La consideración entre los esclavos y los amos

(1ª Timoteo 6:1—2)   Lección 17

 

 

   El cristianismo puede entrar en cualquier cultura y hacer que individuos con personalidades diferentes armonicen y formen relaciones entre sí, de las cuales estarán contentos y que podrán funcionar (Gálatas 3:26-28). Una de las más grandes pruebas, a las que fue sometido el cristianismo en el siglo primero, fue la práctica cultural imperante del esclavismo. Hasta en este ámbito de las relaciones humanas trazó Pablo un encomiable curso de acción para que los cristianos sigan.

 

LA REACCIÓN

   Los esclavos han de “[tener] a sus amos por dignos de todo honor” (6:1). Volvemos a hallar aquí esa palabra, “honor” (5:3, 17). Este honor es el que se le debe a “aquel cuyo rango está por encima del de los demás”. En Efesios 6:5-8 se indica cómo es que ese honor ha de ser demostrado y lo que él incluye. Es en este ámbito donde tiene lugar la recomendación de Cristo en el sentido de vivir andando esa segunda milla de la que habló en Mateo 5:38-42, donde la devoción de uno a la suprema ley del Señor va más allá de las reglas sociales y regulaciones en boga. Este tipo de servicio es hermoso. Jamás ponga en duda quién es el que está a cargo cuando alguien va más allá de lo que se requiere de él o de ella, con el fin de cumplir con una obra piadosa o de brindar un servicio como el de Cristo (Romanos 12:20-21).

 

LA RAZÓN

   El servicio al cual llaman las Escrituras, que consiste en ir una segunda milla, es justificado. Hemos de servir de este modo “para que no sea blasfemado el nombre de Dios y la doctrina”. La Biblia muestra tres formas como las personas pueden reaccionar, con el fin de que el nombre de Dios y la doctrina no sean blasfemados. (Vea Salinos 74:18—23).

 

   Debemos caer en la cuenta de que es posible comportarse de un modo que deshonre el nombre de Dios y la doctrina. El hecho de que Dios nos permita ser obreros juntamente con él debe ser causa para que nuestro desempeño sea de tal modo que le dé honra a él (1ª  Corintios 3:9; Mateo 5:16; 1ª  Timoteo 2:1-4; 4:12-15) y así podamos adornar la doctrina (Tito 2:10).

 

LAS RECOMPENSAS

   Las demandas justificadas de Dios pueden obrar maravillas en la escena social si las ponemos en práctica. Un esclavo o siervo no debería tener en menosa su amo creyente. Ambos se benefician de estar en Cristo, el cual se dio a sí mismo por los dos (2ª  Corintios 5:14-15; Filemón 15—20).

   La importancia práctica de lo que Pablo estaba diciendo es más evidente cuando notamos estas palabras de Barclay:

 

Había cerca de 60.000.000 de esclavos en el Imperio Romano. El simple hecho de que eran tantísimos los hacía lucir enemigos en potencia. Si alguna vez había una revuelta de esclavos, ésta era sofocada con fuerza inmisericorde, pues el imperio romano no podía exponerse a dejar que los esclavos se levantaran. Cuando un esclavo huía y era capturado, podía ser ejecutado o se le marcaba la frente con un hierro candente con la letra F, la cual significaba fugitivus, en otras palabras uno que escapó...

 

E.K. Simpson escribe sabiamente: “La campaña espiritual del cristianismo se hubiera visto seriamente comprometida si hubiera removido los rescoldos latentes del odio entre clases, para convertirlos en una devorante llama, o si hubiera abierto un asilo para recibir a los esclavos fugitivos en su seno”. El que la iglesia hubiese alentado a los esclavos a la revuelta y a rebelarse y levantarse contra sus amos, habría sido desastroso. Simplemente hubiera causado la guerra civil, los asesinatos en masa y el completo descrédito para la ig1esia.

 

   En contraste con lo que William Barclay y E.K. Simpson presentaron como posible causante del caos, Pablo dio un hermoso ejemplo de la forma como las Escrituras nos guían, cuando nos encontramos en ámbitos sociales, en los cuales los abusos son comunes. En lugar de tratar de “condenar el sistema”, los principios divinos moldean a las personas en cualquier sistema de modo que, si son puestos en práctica, el sistema llega a convertirse en una relación, dentro de la cual se puede convivir y funcionar. Hasta la relación de los amos con los esclavos es llevadera y eficaz si ambas partes manifiestan características de piedad. ¿Habrá quién se sienta rebajado por ser esclavo del Salvador de toda la gente?

 

A MODO DE RESUMEN

   ¡Cuán grandioso es el mensaje que dio Pablo en 5:1—6:2, sobre las diferencias en edad, asociaciones, tareas, clases y estructuras sociales, servicios espirituales y seducciones del pecado! ¡La pluma inspirada de Pablo se movió de forma magistral, para estimular, atenuar, armonizar y edificar a los hermanos en todas las relaciones humanas que la vida puede ofrecer!. Fin