La consideración a todas las edades

 

La primera epístola del apóstol Pablo a Timoteo

La consideración entre los cristianos

(1ª  Timoteo 5:1- 6.2)

 

 

“Manda también estas cosas, para que [las viudas] sean irreprensibles” (1ª  Timoteo 5:7).

 

   Pablo sabía que el evangelismo diligente hecho por predicadores y maestros de la palabra (1ª  Timoteo 4), juntamente con el liderazgo fiel (1ª  Timoteo 3), habría de producir una cosecha de almas dentro de la iglesia. Una vez entradas en una etapa de crecimiento, las congregaciones se ven sometidas a la prueba de preservar la armonía y de llenar las necesidades que se presenten dentro de la familia de Dios. Esto fue exactamente lo que ocurrió cuando la iglesia dio comienzo en Jerusalén. Fue a causa del liderazgo capaz de los apóstoles y a su dedicada labor de extensión, que el número de los discípulos se multiplicó (Hechos 2:41,47; 5:14; 6:1). Sin embargo, en cierto momento, las relaciones interpersonales se deterioraron y comenzó a aparecer la murmuración (Hechos 2:46- 47; 6:1-5). Se cernió, incluso, la amenaza de que el evangelismo se detuviera.

 

   Cuando Pablo se dio cuenta de cuán inminente y peligroso era que tal situación se diera, él supo dar sabias directrices en 1ª  Timoteo 5:1-6:2, con el fin de asegurarse de que los hermanos se llevaran bien entre sí. Estaba consciente de las diferencias en edad (5:1-2), y de las necesidades especiales de las viudas (5:3-16). También abordó el tema de las relaciones apropiadas entre los miembros y los obispos (5:17-25), intercalando un ruego por el cuidado de sí mismo a Timoteo (5:23). Luego pasó a dar instrucciones para lograr el equilibrio que debe haber entre los principios cristianos y los problemas sociales, tal como el de las relaciones entre los amos y los esclavos (6:1-2).

 

   Pablo previó el funcionamiento interno de las congregaciones, que podía minar los esfuerzos de evangelización dentro del cuerpo. Si los hermanos de hoy día atendieran a lo que Pablo escribió, serían muchos los problemas que se evitarían.

 

________________________________________________________________________.

Lección 14

La consideración a todas las edades

(5:1-2)

________________________________________________________________________.

 

SU LLAMADO A TENER CONSIDERACIÓN (vv. 1-2)

   Las palabras que Pablo utilizó para llamar a los cristianos a tener consideración unos a otros dentro de la familia de Dios, fueron las siguientes: “No reprendas al anciano, sino exhórtale como a padre; a los más jóvenes, como a hermanos, a las ancianas, como a madres; a las jovencitas, como a hermanas,...” (5:1-2). Las sugerencias que Pablo ofreció son especialmente relevantes dentro de algunas culturas hoy día, en las cuales se le da un indebido énfasis a la juventud, lo cual da como resultado una falta de respeto hacia las personas mayores. Puede que los mayores no siempre estén en lo correcto, pero aun así debe respetárseles. Las directrices del Espíritu Santo, que se dan a través de Pablo, pueden ser puestas en práctica en cualquier lugar y por cualquier grupo de personas.

 

   Parece que Pablo previó los errores que podían ser cometidos por las personas mayores, pues instó en el sentido de que al anciano no se le reprendiera.

 

   Si los hermanos de mayor edad no cometieran errores, Pablo no habría considerado la posibilidad de que se les reprendiera. No obstante, aun cuando se está ante la presencia de un error, es impropio que una persona joven “apalee” al cristiano mayor con palabras, tal como la palabra “reprender” lo sugiere. Pablo dijo que, en lugar de reprender al anciano que comete el error, lo que debe hacerse es exhortarle “como a padre”.

 

   Si los más jóvenes trataran a los mayores, de la misma forma que a un padre, esta relación doméstica, dada por Dios, se extendería para convertirse en una proyección social beneficiosa. Si los jóvenes se relacionan con los demás jóvenes como con hermanos, ellos tendrán una formidable fuerza de compañerismo.

 

   Estas relaciones se tornan más delicadas en la vida de un joven (especialmente de un evangelista joven) cuando éste trata con el sexo opuesto.

No se debe excluir a las mujeres de la congregación de la esfera de la... orientación [en privado] en lo que respecta al pecado. Aunque esta tarea puede, en ciertos momentos, ser delicada, no se le debe rehuir. Por el contrario, cuando Timoteo exhorta a las mujeres mayores, él debe tratarlas ¡de la misma forma como un adulto joven, bueno y amoroso, trataría a su madre errada! ¡Para corregir a la madre de uno se requiere, sin duda, de una gran humildad, de un verdadero examen del corazón, de una gran lucha ante el trono de la gracia y de sabiduría! Es con ese espíritu que Timoteo debe proceder cuando sienta el-deber de exhortar a las mujeres mayores que han errado.

 

   Todas las recomendaciones que se le hicieron a Timoteo deben ser atendidas por evangelistas jóvenes hoy día, a fin de que el servicio de éstos no sea objeto de la desconfianza de los demás. Esto se torna especialmente necesario en los tratos del predicador con las jóvenes.

 

EL LLAMADO A LA PUREZA (v. 2)

   Palo instó a que los esfuerzos de Timoteo fueran hechos “con toda pureza” (5:2). La naturaleza misma del trabajo de un evangelista joven (especialmente en lo que se conoce como el “ministerio a los jóvenes”) demanda de una actitud como la del que siempre está presto a ir más allá de lo necesario, en lo que respecta a la preocupación por no permitir que se hable mal de su conducta, servicio y vida moral o social.

 

   Una recomendación más que debe recordarse, es que el trabajo con otra persona (de la edad que sea), con el fin de superar una debilidad, puede fácilmente poner al que hace la corrección en una situación que lo puede llevar a cometer errores. Esto es lo que Gálatas 6:1, dice: “Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado”. Por lo tanto, Pablo instó a Timoteo a procurar un curso de vida puro, libre de pecado. Fin