“EL VERBO ERA DIOS”

(Juan 1:1,13)

 

(Lección 1)

De la serie: Juan el Evangelio

 

 

       En la portada de una edición reciente U.S News & World Report, los editores de esta revista se hacían la siguiente pregunta: ¿quién fue Jesús?. En sus páginas anteriores informaban acerca de algunos debates académicos sobre la personalidad de aquél que llamamos (Señor):

 

     “Durante los dos últimos años, Jesús ha sido representado de varias maneras, a veces como mago y sanador, otras como revolucionario social y religioso, y como un campesino filósofo de ideas radicales. Un autor, incluso, propuso la teoría de que Jesús fue el líder de la comunidad de los rollos del mar muerto, en Quimran;  que él había sobrevivido a la crucifixión, y que se había casado dos veces y que había sido el padre de tres hijos”

 

   La revista Newsweek destacó en su portada un reportaje similar en 1994, el cual trataba sobre "la muerte de Jesús" uno de los artículos se basó en las opiniones de un grupo de 77 eruditos liberales, conocidos como "el seminario Jesús". Estas personas se reúnen dos veces al año para deliberar sobre la persona de Jesús, sobre lo que éste fue lo que en realidad hizo. Una de las más curiosas prácticas de ellos ha sido la de someter a votación la autenticidad de ciertos pasajes específicos de los evangelios. A cada uno de ellos se le da una sarta de 4 abalorios o cuentas de diferentes colores; cuando llega el momento de dar el voto, ellos simplemente depositan las cuentas del color que corresponda. Las cuentas rojas indican que ellos están de acuerdo en que Jesús en verdad dijo o hizo lo que el texto dice. Las cuentas rosadas indican que ellos creen que Jesús dijo o hizo algo parecido a lo que el texto describe. Las cuentas grises indican que ellos dudan de que Jesús haya dicho o hecho lo que el texto relata, y las cuentas negras representan la seguridad que tienen, de que Jesús jamás pensó ni hizo nada, tal como el texto no declara. Las siguientes declaraciones de la mayoría de los integrantes del "seminario de Jesús", son escandalosas, y en mi opinión, ¡blasfemas!

 

   Este Jesús "histórico" no obró milagros, pero si tenía cierta capacidad para salvar, tenía en don de ayudarle a la gente a sentirse aliviada de sus trastornos emocionales mediante la aceptación y el amor. Él se pronunciaba a favor de un reino de Dios en el que imperaba en forma absoluta la igualdad-un reino para el cual no había que esperar que llegara un cierto día del juicio, sino uno que debía instaurarse aquí y ahora. Él quería que la gente experimentara la comunión directa con Dios, sin el estorbo que representaba las jerarquías del templo y del estado. Las autoridades lo ejecutaron de modo casi casual, después de haber causado un disturbio en Jerusalén durante la Pascua. Jesús continúa viviendo en el corazón de sus seguidores, tanto antiguos como nuevos, pero no resucitó corporalmente entre los muertos. Después de bajar su cuerpo de la Cruz, es probable que lo enterraran en un sepulcro superficial-de modo que pudieran habérselo comido los perros.

 

   La personalidad de Jesús es tema de debate, no sólo en los círculos de erudición hoy día, sino también  ¡en los hogares, en los cafés, y en las esquinas de las calles alrededor de todo el mundo!  Hay quienes sostienen que él fue un "buen hombre". Otros piensan que él fue "un destacado maestro". Todavía otros argumentan que él fue "el hombre más sabio que jamás vivió". La mayoría de la gente en todo el mundo tiene algo que decir acerca de quién fue en realidad Jesús de Nazaret.

 

   Y al fin, ¿qué conclusiones hemos destacado, usted y yo, de toda esta problemática?. A pesar de que estoy totalmente en desacuerdo con las opiniones expresadas en los dos seminarios anteriores, y de que me preocupan muchos de los conceptos que mucha gente tiene de Jesús, me fascina el hecho de que casi 2000 años después de que él viviera sobre la tierra, la gente todavía se pregunta acerca de Jesús: " ¿Quién fue éste hombre?". ¡Las buenas nuevas para nosotros es que el evangelio según Juan a comienzo con una respuesta definitiva para tal pregunta!.

 

EL VERBO  (1:1-5).

   "En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios". Juan no mencionó dato alguno acerca del nacimiento y niñez de Jesús. El lugar de ello, se remontó al "principio". Para los que están familiarizados con el Antiguo Testamento, estas palabras le suenan como un eco de (Génesis 1:1). Para dar a conocer y explicar quién es Jesús, Juan tuvo que remontarse hasta el "principio" mismo. Antes de que el mundo existiera, Jesús existía.

 

   La frase que se usa para dar a conocer a Jesús, es "el Verbo" aunque Juan no dice que Jesús es "el Verbo", sino hasta en los versículos del 14 al 18, en el versículo 1 él utiliza esa frase para describirlo. "El Verbo" es la palabra "logos" en griego, la cual tenía significados diferentes para los lectores judíos y gentiles. Para los judíos, "el Verbo" era el poder activo de Dios, el cual creó el mundo y lo sustenta. Esto es lo que se dice del "Verbo" en (Génesis 1 y 2, y en Isaías 55:3, 11). Los judíos recordaban que Dios había dicho: "Sea la luz", y fue la Luz (Génesis 1.3). La palabra de Dios es en efecto poderosa.

 

   Cuando los gentiles oían la frase "el Verbo", ésta les recordaba la forma como los filósofos griegos la había utilizado. Consideraban que "el Verbo" era una fuerza impersonal que le daba orden y propósito al universo. En las palabras de un comentarista del Nuevo Testamento, es probable que la idea del "Verbo" que tenía la mayoría de la gente, es muy parecida a la idea de la "Fisión Nuclear" que tenemos muchos de nosotros. Puede que no seamos capaces de dar una descripción minuciosa de lo que es “Fusión Nuclear”, pero la conocemos su suficiente como para respetarla, temerla, y posiblemente hasta para hablar de ella.

 

   Cuando Juan utilizó la frase "el Verbo" para dar a conocer a Jesús, él estaba haciendo afirmaciones sorprendentes para judíos y para gentiles. Este Jesús, del cual él estaba describiendo, era una expresión de la voluntad de Dios, el poder creador que dio origen al universo, la energía en la cual subsiste toda la vida. Esto es lo que (Colosenses 1:15 –17) dice: "El es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. Porque en él fueron creadas, las cosas, las que haya en los cielos y las que haya en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él. Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten”

 

   Independientemente de la idea que la gente se forme al oír la frase "el Verbo", ellos sin duda se daba cuenta de que Juan, al dar comienzo a su evangelio de esta manera, estaba haciendo audaces afirmaciones acerca de quién estaba describiendo. En una rápida sucesión de frases descriptivas, Juan declaró que "el Verbo estaba con Dios", que "el Verbo era Dios", que "todas las cosas por él fueron hechas", y que "en él estaba la vida". El propósito de Juan no era tratar de convencer a la gente de que Jesús era un gran maestro, o un hombre sabio; sino declarar que Jesús era divino, que él poseía la naturaleza de Dios.

 

LA LUZ DE LA VIDA  (1:6-8).

   Después de las sorprendentes afirmaciones de los primeros cinco versículos, Juan le dedicó los siguientes tres versículos a una polémica sobre Juan el Bautista. Aunque la mayoría de nosotros consideramos a Juan el Bautista un gran profeta, a la altura de Elías o Jeremías, mucha gente del siglo primero lo consideró mucho mayor que eso. Algunos incluso lo confundieron con el Cristo. Juan el Bautista era tan estimado y hablaba con tal fuerza que, algunas veces, hasta tuvo que decirlo llanamente: "yo no sólo el Cristo".

 

   Esta confusión fue la causa de que aquel escritor de este evangelio especificara que Juan el Bautista era un importante testigo de Jesús, pero que no debía poder confundírsele con este: "Juan vino por testimonio, para que diese testimonio de la luz, a fin de que todos creyesen por él. No era en la luz, sino para que diese testimonio de la luz" al decir esto acerca de Juan el Bautista, el escritor estaba declarando que no había nadie, ni siquiera el gran Juan el Bautista, que se acercara a lo que Jesús era. Solamente Jesús es "el Verbo".

 

EL QUE FUE RECHAZADO (1:9-11).

   Si Jesús era, en verdad, el Verbo divino, ¿por qué tantos lo rechazaron?. Juan abordó frontalmente esta trágica ironía cuando dijo: "En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le conoció. A los suyo vino, y los suyos no le recibieron" (1:10-11). El creador del mundo fue rechazado por el mundo que él creó. Juan no permitió que el problemático rechazo del que fue objeto Jesús por parte del mundo, le impidiera a él aferrarse a las afirmaciones que anteriormente hiciera acerca de aquél. Para Juan, el hecho de que Jesús fuera rechazado era más, una señal de la condición del mundo, que de la grandeza de Jesús. Jesús sigue siendo "aquella luz verdadera"(1:9), aunque un mundo en tinieblas le vuelva la espalda a él.

 

   El hecho de que Jesús fue rechazado por el mundo que él había creado, es como la siguiente parábola acerca del hombre que regresar a casa después de un día difícil de trabajo: estaba exhausto por los esfuerzos del día, alegre por haber terminado su trabajo, esperando con ansiedad llegar a casa y estar con su familia. Sus pasos son más rápidos cuanto más cerca está de su casa. Hurga en sus bolsillos buscando su llave, pero no está aquí; por alguna razón la extravió. Pero no importa; la familia está en casa. Así que, camina hasta la entrada principal, y llama a la puerta. Pero nada sucede. Nadie le abre. Están allí y saben que él está a la puerta. Alguien corre la cortina de la ventana 1 cm, y unos ojos que él conoce perfectamente lo miran. Pero lo dejan parados allí.

   Es inconcebible que el cabeza de una familia sea ignorado y rechazado de esta manera por parte de aquellos que él ama y sostiene. No obstante, eso fue exactamente lo que sucedió cuando Jesús vino al mundo.

 

EL SALVADOR DEL HOMBRE ( 1:12 -13).

   La dramática introducción de Juan no termina dejando un sabor amargo. Más bien, termina con una nota esperanzadora de salvación. No todos le habían vuelto sus espaldas a Jesús. Había algunos, incluidos los lectores de Juan, que habían escogido seguir al Maestro de Nazaret esto fue lo que Juan declaró: "Masa todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios". Esta fue la razón por la cual se escribió el evangelio de Juan. Habrá algunos escucharán y llegarán a creer, y creyendo recibirán vida en el nombre de Jesús.

 

CONCLUSIÓN:

   Tendrá alguna relevancia todo este discurso sobre el principio, sobre "el Verbo", en nuestras vidas, el lunes cuando damos comienzo a una nueva semana de trabajo. Desde luego que sí. Tiene toda la relevancia del mundo. Jesús no fue un hombre cualquiera. El es mucho más que un gran maestro, mucho más que un profeta sabio o un poderoso líder. El es Dios. Si nosotros escogemos creer en él, pronto descubriremos que nada en este mundo es tan importante como Jesús, y que nada en este mundo importa tanto, como conocer a éste.

 

   Es el Jesús del evangelio de Juan, no él Jesús atenuado en la cultura popular, el que nos invita a venir a él a recibir la salvación. Si él fuera un simple hombre tal invitación sería de poco valor. Aún si verdaderamente fuera un gran hombre, pero no más que esto, tal limitación todavía sería algo que podríamos escoger pasar por alto. En vista de que él es el divino Verbo de Dios, ¿podrá algunos de nosotros tener la audacia de tomar a la ligera su invitación?.

" Masa todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de Barón, sino de Dios”.  cisnerosme@yahoo.com.mx   http://henrycis.net