Posdata de súplica

(1ª Timoteo 6:20-21)  Lección 22

 

   Pablo le hizo un apremiante ruego a Timoteo en el sentido de que adoptara una firme posición para con la palabra de Dios, evitando cualquier incitación a la falsa doctrina. El hecho de que Pablo añadiera la expresión “Oh Timoteo” indica la profundidad de la súplica.

 

EL LADO POSITIVO DE LA SUPLICA (v. 20)

   Timoteo tenía algo que guardar (6:20). Esta cuidadosa protección estaba canalizada en una sola dirección —“lo que se te ha encomendado”. Esta frase está contenida en una sola palabra del griego, para theke, la cual significa “un depósito”. El mismo depósito, el cual ha sido encomendado a Timoteo es asimismo encomendado a todo evangelista: “... nos encargó a nosotros la palabra de reconciliación” (2ª  Corintios 5:19; vea también 1ª  Timoteo 1:11). ¡Cuán apropiado es que todo evangelista atienda a las palabras de Pablo! El depósito que se nos hace proviene de los cielos. debemos usar de él solemnemente, de modo que podamos devolverlo en su forma pura al lugar que le corresponde, si es que tenemos la esperanza de ir allí nosotros mismos (vea Juan 17:8-24).

 

   ¿Qué piensa Dios del que no atina a usar su palabra tal como él se lo propuso? Esto es lo que Gálatas 1:6-9, dice: “Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente... Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelios diferente del que os hemos anunciado, sea anatema...”.

 

EL LADO NEGATIVO DE LA SÚPLICA (Vv. 20—21)

   Timoteo había de evitar ciertos peligros. No debía ser partícipe de “las profanas pláticas sobre cosas vanas” ni estar de acuerdo con ellas (6:20). ¡El tiempo es demasiado valioso, la verdad es demasiado pura, y la necesidad que tiene el hombre de la verdad es demasiado grande como para que el evangelista desperdicie su tiempo en profanas palabrerías!

Además, Timoteo debía evitar “los argumentos de la falsamente llamada ciencia”. Debemos evitar doctrinas que se opongan entre sí. Dios no es autor de división ni de confusión (1ª  Corintios 1:10; 14:33). Lo que se está condenando aquí es el falso intelectualismo —gente que pretende ser sabia cuando en realidad no lo es (1ª  Timoteo 1:7; 1ª  Corintios 1:26-29). Un evangelista guardará las sanas palabras (2ª  Timoteo 1:13-14), pero no debe dar cabida a pretensiones intelectuales. Los pleitos por palabras no pueden ser de provecho, son infructuosos (1ª  Timoteo 6:3-5).

 

   Aquí Timoteo podía atinadamente aplicar la prueba de los frutos (Mateo 7:20), pues había algunos que “profesando”4’ estas ideas se desviaron de la fe (6:21) Habían hecho anuncios, promesas y profesiones que los desviaron de la fe. Habían errado el blanco peligrosamente, pues se

estaban desviando de la fe (Hechos 6:7, Judas 3)

 

   ¡Cuan serio es este aspecto como para errar el blanco” en él! Sea que obliguen a la observancia de leyes que Dios no mandó, o que pasen por alto leyes que Dios mandó, estas personas jamás deberán ser seguidas (vea Hechos 15:1-5; Lucas 6:46; Mateo 7:21-23). En esta exhortación de cierre, acerca de los que se desviaron de la fe, Pablo termino del modo que había dado comienzo, exhortando a Timoteo a tener cuidado con los falsos maestros y a retener firmemente la verdad del evangelio (vea 1:3-4, 6-7, 19-20)

 

   Pablo mostro un ultimo gesto de preocupación espiritual cuando dijo La gracia sea contigo Es por la gracia de Dios que podemos hacer la obra de

Dios en forma abundante

 

A MODO DE RESUMEN

   La primera epístola de Pablo a Timoteo es eterna y a la vez oportuna El evangelista de hoy día necesita meditar en estas verdades empaparse de estos principios, y llenarse de entusiasmo para el servicio ferviente, a través de las exhortaciones y mandamientos de esta epístola.

 

   La iglesia a nivel congregacional y los miembros individuales del cuerpo necesitan identificar las directrices para grupos y para individuos que se entretejen como hilos dorados por toda esta inspirada epístola. Esto fue lo que Jimmy Wood aseveró:

 

Si los baluartes de Sión han de ser fortalecidos, si la iglesia ha de crecer, si las almas han de ser salvas, debemos siempre ser estudiantes cuidadosos de la primera epístola escrita por Pablo a su propio hijo en el evangelio. ¿Habrá quien niegue el lugar que le pertenece a esta epístola en el Canon de las Sagradas Escrituras?. ¿Habrá quién cuestione la necesidad que tenemos de ella en nuestras propias vidas? Amados debemos tener los ojos fijos por siempre en la conclusión de que esta epístola es tan necesaria para completar la biblia como nuestras manos lo son para completar nuestro cuerpo. Fin