“EXÉGESIS”

 

>EL PRINCIPIO DE LA INTERPRETACION PRIVADA<

 

  La Biblia sigue siendo el mayor éxito de librería de nuestros países. Puede que muchas de ellas sirvan meramente  como decoración o como un lugar para guardar fotos y disecar flores, y también para exhibirse en un lugar prominente. Debido a la facilidad de acceso a la Biblia, nos resulta fácil olvidar el precio que fue pagado por el privilegio de poseer una Escritura en nuestra propia lengua.

 

I:- MARTIN LUTERO Y LA INTERPRETACION PRIVADA.

A.   Dos de los grandes legados de la reforma fueron el principio de la interpretación privada y la traducción de la Biblia a la lengua vernácula. Los dos principios van de la mano y fueron logrados tras mucha controversia y persecución. Infinidad de personas pagaron con su vida, quemados en la hoguera (principalmente en inglaterra) por atreverse a traducir la Biblia al idioma vernáculo. Uno de los mayores logros de Lutero fue la traducción de la Biblia al Alemán. Con el fin de que cualquier persona letrada pudiera leerla por sí misma.

B.   Fue el mismo Lutero quien en el siglo XVI enfocó nítidamente la cuestión de la interpretación privada de la Biblia. En la famosa respuesta del reformador a las autoridades eclesiásticas e imperiales de la Dieta de Worms se hallaba implícito ese principio.  Cuando se le pidió que se retractara de sus escritos, Lutero contesto: “A no ser que yo sea convencido por las sagradas escrituras o por razón evidente, no puedo retractarme, pues mi conciencia es cautiva de la palabra de Dios, y el actuar contra la conciencia no es ni correcto ni seguro”. Esta es mi posición, no puedo tomar ninguna otra, así Dios me ayude”.

C.   Note que Lutero dijo: “A no ser que yo sea convencido...” En debates anteriores en Leipzig y Augsburgo, Lutero se había atrevido a interpretar la Escritura en froma contraria a las interpretaciones establecidas por los papas y por los concilios de la iglesia. El hecho de que fuese tan atrevido le ganó la repetida acusación de arrogante por parte de los miembros del clero. Lutero no tomó esos cargos a la ligera, sino que agonizaba sobre ellos. El creía que podía estar equivocado, pero insistía en que los papas y los concilios también podían errar. Para él solamente una fuente de verdad estaba libre de error. Dijo: “Las Escrituras jamás se equivocan”. Por tanto, a menos que las figuras de la iglesia pudieran convencerle de su error, él se sentía moralmente obligado a seguir adelante con lo que su conciencia sabía que la Escritura enseñaba. Con ésta controversia nació, bautizado con fuego, el principio de la interpretación privada.

A.   Tras la valiente decoración de Lutero y su subsiguiente trabajo de traducir la Biblia al Aleman en Wartburg, la iglesia católica Romana no permaneció inactiva. Movilizó sus fuerzas en una contra ofensiva de tres puntos conocida como la contrarreforma Una de las púas más afiladas del contraataque fueron las acusaciones contra el protestantismo formuladas por el Concilio de Trento. Ëste discutió mucho de las cuestione suscitadas por Lutero y otros Reformadores; entre ellas la de la interpretación privada. El concilio expresó: “Para controlar los espíritus desenfrenados (el concilio) decreta que nadie, basándose en su propio juicio, podrá en asuntos de fe y moral referentes a la edificación de la doctrina cristiana, trastornando las Sagradas Escrituras de acuerdo con sus propos conceptos, presumir de interpretarlas contrariamente al sentido de la santa madre iglesia, a quien pertenece el derecho de juzgar por su sentido de interpretación verdaderos, ha mantenido o mantiene, o incluso en contra de la enseñanza unánime de los padres, a pesar de que tales interpretaciones en ningún momento deberían ser publicadas

1.    ¿Capta usted el sabor de esta proclama? La declaración dice, entre otras cosas, que es la responsabilidad del departamento de enseñanza de la iglesia de interpretar las Escrituras  y declarar su significado.

2.    Este no debiera ser un asunto de juicio u opinión privada. Esta declaración de Trento fue claramente concebida para responder al principio de interpretación privada defendido por la Reforma.

3.    Sin embargo, si examinamos detenidamente esta decoración, podemos ver que contiene un malentendido muy serio en cuanto al principio reformador. ¿Promovieron los Reformadores la noción de desenfreno? ¿Significa la interpretación privada de la Biblia que un individuo tiene el derecho de interpretar las Escrituras en una forma antojadiza, caprichosa, sin ninguna restricción?  ¿debe en individuo tomar en serio las interpretaciones de otros, tales como los que se especializan en enseñar las Escrituras?. Las respuestas a estas interrogantes son obvias.

4.    Los reformadores también se preocupaban por las formas y los medios de controlar la anarquía mental. (Esta es una de las razones por las que  trabajaron tan arduamente para delinear los principios sólidos de la interpretación Bíblica como un dique a la interpretación extravagante) Pero la forma en que ellos buscaron el control del pensamiento anárquico no fue declarado que las enseñanzas de los maestros eran infalibles.

 

II: LA INTERPRETACION PRIVADA JAMAS SIGNIFICO QUE LOS INDIVIDUOS TUVIERAN DERECHO A TRASTORNAR LAS ESCRITURAS.

A.   El término más crucial que aparece en la declaración de Trento es la palabra “trastornar” Trento dice que nadie tiene el derecho particular de trastornar las Escrituras. Con ellos los Reformadores estaban completamente de acuerdo. La interpretación privada jamás significó que los individuos tuvieran derecho a trastornar las Escrituras.

B.   Con el derecho a la interpretación privada viene la sobria responsabilidad de la interpretación exacta. La interpretación privada da licencia para interpretar, pero no para trastornar.

C.   Cuando volvemos la vista al periodo de Reforma y vemos la respuesta brutal de la inquisición y la persecución de aquellos que tradujeron las Escrituras a la lengua vernácula para hacerlas accesibles a los laicos, ¡nos horrorizamos!. Nos preguntamos como los príncipes de la iglesia Católica Romana podían ser tan corruptos como para torturar a las personas por leer la Biblia. Nos deja perplejos, inclusive, el hecho de leer tales cosas. Sin embargo, lo que con frecuencia pasamos por alto, es que había muchas personas bien intencionadas involucradas en ello. Roma estaba convencida de que, si se ponía la Biblia en manos de un laico sin preparación y se le permitía interpretar el Libro, surgirían discusiones grotescas que llevarían a las ovejas a la deriva, probablemente al tormento eterno. Por tanto para proteger a las ovejas de embarcarse en un curso de autodestrucción segura, la iglesia recurrió al castigo corporal, aun al punto mismo de la ejecución.

D.   Lutero estaba enterado de los peligros de tal movimiento, pero estaba convencido de la claridad de la Escritura. Por lo tanto, aunque los peligros de la distorsión fuesen grandes, él pensó que el beneficio de exponer a las multitudes a un mensaje básicamente claro del evangelio podría aportar más a la salvación eterna que a la ruina eterna. El estaba inclinado a asumir el riesgo de girar la válvula que podría “abrir la compuerta de iniquidad”.

E.   La interpretación privada dio acceso a los laicos a la Biblia, pero no terminó con el principio del clero educado. Retrocediendo a los días Bíblicos, los Reformadores reconocieron que en las prácticas y en las enseñanzas del Antiguo y del Nuevo Testamento había un lugar significativo para el “rabí” el “escriba” y el ministerio de la enseñanza. El hecho de que los maestros debían ser conocedores de lenguas, costumbres, historia y análisis literario antiguos es aún un factor importante en la iglesia.

F.    La doctrina famosa de Lutero acerca del “sacerdocio de todos los creyentes” ha sido con frecuencia mal interpretada. No significa que no haya distinción entre el clero y el lacado. La doctrina simplemente afirma que cada individuo cristiano tiene un papel que desempeñar y una función que mantener en el ministerio total de la iglesia. Todos, en cierto sentido, somos llamados a ser proclamadores de las buenas nuevas de Cristo. Pero esto no significa que la iglesia local no tenga supervisores o maestros (ancianos u obispos).

G.  Mucha gente a llegado desencantarse con la iglesia organizada en nuestra cultura actual. Algunos se ha ido en dirección a la anarquía eclesiástica. De la revolución cultural de los años 60’s, con el advenimiento del movimiento de Jesús y la iglesia subterránea, vino el clamor de la juventud: “No necesito acudir a ningún pastor; no creo en ninguna iglesia organizada o un gobierno estructurado del cuerpo de Cristo” En manos de estas personas el principio de la interpretación privada podría ser una licencia para el subjetivismo radical.

 

III: OBJETIVIDAD Y SUBJETIVIDAD.

A.   El gran peligro de la interpretación privada radica en el subjetivismo en la interpretación Bíblica. El peligro está más extendido de lo que aparenta a primera vista. Yo lo veo manifestado muy sutilmente en el curso de la discusión y el debate teológico.

B.   Recientemente participé en un jurado con eruditos de la Biblia. Discutimos los pros y los contras de cierto pasaje en el  Nuevo Testamento, cuyo significado a aplicación eran debatibles. Uno de los eruditos del Nuevo Testamento dijo en su declaración de apertura: “Yo pienso que debemos ser abiertos y honesto en cuanto a la manera de abordar el Nuevo Testamento. En el análisis final leemos lo que queremos leer, y eso está bien”. Yo no podía creer lo que oía. Quedé tan aturdido que no lo contradije. Mi estado de shock  se mezcló con una sensación de inutilidad ante la posibilidad de un intercambio significativo de ideas. Es raro que un erudito exponga sus prejuicios tan abiertamente  y en público. Todos podemos luchar contra la tendencia pecaminosa de leer en la Escritura lo que queremos encontrar. Sin embargo, confió en que hay medios disponibles para controlar esa tendencia.

C.   Esta fácil aceptación del espíritu subjetivista en la interpretación Bíblica prevalece igualmente a nivel popular. En muchas ocasiones, después de discutir el significado de cierto pasaje, la gente contradice mis declaraciones diciéndome: Esa es su opinión. ¿Qué puede significar tal comentario?

1.    Primero, es perfectamente obvio a todos los presentes que una interpretación que yo ofrezco como mi propia es mi opinión. Yo soy el que acaba de darla. Pero no creo que eso sea solamente lo que la persona tiene en mente.

2.    Un segundo significado es el de un rechazo implícito, que señala culpa por falacia de asociación. Señalando que la opinión ofrecida es mía, la persona siente quizás que eso es todo lo necesario para refutarla, ya que todos conocen  la conjetura tácita; cualquier opinión que salga de mí debe ser errónea, porque él jamás ha tenido, y nunca podrá tener, la razón. Sin embargo, por hostiles que sean las personas en cuanto a mis opiniones, dudo que eso sea lo que intentan decir cuando afirman: Esa es su opinión.

3.    Creo que una tercer alternativa es la que casi todos intentan decir: “Esa es su interpretación, y está bien para usted”. No estoy de acuerdo, pero mi interpretación es igualmente válida. Aunque nuestras interpretaciones se contradigan, las dos pueden ser verdad. Lo que usted quiera es verdad para usted, y lo que yo quiera es verdad para mí. ¡Esto es subjetivismo!.

D.   Subjetivismo y subjetividad no son la misma cosa. Decir que la verdad contiene un elemento subjetivo es una cosa; decir que es totalmente subjetiva es bastante diferente. Para que la verdad o la mentira tengan algún significado en mi vida me deben implicar en alguna forma. El comentario: “Está lloviendo en San José” puede ser verdad objetivamente, pero no me afecta. Se podría convencer de que sí me afecta si, por ejemplo, se pudiera demostrar que junto con la lluvia hay un severo granizo que destruye las cosechas de flores en las que invertí mi dinero. Entonces el comentario adquiere una importancia subjetiva para mí. Cuando la verdad de un asunto me toca, ése es un asunto subjetivo. La aplicación de un texto Bíblico a mi vida puede traer consigo fuertes alusiones subjetivas. Pero eso no es a lo que nos referimos con subjetivismo. El subjetivismo ocurre cuando trastornamos el significado objetivo de los términos para adaptarlos a nuestro propio interés. El decir: "Está lloviendo en San José”, puede no tener ninguna importancia en mi vida si estoy en Buenos Aires, pero las palabras siguen siendo significativas. Es importante para las personas que viven en san José, así como para las plantas y los animales.

E.   El subjetivismo ocurre cuando la verdad de una declaración no se extiende ni se aplica meramente al sujeto, sino cuando es determinada en forma absoluta por dicho sujeto. Para evitar la dispersión de las Escrituras, debemos evitar el subjetivismo desde el principio.

F.    Al buscar un entendimiento objetivo de las escrituras no estamos reduciendo ésta a algo frío, abstracto, y sin vida. Lo que estamos haciendo es tratar de entender lo que la palabra dice en su contexto antes de llegar a la tarea igualmente necesaria de aplicarla a nuestra vida. Un comentario en particular puede tener numerosas y posibles aplicaciones personales, pero solamente puede tener un significado correcto. Las interpretaciones opcionales que se contradicen y son obviamente exclusivas no pueden ser verdad, a no ser que Dios esté mintiendo. Nos interesa fijarnos metas de sólida interpretación Bíblica. 

1.    La primera de ellas es llegar al significado objetivo de las Escrituras y evitar las trampas de la distorsión causadas por permitir que las interpretaciones sean gobernadas por el subjetivismo.

2.    Los eruditos hacen una diferencia necesaria entre lo que ellos llaman la “exégesis” y eiségesis Exégesis significa explicar lo que la escritura dice. La palabra viene del griego y significa “guiar fuera de”. La clave de la exégesis se encuentra en el prefijo “ex” el cual significa “de” o “fuera de”. Hacer exégesis de la Escritura es extraer el significado de las palabras, ni más ni menos. Por otra parte el término:  Exégesis tiene la misma raíz, pero el prefijo es diferente. El prefijo “eis” viene también del griego y significa “adentro”. Por lo tanto, exégesis implica leer dentro de un texto algo que no está allí. La exégesis es una empresa objetiva. La exégesis implica un ejercicio subjetivo.

G.  Todos tenemos que luchar contra el problema del subjetivismo. Frecuentemente, la Biblia dice cosas que no queremos oír. Por un lado, podemos ponernos tapones en los oídos y vendas en los ojos. Sin embargo, es más fácil y mucho menos doloroso criticar la Biblia que permitir que ella nos critique a nosotros. Con razón a menudo Jesús concluía sus palabras diciendo: “El que tenga oídos para oír oiga” (Lc. 8:8; 14:35).

H.   El subjetivismo no solamente produce error y distorsión, sino que también engendra arrogancia. Creer lo que creo simplemente por lo que creo o discutir que mi opinión es la correcta meramente por ser mi opinión es el máximo de la arrogancia. Si mis puntos de vista no pueden pasar la prueba del análisis objetivo y de la verificación, la humildad me exige que los abandone. Pero el subjetivista tiene la arrogancia de mantener su posición sin base ni corroboración objetiva. El decirle a alguien: “Si te gusta creer lo que quieres creer, está bien; yo creeré lo que quiera creer, aparente humildad sólo en la superficie”.

I.       Los puntos de vista privados deben ser evaluados a la luz de la evidencia y la opinión externa. Nadie sobre la faz de esta tierra tiene un entendimiento puro de la Escritura. Todos tenemos algunos puntos de vista y mantenemos algunas ideas que no son de Dios. Tal vez si supiéramos exactamente cuales de nuestros puntos de vista son contrarios a los de Dios, los abandonaríamos. Pero esa selección es muy difícil. Por tanto, nuestros puntos de vista necesitan la tabla de la armonía y el acero templado de la investigación y la experiencia de otras personas.