EFESIOS

(Efesios 1:5)

 

(2)

Los Adoptados

   Ted y Dawn Spencer han vivido todas sus vidas de adultos con las miradas de los extraños fijándose en ellos. Ted, de una edad de 47 años, y Dawn, de una edad de 36, son enanos, pero ellos han conservado una actitud especial hacia su discapacidad. En lugar de enfocar sus limitaciones físicas, ellos han tomado una decisión que les cambió sus vidas —la de adoptar un hijo con mayores problemas físicos que los de ellos. Eventualmente adoptaron cuatro huérfanos surcoreanos y Taiwaneses.

   Ted es un hombre callado y serio. Dawn es vivaz y extrovertida. Ambos creen que los niños, —especialmente aquellos que nadie quiere— florecerán si alguien cree en ellos, los ama, y les dice: "Puedes hacerlo".

   Es probable que nos sorprendería si supiéramos cuántas personas de la congregación local, de una clase de la escuela, o de la oficina, tienen miembros de la familia por adopción. Algunos han adoptado hijos. Algunos de ustedes son hijos adoptados.

   La única manera de entrar a la familia de Dios es por medio de la adopción. El ser un miembro de la raza humana no necesariamente significa que uno pertenece a la familia de Dios. El entrar a la familia de Dios sólo sucede por medio de la adopción.

   En tres textos por separado, el Nuevo Testamento aborda el tema de la adopción para entrar a la familia de Dios (Romanos 8:15, 23, Gálatas 4:5; y Efesios 1:5). Los tres aparecen en los escritos de Pablo. Esto es lo que Efesios 1:5 dice: "... en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad...".

   Todo cristiano tiene a Dios como Padre. Hemos sido adoptados. Ahora somos los hijos y las hijas de Dios. Creo que uno de los más grandes desafíos de la vida es el poder asirse de este hecho y dejar que tenga efecto en nuestras vidas. J.I. Packer ponía el énfasis donde debía ponerse:

“Si usted quiere saber qué tan bien una persona comprende el cristianismo, averigüe cuánto esa persona obtiene de la idea de ser hijo de Dios, y del tener a Dios como su Padre. Si ésta no es la idea que motiva y controla su adoración y sus oraciones y toda su visión de la vida,  ello significa que no comprende el cristianismo del todo nada bien.

El ser adoptado para entrar a la familia de Dios es algo que define la más grande de todas las bendiciones espirituales que se la han ofrecido a la humanidad.

LA ADOPCIÓN: SU SIGNIFICADO

   Esto fue lo que Pablo escribió: “... en amor [Dios nos predestinó] para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo,..." (Efes. 1:5). ¿Por qué sería que Pablo usó la palabra "adopción" (del griego: huithesia) cuando se refirió a los cristianos?.  ¿De qué manera le ayuda la idea de la adopción a uno para comprender quiénes somos y lo que Dios ha hecho por nosotros?

   Pablo estaba aprovechando algo que sus lectores conocían del mundo de ellos. Los procedimientos de adopción eran eventos de gran solemnidad. Los elaborados detalles de la ceremonia destacaban la seriedad de la acción. Cuando se completaba, la adopción creaba una nueva identidad para el adoptado William Barclay lo describió de esta manera:

   “Cuando la adopción se completaba, ello significaba que de veras estaba completa La persona que había sido adoptada tenia todos los derechos de un hijo legitimo en su nueva familia y perdía completamente todos sus derechos en la familia antigua. Ante los ojos de la ley esta era una nueva persona.  Era tan nueva que hasta las deudas y las obligaciones que tema en conexión con la familia anterior, eran abolidas como si nunca hubieran existido”.

   Pablo quería que nosotros supiéramos que Dios hizo esto por nosotros.  Antes de la adopción nosotros no éramos sino esclavos espirituales.  Estábamos horriblemente endeudados —vendidos al pecado, destinados a morir, sin esperanza y sin Dios en el mundo “dios nos amó lo suficiente como para liberarnos, salvarnos y adoptarnos”.

   Dios hizo esto para nosotros a través de su Hijo (Juan 1:12), dice en referencia a Jesús, lo siguiente: "Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios”.  El derecho para llegar a ser hijos de Dios no se le da a toda persona.  Sólo los que depositan su plena confianza en Jesús pueden llegar a ser verdaderos hijos de Dios.

   Esto es lo que Gálatas 4:4-5 dice "Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo. Dios envió a su hijo,  nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibsemos la adopcn de hijos".  Dios envío a Cristo para que pudiésemos ser redimidos y adoptados dentro de la familia de Dios.

   ¿Qué es adopción?.   ¿Qué significa?.  La adopción es el ser desatados del pasado. La adopcn es el ser reclamados por Dios para ser sus hijos.  La adopción es algo que Dios hace por nosotros lo cual es aún mayor que el redimirnos.

   Abraham Lincoln pasaba una vez por una cuadra en la que vivían esclavos y vio a una chica que estaba siendo vendida.  Su corazón se le ablandó.  Él hizo una oferta, y eventualmente llego a pertenecerle.  Después de pagar el dinero, le dijo.  "Ahora eres libre" "¿Qué significa eso?",  le preguntó ella "Significa que eres libre", contestó Lincoln "¿Significa que puedo ser lo que yo quiera?" "Sí, puedes ser lo que quieras ser". ¿Significa que puedo ir adonde quiera?".  "Sí, puedes ir adonde quieras".  Con lagrimas en sus Ojos, la chica alzo la mirada hacia Lincoln y le dijo.  "Entonces iré contigo".  Dios hizo eso por usted.  El le liberó.  Es mas, Dios le adoptó y le hizo su propio hijo.

LA ADOPCIÓN: SUS PRIVILEGIOS

Privilegio número uno: El amor del Padre

"   en amor [Dios nos predestino] para ser adoptados hijos suyos " La adopción expresa el amor de Dios hacia nosotros.

   El Nuevo Testamento nos ayuda a comenzar a comprender la extensión del amor de Dios hacia nosotros.  Éste nos da dos varas con las cuales medir su maravilloso amor.  La primera es la cruz.  "Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores. Cristo murió por nosotros" (Rom. 5:8).  ¿Quiere usted saber cuanto le ama Dios a usted?.  Échele una mirada al Gólgota.  ¿Desea medir el amor de Dios para con usted?.  Concéntrese en el Calvario.

   Una segunda vara para medir el amor de Dios es el don de ser sus hijos.  "Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios” (Juan 3:1).  A través de la adopción nosotros experimentamos su amor.  Él no tenia razones para salvarnos, ni para perdonarnos, ni para adoptarnos.  Dios hizo las tres cosas por amor.

   Había una vez un hombre que andaba en una gira de conferencias en Australia. Una mañana entro a la sala a estudiar mientras la empleada limpiaba su habitacn de hotel. Mientras revisaba sus notas, oía una música de violín. Ello echo a perder su concentración, y se disgustó.  Por fin regresó a su habitacn y se quejo con la empleada por el ruido.

   Ella le dijo: "¿Sabe usted quien es el que esta tocando ese violín?".  "No, ¿quién es?"

"Ese es Yehudi Menuhm, el violinista de fama mundial.  Esta practicando para el concierto de esta noche"

   El hombre se sorprendió.  No podía creerlo.  Inmediatamente tomo una silla y regreso a la sala y se sentó allí a escuchar mientras el gran artista practicaba.  Más adelante, esto fue lo que dijo acerca de lo que había escuchado.  "Fue un maravilloso concierto —la mas hermosa música que jamás oí— una vez que me di cuenta quien era el que estaba tocando"

   Si usted es hijo de Dios, escuche la música en su vida.  Usted puede estar perdndosela. Esta sonando todo el tiempo y espera para ser oída.  Llena el aire para que nosotros oigamos y disfrutemos.  Es la música del amor de Dios.  ¡Si pudiéramos darnos cuenta de quien es el que la esta tocando, jamás miraríamos a la vida de la misma manera otra vez!.

Privilegio número dos: Esperanza que sostiene

   En la familia de Dios, lo mejor siempre está por darse.  El cristianismo es la religión de la esperanza.  Como hijos de Dios que somos, tenemos esperanza de una increíble herencia —una herencia que Dios mismo garantiza (Efes. 1:14).

   Como hijos de Dios que somos,  también tenemos la esperanza de compartir la gloria de Cristo (Rom. 8:17).  Primera de Juan 3:2 dice:  "Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manítestado lo que hemos de ser, pero sabemos que cuando el se manifieste, seremos semejantes a él porque le veremos tal como él es".

   Como hijos de Dios que somos, tenemos la esperanza de la más grande reunión de todas, en un lugar llamado el cielo.  Estaremos con el Señor y con la familia de Dios allí por siempre (1ª Tes. 4:17).  Piense en el cántico que a menudo entonamos. “A veces nos reímos juntos, a veces lloramos.  A veces compartimos juntos, pesares y suspiros.  A veces soñamos juntos como será.  Cuando todos estemos en el cielo, la familia de Dios.

   Levantamos nuestras voces para cantar porque uno de los privilegios de la adopción es nuestra esperanza.

LA ADOPCIÓN: SUS RESPONSABILIDADES

   J I Packer decía de la adopción que "la totalidad de la vida cristiana debe ser comprendida en los términos de ella".  Jesús vivió como vivió porque sabía quién era él —el hijo de Dios.  El conocimiento de que Dios es nuestro Padre y de que nosotros somos sus hijos debería darle forma a la manera como vivimos nuestras vidas.  Jesús recalcó esto en el sermón del monte.  Note usted lo que Jesús dijo en ese sermón, a los que conocen a Dios como Padre.

1)  Deberíamos vivir como hijos de Dios que somos.   Hacemos esto a través de imitar a Dios. Esto fue lo que Jesús dijo: "Oíste que fue dicho.  Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo.  Pero yo os digo Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre que esta en los cielos. " (Mateo 5:43-45).   El vivir como un hijo de Dios es imitar a Dios.  También es honrar al Padre.  Esto es lo que leemos "Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos" (Mateo 5:16).   Vivimos como hijos de Dios por medio de imitarlo a el,  por medio de honrarlo a el, y por medio de hacer un constante propósito de agradarle a él, y no a los hombres. "Guardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos de ellos, de otra manera no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en los cielos" (Mateo 6:1)

2)   Deberíamos orar como hijos de Dios que somos.  Como hijos adoptados que somos, oramos a Dios dirigiéndonos a él como el "Padre nuestro que “está” en los cielos" (Mateo 6: 9).  Deberíamos evitar el estar diciéndole las mismas cosas sin pensar al Padre (Mateo 6:7-8).  Podemos orar libre y confiadamente "Pedid, y se os dará, buscad, y hallaréis, llamad, y se os abrirá" (Mateo 7:7)

3)  Deberíamos confiar como hijos de Dios que somos.  Podemos vivir sin ninguna preocupación o inquietud.  Lo que debernos hacer es simplemente confiar en que nuestro Padre proveerá para cada necesidad real que tengamos.  "Porque los gentiles buscan todas estas cosas, pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas Más buscad primeramente el remo de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas" (Mateo 6:32-33)

   La adopción tiene sus privilegios y sus responsabilidades.  La mayoría de nosotros puede acordarse de cuando nuestros padres se sentaban con nosotros una que otra vez, con el fin de animarnos a honrar el apellido de la familia.

   Esto mismo es lo que se necesita cuando de la familia de Dios se trata.  Con nuestros privilegios vienen responsabilidades.  No podemos tener una cosa sin la otra.  El privilegio de ser adoptados en la familia de Dios, conlleva la responsabilidad de vivir como miembros de la misma.

CONCLUSIÓN:

 "En mi opinión, sea lo que sea que tengamos que sufrir en este tiempo, ello no es nada en comparación con el espléndido futuro que Dios guarda para nosotros.  Toda la creación está de puntillas para ver la maravillosa visión de los hijos de Dios viviendo a lo suyo.  (Rom. 8:18-19).   Es como si toda la creación, incluyendo a todos los seres celestiales, hayan formado una gran audiencia, y esté sin aliento esperando que el telón se corra.  Cuando esto por fin suceda, toda la creación se quedará boquiabierta de asombro.  El sonido se oirá por todo el Universo cuando todos reaccionen a la gloria que Dios les ha dado a sus hijos adoptados. ¨

 

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