EFESIOS

 

Muertos o vivos

(8)

(Efesios 2:1-7)                                                                                             

   En 1974 el temerario acróbata Evel Knievel convenció a miles de personas de que él podía saltar con éxito por encima del cañón del Snake River en Idaho, piloteando una motocicleta propulsada por un cohete. Fueron cerca de 20.000 los que pagaron para ver el evento en persona. Otros que sumaban más de 1.000.000 compraron boletos para verlo en una transmisión a circuito cerrado en teatros por todo el país de los Estados Unidos.

   Knievel no logró saltar el cañón. El paracaídas de su sky-cycle se le abrió prematuramente justo antes de que comenzara el salto. El temerario y su motocicleta simplemente flotaron hasta caer al suelo.

   No obstante, Knievel, viajó a través del cañón una distancia mayor que la que cualquiera de nosotros hubiera viajado si lo intentáramos con nuestros vehículos a alta velocidad subiendo por una rampa volando a través del cañón. Algunos carros podrían lograr ir más allá que mi carro, pero ningún carro podría hacer el salto con éxito. Todos se estrellarían.

   Cuando de vivir la vida se trata, la gente varía. Si comparamos a una persona con otra, puede ser que una haga el bien más a menudo y en mayor grado que otra. No obstante, en comparación con un Dios santo, todas las personas se quedan rezagadas en cuanto a la bondad. No hay nadie que pueda saltar a través del cañón que separa al hombre pecador del Dios Santo.

   La persona más desinteresada, preocupada, y generosa que jamás haya vivido, necesita el poder salvador de Dios en la misma medida que lo necesitaban Adolfo Hitler y Charles Manson el líder de culto sectario. Por comparación, las vidas de ellos no son igualmente pecaminosas, pero están igualmente separados de Dios e igualmente muertos en pecado.

   No hay pecador que esté mejor preparado espiritualmente que cualquier otro. Separados del poder salvador de Dios, ninguno de nosotros está más cerca de Dios que un borracho, narcotraficante, o autor de pornografía. Si usted está muerto en pecados, significa que lo está definitivamente.

   Las buenas nuevas es que el poder de Dios es suficiente para hacer por usted lo mismo que hizo por Cristo. El poder de Dios resucita muertos. Ésta es la verdad que afirma Efesios 2.1-7: Dios muestra su gran poder cuando lleva a los pecadores de la muerte a la vida por medio de Jesucristo.

DIOS DESCRIBE LA CONDICIÓN DE LOS PECADORES SEPARADOS DEL PODER DE DIOS

Esto fue lo que Pablo les dijo a los cristianos de Éfeso:

    “Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás” (Efes. 2:1-3).

   Pablo pintó un feo cuadro de lo que es la condición de la persona antes de venir a Cristo. Estos versículos describen una situación tan horrenda que solo el poder de Dios puede superarla.  Son por lo menos cinco afirmaciones las que se hacen:

1)  Estábamos muertos (v 1):

    Esta declaración resume nuestra situación.  No era que simplemente estábamos muriendo, o severamente heridos, o desesperadamente enfermos. Estábamos muertos para Dios.  Nuestros espíritus no tenían vida en ellos. Trágicamente, una persona perdida no se da cuenta de cuan muerta realmente esta.  Un hermano dice que su amigo  llamado Bob no se convirt en cristiano, sino hasta que llego a los treinta años. Una vez me dijo: En aquel tiempo no creía que me estaba perdiendo de nada.  Mi vida no parecía vacía del todo".  Muchos de nosotros nos podemos identificar con Bob.  Hubo días, meses y años cuando algunos de nosotros creíamos que estábamos vivos, haciendo lo que queríamos, viajando por el "carril rápido" de la v ida.  Durante ese tiempo no teníamos idea de cuan completamente muertos estábamos en el centro mismo de nuestro ser.

2. Seguíamos la comente del mundo (v 2)

    La palabra "mundo" ocurre 186 veces en el Nuevo Testamento en griego, y casi todas las veces tiene que ver con el mal.  El "mundo" es aquella parte de la creacn que está al margen de la voluntad de Dios.  Es la visión de mundo que se rehúsa a tomar a Dios con seriedad.  Esta visión de mundo secular es la que prevalece hoy día.  Ella exalta el placer instantáneo.  Las cosas más importantes de la vida para la gente que tiene este marco de referencia son sexo, comida, bebida, vacaciones, ropas, dinero y disfrute.  La visión de mundo secular domina las tramas de los "Bestseller" de pasta suave.  Se muestra en el arte moderno, en los programas de televisión, y en los filmes a los cuales la gente acude en masa.  La visión de mundo secular hace relativa la moral.  Lo bueno y lo malo se apartan para dar lugar a lo que se prefiere en lo personal.

3.  Estábamos bajo el control de poderes malignos.

     El versículo 2 dice que no sólo seguíamos la corriente de este mundo, sino que también la del "príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia".  Satanás es el "príncipe de este mundo" (Juan 12:31), "el príncipe de los demonios" (Mateo 9 34), y "el dios de este siglo" que "cegó el entendimiento de los incrédulos" (2ª  Corintios 4:4).  Satanás personifica la rebelión en contra de Dios.  Antes de venir a Cristo, nosotros estábamos, consciente o inconscientemente, sujetos a la influencia maligna de Satanás.  Compartíamos la misma y letal longitud de onda del diablo mismo. Él tenía una línea directa, libre de estática por la cual llegaba a nuestras mentes

4.   Vivíamos para agradar la carne (v 3a)

     La palabra "carne" se traduce del griego sarx.  Esta se refiere a la humanidad en su estado de pecaminosidad.  Es la disposicn que desarrollamos a hacer lo que preferimos, sin remordimiento, en oposición a Dios.

5.  Estatuamos condenados (v 3b).

     Pablo dijo que "éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás".  La santidad de Dios requiere que al pecado se le responda con ira santa.  Dios abomina el pecado cuando sea, donde sea, con quien sea que se muestre.  La palabra del griego de la cual se traduce "ira" (del griego orge) significa "la fuerte y continua reaccn del Dios santo en contra del mal en todas sus formas"

   Pablo hizo una descripción gráfica de la vida fuera de Cristo.  Estábamos muertos. Estábamos siguiendo la corriente del mundo.  Estábamos bajo el control de poderes malignos.  Estábamos dedicados a agradar la carne.  Estábamos condenados ante la presencia de Dios.

   Puede ser que alguien diga.  "Un momento, ¿y qué hay de las personas que viven vidas decentes?.  No son criminales. Son buenos vecinos.  No tienen sus vidas hechas un desorden.  ¿Cómo podría esta descripción aplicársele a tales?".  Me encanta la forma como John MacArthur aclaro esto:

   “El que todos los hombres separados de Dios sean pecaminosos no significa que toda persona es igualmente corrupta e inicua.  Veinte cadáveres en un campo de batalla podrían estar en diferentes estados de descomposicn, pero están igualmente muertos.  La muerte se manifiesta en muchas diferentes formas y grados, pero la muerte misma no tiene grados.  El pecado se manifiesta en muchas diferentes formas y grados, pero el estado de pecado no tiene grados.  No todos los hombres son todo lo malo que podrían ser, pero ninguno atina a alcanzar la medida del estándar perfecto de Dios”.

Consideremos ahora esta verdad en términos de dos ideas prácticas

   En primer lugar, el tener conciencia de la necesidad de salvación se relaciona directamente con la comprensión que uno tiene de lo que significa estar perdido.  Uno no tiene otra esperanza más que el poder de Dios, y el poder de Dios se manifiesta solamente en el evangelio de Cristo.  Si usted no tiene a Cristo, la forma como Dios describe su vida se encuentra en (Efes. 2:1-3).  Usted puede creer que está vivo, pero para Dios usted esta muerto.  Algunos de ustedes son jóvenes y creen que no necesitan a Dios sino hasta más adelante en la vida.  Algunos de ustedes están tan ocupados con una carrera que ni siquiera consideran la posibilidad de pensar en Dios.  Algunos han vivido tan largo tiempo que ya han desarrollado el hábito de vivir sin Dios.  Échele una mirada a la Biblia Échele una mirada a este pasaje.  Es un espejo.  Muestra lo que usted es sin Dios, para que así usted vea cuánto lo necesita.

   En segundo lugar, la intensidad de la alabanza a Dios se relaciona directamente con nuestra comprensión de lo que éramos sin el.    Si la adoración es aburrida para usted, entonces es porque no tiene una comprensión de lo que Dios ha hecho por usted.  No deberíamos bostezar durante un cántico de adoración ni perdernos la oportunidad de alabar y adorar a Dios.  Deberíamos estar emocionados, regocijados, y llenos de entusiasmo por el Señor.  No podríamos cantar "Aleluya, gloria a Dios" de una manera insincera si comprendiéramos lo que una vez fuimos y la diferencia que Dios ha significado en nuestras vidas.  ¿Cómo podríamos cantar "Estoy redimido" sin entusiasmo ni gozo alguno?.  Entre más comprendamos lo mala que es nuestra situación estando sin Dios, más le alabaremos por la diferencia que él ha significado en nuestras vidas.

   Nos enteramos de la condición de los pecadores apartados del poder de Dios mediante la descripción que él mismo hace en 2:1-3.

DIOS REVELA EL CAMBIO QUE SE DA EN LOS PECADORES COMO RESULTADO DEL PODER DE DIOS

   Después de mostrar la condición en la que se encuentran los pecadores. Pablo explicó lo que Dios ha hecho para cambiar tal condición:

   “Pero dios,  que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amo, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), y juntamente con el nos resucito, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús”  (2: 4-7)

   El evangelio depende de las palabras. "Pero Dios". Éstas nos recuerdan nuestra horrible condición, nuestros fracasos y pecados, y de nuestra rebelión y condición de perdidos. También introducen un contraste de importancia sorprendente.  Teniendo de fondo el mórbido escenario de fracaso espiritual entra en escena un Dios que es "rico en misericordia", que nos tiene un "gran amor con que nos amó"

Note lo que él ha hecho mediante estos verbos y las acciones que ellos describen

1) "Nos dio vida ¡jutamente con Cristo!”.  El cristiano ha dejado de estar excluido de la presencia de Dios.  Ya no está muerto.  Jesús es el camino, la verdad y la vida (Juan 14:6) En él está la vida (Juan 1:4).  Cualquiera que deposite su confianza en Jesús no se perderá, mas tendrá vida eterna (Juan 3:16)

2) "Nos resucitó juntamente con Cristo.   ¿Cuando es que se lleva a cabo esta resurrección?.  Esto fue lo que Pablo escribió:   ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte?.  Porque somos sepultados juntamente con el para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucito de los muertos por la gloria del Padre, así  también andemos en vida nueva”. Porque si fuimos plantados juntamente con el en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección, (Rom. 6:3-5)

   Cuando usted comprende que usted está perdido, usted oye que Jesús murió por sus pecados, usted deposita su confianza en sus palabras, y en sus promesas, y usted es bautizado para el perdón de pecados, luego usted es resucitado juntamente con Cristo. Usted no está muerto ya más. Usted está vivo en Cristo.

3) "Nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús.  Estamos con Cristo en las esferas celestiales.  En otras palabras, hemos entrado a un nuevo hábitat. El mundo que está marginado de Dios ya no es nuestro hogar.  Vivimos en un nuevo ambiente. Vivimos en el ambiente para el cual Dios nos creó.  Jesús vino al mundo a hacer esto posible.  Él a menudo se refirió a nuestro nuevo hábitat o ambiente como a el "reino".

   “Mi reino no es de este mundo, (Juan 18:36) a vuestro Padre le ha placido daros el reino (Lucas 12:32)-- Yo, pues, os asigno un reino, como un Padre me lo asigno a mi, para que comáis y bebáis a mi mesa en mi remo, (Lucas 22:29-30) el que no naciere de nuevo, no puede ver el remo de Dios (Juan 3:3)

Los cristianos están sentados con Cristo en los lugares celestiales.   Los verbos que Pablo escogió revelan lo que Dios ha hecho. Dios nos ha "dado vida juntamente con Cristo", "nos resucitó juntamente con él", y "nos hizo sentar... con Cristo Jesús".  Pablo continuó para decirnos exactamente por qué es que Dios ha hecho todo esto. ¿Por qué nos ha dado vida cuando lo que merecíamos era que se nos cortara de su presencia?

   La respuesta va más allá de nuestra salvación, más allá de nuestra libertad, más allá de nuestro don de la vida que se nos dio, y más allá de nuestra comunión con Dios —más allá de todo esto. Esto fue lo que Pablo dijo: "... para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús" (2:7).

   Trate de abarcar lo que este versículo afirma. Dios nos ha llevado de la muerte a la vida en Cristo con el fin de que pudiera mostrar a toda la creación la vastedad de su gracia. Esta dio comienzo con los primeros cristianos en Jerusalén, y continuó con los de Antioquía, Éfeso, Corinto y Roma. Alcanzó a los cristianos del segundo siglo y más allá, a todos los que han nombrado el nombre de Cristo. A través de los siglos, Dios ha ofrecido a toda la creación una continua exhibición de su amor y de su gracia. Si usted pertenece a Cristo, usted es parte de ese gran testimonio de la grandiosidad de la gracia de Dios.

Cuando las edades eternas vengan, aún entonces vamos a estar maravillándonos y glorificando a Dios por lo que ha hecho al darnos vida en Cristo. Incluso, todas las huestes angelicales se unirán en esa alabanza para Dios por siempre.

CONCLUSIÓN

Concluyamos con tres preguntas. Puede responderlas usted mismo. Si usted necesita cambiar algo en su vida debido a su respuesta, hágalo inmediatamente.

¿Está usted muerto o vivo espiritualmente?

¿Conduce usted su vida como la de uno que está realmente agradecido con Dios por trasladarlo a usted de la muerte a la vida?

¿Pueden los demás echarle una mirada a su vida y así ver el cambio obvio que Dios ha hecho en usted?

¿Cómo respondió usted a estas preguntas?.  ¿Qué cambios necesita usted hacer?. Dios tiene el poder para hacer diferente su vida. Permítale hacerlo. ¨

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