Requerimiento de una decisión

(1:18-20)

(lección  3 )

“QUE... MILITES... LA BUENA MILICIA”- (vv.18-19ª)

   La gracia de Dios que redime, incluso, al primero de los pecadores, no garantiza que su palabra sea la guía en la vida de toda persona Se requiere de un compromiso personal con los preceptos de Dios (“profecías”, 1:18, 2ª  Pedro 1: 20-21) para poder estar honrosa y valientemente firmes en las milicias de la vida Por lo tanto. Pablo le encargó a Timoteo “[militar] la buena milicia” (Vea Corintios 10: 3-6, Efesios 6:10-19) Se le señalan dos medios para poder cumplir con este encargo una “buena conciencia”27 y “una fe no fingida” (1:5)

   La palabra de Dios, o “las profecías”, son las que edifican la fe (Romanos 10:17) Cuando uno mantiene la fe, uno edifica una buena conciencia Es por la fe que somos justificados (Romanos 5:1-2;  Gálatas 3:26-27), es por la fe que andamos (2ª  Corintios 5: 7), vencemos al mundo (1ª  Juan 5: 4), y tomamos la naturaleza de Cristo (Gálatas 2: 20) Nuestra fe nos es contada por justicia (Romanos 4:3-5), ella es un escudo, con el cual apagamos todos los dardos de fuego del maligno (Efesios 6:16) ¡Con razón Pablo quería que Timoteo mantuviera la fe!.  ¡Todo evangelista debe conducir su vida y ministerio sobre la arena de la fe que ha sido edificada sobre la palabra!

   ¡Ay de aquel evangelista que trate de eliminar alguno de estos tres factores que Pablo incluyó en el encargo que le hiciera a Timoteo’ Si tal evangelista trata de cumplir con este encargo sin recurrir a la palabra, no pasará mucho tiempo sin que sus pies se encaminen en dirección equivocada (Jeremías 10:23) Si trata de cumplirlo sin tener la fe, no logrará nada (Mateo 25: 24-30, Marcos 9 :17-23) Si trata de cumplirlo sin tener una buena conciencia, sus pies y sus piernas le temblarán por falta de confianza (vea Samuel 17: 21-25;  28:5-7; 15:20-21, vea también Lucas 5:3-11) Cualquier descuido que desvíe al evangelista del encargo hecho por Pablo, lanzará al errabundo a la terrible situación de Himeneo y Alejandro, a quienes Pablo había entregado “a Satanás”, con el fin de que éstos aprendieran a no blasfemar (1:20)

NO DESERTAR A FAVOR DEL DIABLO (vv.19b-20)

    Himeneo y Alejandro desecharon   los preceptos, la fe, y la buena conciencia, todo en lo cual Pablo hizo énfasis (Con cuánta contundencia aseveran las palabras de Pablo, que estos hombres tuvieron amplia oportunidad de continuar siendo fieles’

    Ellos rechazaron las influencias humanas y divinas que amorosamente se les ofrecieron.

    El hecho de que ellos “[naufragaran] en cuanto a la fe” no solamente señala el propio desastre en que incurrieran, sino que también constituye un clamor en contra de la teoría de los que acuñaran la frase “una vez en la fe, siempre en la fe”, o “una vez salvo, siempre salvo” (Vea Timoteo 4:1; Gálatas 5:4)

   El hecho de que Pablo entregara estos hombres “a Satanás” (vea Mateo 18:15-18, Tito 3:10-11, 2ª  Tes. 3: 6, 14-15, 1ª  Corintios 5:1-5) es parecido al patrón de Cristo en Juan 8:44 Esto fue lo que dijo:

Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer El ha sido homicida desde el principio y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en el Cuando habla mentira, de suyo habla, porque es mentiroso, y padre de mentira.

    Tal como Antón S. La Vey, el autor de La Biblia satánica, lo aseveró “...   si usted va a hacerle el juego al diablo, ¿por qué no llevar el nombre de este?”. Por favor tome nota de que el propósito de Pabloaun cuando los entregaba a Satanás era que “[aprendieran] a no blasfemar” (1:20, énfasis nuestro) Aunque la blasfemia es ofensa sena, Pablo todavía tenía la esperanza de que ellos aprendieran Los verbos que Pablo elige prueban que no estaba seguro de que ellos aceptaran su enseñanza Hay que reconocerle a Pablo que él tenia el deseo de enseñarles a pesar de la blasfemia de ellos.

   Así el capítulo uno, termina con una advertencia acerca de lo que no debemos hacer y ser.  Lo que debemos hacer y ser, será abordado en el capítulo dos. Fin