Descripción del Falso maestro

 

La determinación de problemas y prioridades (1ª  Timoteo 6:3-21)

 

Lección 18

“Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento” (1ª  Timoteo 6:6).

 

   Al final de su carta a Timoteo Pablo se mostro preocupado por la confusión de la gente respecto de la doctrina, y por la forma como la gente veía las

riqueza materiales, y por las prioridades que tenían.

 

Le advirtió a Timoteo acerca de los falsos maestros (6:3-5) y le recordó que la piedad es de mayor valor que las riquezas (6:6-11a). Le dio consejos a Timoteo (6:11b-16) ya los ricos (6:17-19) y terminó con una posdata de súplica a su amado hijo en la fe (6:20-21).

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Lección 18

Descripción del falso maestro

1ª Timoteo 6:3-5,

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   Pablo le hizo una descripción del falso maestro a Timoteo en 6.3—5. Se trata de uno que “enseña otra cosa, y no se conforma a las sanas’ palabras de nuestro Señor Jesucristo, y a la doctrina que es conforme a la piedad” (6.3).

 

SUS RASGOS (v. 4a)

   El hombre que puede causar problemas tiene tres rasgos que lo distinguen: “... está envanecido”. No debe sorprendernos que esta persona actúe insolente, insensata y estúpidamente. ¡Está ciego al hecho de que está envanecido! Un buen ejemplo de esto se encuentra en Hechos 12:21-23.

Y un día señalado, Herodes, vestido de ropas reales, se sentó en el tribunal y les arengó. Y el pueblo aclamaba gritando: ¡Voz de Dios, y no de hombre! Al momento un ángel del Señor le hirió, - por cuanto no dio la gloria a Dios; y expiro comido de gusanos.

 

   Otro rasgo es que “nada sabe”. Pablo juntó la palabra que se traduce por “saber” o “conocer” con aquella que se traduce por “nada”. ¡Cuán gráfica es la descripción que esta frase da del alma engañada que no se somete a la verdad! Este hombre no es capaz de fijar sus pensamientos en la cuestión que está entre manos, ni de prestar atención a sanos razonamientos que le podrían aumentar su capacidad de discernimiento. Además de tener esta forma de pensar tan distorsionada, a menudo es celoso, directo y atrevido —como si él fuera la fuente de la cual manaran la verdad y el conocimiento.

 

A tales hombres se les describe en 1ª  Timoteo 1:7, como del tipo que “[quieren] ser doctores de la ley, sin entender ni lo que hablan ni lo que afirman”. Esto fue lo que Pablo dijo de tales individuos: “Hermanos, ciertamente el anhelo de mi corazón, y mi oración a Dios por Israel, es para salvación. Porque yo les doy testimonio de que tienen celo de

Dios, pero no conforme a ciencia” (Romanos 10:1-2).

 

   Se trata de un hombre que “delira acerca de cuestiones y contiendas de palabras”. Tal hombre medra en la polémica por razón de que “delira”. La mente enferma de éste añora “las cuestiones y contiendas”. Tristemente, sus esfuerzos son desperdiciados al ocuparse de “contiendas de palabras”. Tales discusiones llevan a lugares donde no necesita ir el buscador de la verdad. El falso maestro insiste en discutir sobre alguna cuestión o en estudiar sobre cierto tema, y lo hace casi demandando que su presencia le sea reconocida en cualquier clase o conversación.

 

   Pablo le encargó a Timoteo aconsejarles a los cristianos que no fueran partícipes de tales polémicas. “Recuérdales esto, exhortándoles delante del Señor a que no contiendan sobre palabras, lo cual para nada aprovecha, sino que es para perdición de los oyentes” (2ª  Timoteo 2:14). Pablo le dio consejos a Tito sobre cómo tratar a los que persistieran en tal comportamiento: “Pero evita las cuestiones necias, y genealogías, y contenciones, y discusiones acerca de la ley; porque son vanas y sin provecho. Al hombre que cause divisiones, después de una y otra amonestación deséchalo” (Tito 3:9-10).

 

SUS FRUTOS (vv. 4b-5)

   ¡Los frutos que se producen cuando se vive el estilo de vida del falso maestro son todos malos!

 

1.   El falso maestro sufre de “envidias”. Siente “tristeza o pesar del bien ajeno”. El hombre que causa problemas no se guía por el principio que establece Pablo en 1ª  Corintios 12:26, el cual dice que cuando “un miembro recibe honra, todos los miembros con él se gozan”.

 

2.   Es instigador de “pleitos”. Es de esperar que alrededor del falso maestro la atmósfera se ponga tensa, y la agitación tienda a intensificarse si no se logra salir con la suya.

 

3.   Es autor de “blasfemias”. Puede que hable mal de los demás o cause que los no cristianos hablen en contra de Dios o de la iglesia.

 

   Note la progresión de la lista de Pablo. El proceso da comienzo con una persona sintiendo envidia por el éxito de otra. Esto lleva a pleitos verbales o discusiones. Del nivel de discusiones, los pleitos descienden al de blasfemias (o lenguaje ofensivo) que lastiman el carácter de otro. Esto lleva al falso maestro a tener malas sospechas (próximo tema de Pablo). ¡En cada etapa de su proceso el causante de problemas engendra reacciones cada vez más negativas!

 

4.   Baja hasta el nivel de las “malas sospechas”. Este hombre se imagina lo malo. Tal como Alexander Pope lo dijo: “Todo le sabe amargo al que está amargado”.  Esto fue lo que Hendriksen escribió: “la mente del envidioso está obsesionada por la desconfianza y el presentimiento. Llega un momento en el que sospecha de cada acción de su rival... Se imagina que hay una razón oculta para cada movimiento de la persona que considera su adversaria”.”

 

5.   Eventualmente se involucra en “disputas necias”. El causante de problemas se encuentra en un estado crónico de mal humor. Hendriksen describió a tal hombre de la siguiente manera:

 

Está irritado al punto que desea vengarse, agitado al punto de la convulsión, sediento de “sangre”. Los dos hombres “se frotan de forma dañina” (note que esta es la idea original del manuscrito). Sus discusiones “religiosas” con frecuencia adoptan el carácter de diatribas, en el sentido desfavorable del término. . . . Tales disputas están llenas de abusos difamatorios, insultos hirientes, invectiva ardorosa, o por lo menos, de insinuación oculta, indirectas maliciosas y desdén poco disimulado.

 

   La quinta etapa puede manifestar la venganza de Dios, pues esta alma enferma comienza a cosechar lo que ha sembrado (vea Gálatas 6:7-8; Romanos 12:17_19). ¡Este hombre, ahora trabado en la constante fricción, ha estado tan aficionado a la controversia, que Dios puede estarle dando más de la que deseaba!

 

   Por varias razones, es triste que este hombre haya llegado a ser “corrupto de entendimiento”.’3 Todas estas influencias son exactamente lo opuesto a las acertadas y sanas palabras de Dios (vea Mateo

4:4; 23:1-3, 15; 24:24-26).

 

   Estos hombres están realmente “privados14 de la verdad”. Vincent comentó que mientras 1ª  Timoteo 1:19, y Tito 1:14, describen a personas que apartan la verdad de sí, “aquí se representa a ésta cuando es apartada de ellos”. Esto es lo que Jeremías 7:28 dice: .pereció la verdad, y de la boca de ellos fue cortada”.

   Los falsos maestros están tan confundidos que, aunque las palabras de vida eterna les son vedadas (2ª  Tesalonicenses 2:10-12), se mantienen ocupados haciendo lo malo entre los hermanos, tomando “la piedad como fuente de ganancia”. ¡Esto vuelve doblemente peligroso el fruto que ellos dan, al poner en peligro sus propias almas y las de todos los hermanos que influencien!

 

   ¡Cuán triste es que estas personas vean la piedad como forma de obtener ganancias, y que por su forma de trabajar se pierdan totalmente (vea Mateo 26:24; Juan 12.6)! Fin.