Introducción Parte 2

 

2ª Timoteo

 

 

   Ya nos hemos familiarizado con las personas y lugares que Pablo mencionó en 1ª  Timoteo. Antes de estudiar la segunda carta a Timoteo, echémosle una mirada a algunos nombres que hallaremos en este estudio.

 

LAS PERSONAS DE 2ª  TIMOTEO

 

Alejandro el calderero

   “Alejandro el calderero me ha causado muchos males; el Señor le pague conforme a sus hechos” (4:14).

 

   Pablo dijo que este hombre le había causado muchos males. (Tal vez le delató delante de las autoridades, causando que se le arrestara por última vez). Podría ser la misma persona que se menciona en 1ª  Timoteo 1:20, no obstante, el que se mencione su oficio puede ser una forma como se le quiso distinguir del otro Alejandro. Pablo le advirtió a Timoteo que se guardara de él.

 

Aquila y Prisca (o Priscila)

   “Saluda a Prisca y a Aquila,...” (4:19).

   Pablo les envió saludos, a través de Timoteo, a estos amigos de Ponto. Pablo había trabajado con Aquila y la esposa de éste, Priscila (fabricantes de tiendas), en Corinto, y ellos le habían acompañado para ir a Éfeso. Habían sido expulsados de Roma, junto con todos los demás judíos, por un edicto de Claudio.

 

Carpo

   “Trae, cuando vengas, el capote que dejé en Troas en casa de Carpo, y los libros, mayormente los pergaminos” (4:13).

 

   Carpo era el hombre de Troas a cuyo cuidado Pablo había dejado algunas pertenencias cuando viajó a Roma, después de su segundo encarcelamiento.

 

Claudia

Eubulo te saluda, y Pudente, Lino, Claudia y todos los hermanos” (4:21).

 

   Pablo le envió saludos a Timoteo de parte de esta discípula suya de Roma. Una tradición no inspirada dice que Claudia era una doncella británica cuyo padre, el rey Cogidubnus, ad optó el nombre de Claudio Tiberio. Pudente, quien se menciona en el mismo versículo, pudo haber llegado a ser su esposo.

 

Crescente

   “… Crescente fue a Galacia,...” (4:10).

   Este colaborador de Pablo había ido a Galacia antes de la ejecución de Pablo.

 

David

“Acuérdate de Jesucristo, del linaje de David, resucitado de los muertos conforme a mi evangelio” (2:8).

   La mención que se hace del rey David, fue un recordatorio de que Jesucristo es el Mesías, el cumplimiento de varias generaciones de profecías judías.

 

Demas

   “... porque Demas me ha desamparado, amando este mundo, y se ha ido a Tesalónica” (4:10).

   Demas había sido mencionado como colaborador de Pablo en Colosenses 4:14, y Filemón 24. No obstante, al haber amado “este mundo”, él se había ido a Tesalónica, desertando del apóstol en Roma, cuando éste esperaba su ejecución.

 

Erasto

   “Erasto se quedó en Corinto, y a Trófimo dejé en Mileto enfermo” (4:20).

Este colaborador de Pablo estaba en Corinto cuando Pablo aguardaba ser ejecutado en Roma. Erasto había sido enviado anteriormente a Macedonia, en calidad de compañero de viaje de Timoteo (Hechos 19:22). Puede que sea el mismo hombre que servía de tesorero de la ciudad de Corinto, un convertido que hiciera Pablo (Romanos 16:23). El nombre de Erasto está grabado en una sección de la vía de Corinto antigua, que se conocía como “el pavimento de Erasto”.

 

Eubulo, Pudente, Lino

   “Procura venir antes del invierno. Eubulo te saluda, y Pudente, Lino, Claudia y todos los hermanos” (4:21).

   Estos discípulos de Roma enviaban saludos a Timoteo por intermedio de Pablo.

 

Eunice

   “... trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice,...” (1:5).

   La madre de Timoteo, Eunice, era una creyente judía de Listra (vea Hechos 16:1).

 

Himeneo y Fileto

   “Y su palabra carcomerá como gangrena; de los cuales son Himeneo y Fileto, que se desviaron de la verdad, diciendo que la resurrección ya se efectuó, y trastornan la fe de algunos” (2:17-18).

   Estos falsos maestros estaban condenados (vea 1ª  Timoteo 1.20). Ellos enseñaban que la resurrección ya había ocurrido.

 

Janes y Jambres

   “Y de la manera que Janes y Jambres resistieron a Moisés, así también éstos resisten a la verdad; hombres corruptos de entendimiento; réprobos en cuanto a la fe. Mas no irán más adelante; porque su insensatez será manifiesta a todos, como también lo fue la de aquéllos” (3:8-9).

   Estos hechiceros de la corte de Faraón resistieron a Moisés (Éxodo 7:11). Pablo le dijo a Timoteo que en el futuro se levantarían hombres de mente igualmente depravada, los cuales requerirían de un severo tratamiento.

 

Loida

   “... trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice,...” (1:5).

   Loida era una creyente judía, y era la abuela de Timoteo. Pablo la elogió ante Timoteo como un ejemplo de fe.

 

Lucas

“Sólo Lucas está conmigo” (4:11).

   Este amado médico (Colosenses 4:14) fue el autor de uno de los relatos sinópticos del evangelio, y de Hechos. Lucas viajó con Pablo (Filemón 24) y era el único acompañante de éste cuando Pablo apremió a Timoteo a apresurarse a venir a Roma antes de su ejecución

 

Marcos

   “... Toma a Marcos y tráele contigo, porque me es útil para el ministerio” (4:11).

   Autor de uno de los evangelios sinópticos y sobrino de Bernabé, Marcos acompañó a su tío y a Pablo en el primer viaje misionero. Pablo no lo aceptó como compañero para el segundo viaje por haber hecho abandono de la misión durante el primer viaje, cuando el equipo misionero se aprestaba a comenzar la obra en Galacia. No obstante, cuando Pablo presentía su ejecución, él apremió a Timoteo a que le trajera a Marcos porque le era útil para el ministerio.

 

Moisés

   “Y de la manera que Janes y Jambres resistieron a Moisés, así también éstos resisten a la verdad; hombres corruptos de entendimiento, réprobos en cuanto a la fe” (3:8).

   Pablo le mencionó a Moisés a Timoteo, como el líder del pueblo de Dios que había resistido la oposición maliciosa y la superchería de las acciones de Janes y Jambres, hechiceros de la corte de Faraón. Timoteo también enfrentaría hombres inicuos en su obra para el Señor.

 

Onesíforo

   “Tenga el Señor misericordia de la casa de Onesíforo, porque muchas veces me confortó, y no se avergonzó de mis cadenas” (1:16).

   “Saluda a Prisca ya Aquíla, ya la casa de Onesíforo” (4:19).

   Este cristiano de Éfeso había buscado a Pablo, y lo había localizado y se había hecho amigo de él cuando estaba en Roma. Su amistad con el apóstol pudo haberle costado su vida a Onesíforo, pues Pablo le envió saludos y oró por misericordia para “la casa de Onesíforo”, en lugar de serlo para “Onesíforo y su casa”.

 

Figelo y Hermógenes

   “Ya sabes esto, que me abandonaron todos los que están en Asia, de los cuales son Figelo y Hermógenes” (1:25).

Pablo mencionó a estos falsos maestros, diciendo de ellos que formaban parte de los que estaban en Asia, los cuales se habían apartado de la enseñanza del apóstol.

 

Tito

“... Crescentefuea Galacia, y Tito a Dalmacia” (4:10)

   Tito era ministro juntamente con Pablo. Pablo le informaba a Timoteo que, dada la inminencia de su ejecución, él había enviado a Tito a Dalmacia (una provincia de Ilírico, donde hoy se encuentra la actual Albania).

 

Trófimo

“…a Trófimo dejé en Mileto enfermo” (4:20).

   Este colega de Pablo en el ministerio, estaba enfermo y fue dejado en Mileto. El hecho de que Pablo tenía el poder de sanar y de que no sanara a este amigo, es un poderoso testimonio de que el propósito de los milagros del Nuevo Testamento fue el de confirmar el mensaje divino. Una vez confirmada, la palabra no requiere de reconfirmación (vea Juan 20:30-31).

 

Tíquico

“... A Tíquico lo envié a Éfeso” (4:12).

   Este cristiano, oriundo de Asia Menor, acompañó a Pablo en el viaje de Grecia a Jerusalén, y fue enviado por Pablo a entregar las cartas a las iglesias de Éfeso, de Colosas y a Filemón. Se trata, aparentemente, del que les enseñaba a los colosenses y del que buscó la ayuda de Pablo para tratar con una herejía que hubo posteriormente en Golosas. Se le menciona en Hechos 20:4; Efesios 6:21; Colosenses 4:7; 2ª  Timoteo 4:12 y Tito 3:12.

 

LUGARES MENCIONADOS EN 2ª  TIMOTEO

Antioquía, Iconio y Listra

“... persecuciones, padecimientos, como los que me sobrevinieron en Antioquía, en Iconio, en Listra; persecuciones que he sufrido, y de todas me ha librado el Señor” (3:11).

   Pablo y Bernabé habían predicado en estas ciudades durante su primer viaje misionero. Antioquía de Pisidia no estaba lejos de Iconio y Listra, las cuales se encontraban en Liconia (una región de la Turquía actual).

 

Asia

“Ya sabes esto, que me abandonaron todos los que están en Asia, de los cuales son Figelo y Hermógenes” (1:15).

   Éfeso estaba situada en esta provincia Romana. Pablo decía que todos los que estaban en Asia lo habían abandonado.

 

Corinto

“Erasto se quedó en Corinto,...” (4:20).

   Corinto era una ciudad de Acaia. Pablo había dejado allí a Erasto teniendo en mente la inminencia de su propia ejecución.

 

Dalmacia

Crescente fue a Galacia, y Tito a Dalmacia” (4:10).

Pablo había enviado a Tito a Dalmacia, una provincia de Ilírico, para que continuara con el trabajo de ellos, dada la cercanía de su muerte a manos del estado romano.

 

Galacia

“... Crescente fue a Galacia,...” (4:10).

   Pablo había enviado a Crescente a trabajar con las iglesias de Galacia, una provincia central de Asia Menor. El debía darle continuidad al trabajo allí, dada la inminencia de la muerte del apóstol.

 

Mileto

“... a Trófimo dejé en Mileto enfermo” (4:20).

   En esta ciudad de Asia, Pablo dejó enfermo a su colaborador, Trófimo, cuando se dirigía en su viaje final hacia Roma.

 

Tesalónica

“... porque Demas me ha desamparado, amando este mundo, y se ha ido a Tesalónica” (4:10).

   Demas se dirigió a esta ciudad de Macedonia, cuando desamparó a Pablo.

 

Troas

“Trae, cuando vengas, el capote que dejé en Troas en casa de Carpo, y los libros, mayormente los pergaminos” (4:13).

   Pablo le informó a Timoteo acerca de que él había dejado su capote, sus libros y sus pergaminos en esta ciudad portuaria de Asia. El quería que Timoteo se apresurara a venir a Roma y le trajera estos artículos cuando también trajera a Marcos a su misión (4:11-13). Fin

 

 

 Timoteo de un solo vistazo

   Pablo alentó a Timoteo:

1)   a permanecer firme ante la persecución,

2)   a hacer partícipes del evangelio a hombres fieles,

3)   a resistir a los falsos maestros,

4)   a evitar las discusiones estériles,

5)   a confiar en la palabra de Dios, la cual es completa y suficiente, y

6)   a venir y servirle a Pablo durante sus últimos días.