sus padres” (Prov. 17:8).

A.   “Mucho se a1aqrará al padre del justo, y el que engendra sabio se gozar con él (Proverbios 23:24).

B.  “El hijo sabio alegrar al padre, pero el hijo necio es tristeza de su madre” (Proverbios 10:1).

C.  “El hijo necio as pesadumbre de su padre, y amargura a la que dio a luz”  (Proverbios 17:25).